Plan Escudo a paso lento en Asamblea
Créditos pueden lograr ambiente positivo, pero reservas en materia laboral dificultarán avance rápido
Edición 705Este escudo tardará en ser desplegado: a pesar de que el Plan fue presentado por el presidente Óscar Arias como estrategia para contener la crisis, su avance se tomará su tiempo en la Asamblea Legislativa.
Se trata de un terreno clave para el Plan Escudo: de las 23 iniciativas mencionadas por Arias, 9 dependen de la voluntad de los diputados.
Sin embargo, aunque el Plan se presentó como conjunto de medidas de emergencia, está lejos de lograr una velocidad expedita.
Ninguna de las acciones propuestas por el Poder Ejecutivo tiene unanimidad entre las principales fracciones.
Ello evitará procedimientos abreviados, y en algunos casos podría evocar debates acalorados. Hay temas sensibles para todos los gustos: los créditos para los libertarios, reformas al Código de Trabajo para el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), reformas a banca estatal y empresarios para el Partido Acción Ciudadana (PAC)... el coctel podría ser explosivo.
Terreno minado
En este ambiente, los créditos para aumentar la inversión pública del 2 al 5% se vislumbran como el primer escollo que el Plan superará.
Deberá realizar antes una labor de convencimiento, incluso dentro del Partido Liberación Nacional (PLN). Lo advirtió el jefe de fracción, Óscar Núñez, quien recomendó especificar obras prioritarias y monto que se destinará a las comunidades (municipalidades, para atender red vial cantonal).
En la oposición, hay fuertes reclamos por la ausencia de medidas para eliminar tramitomanía, y en el inicio, la carencia de acciones de austeridad. Esto incomodó principalmente al PAC y al Libertario, y este último, podría convertirlo en obstáculo para el endeudamiento internacional.
“No hay plan, solo hay parches. Dicen que se necesitan recursos, pero que solo van a usar un 10%, entonces, ¿por qué se habla de que se necesitan para la crisis? Y no vemos nada de competividad, que es el problema serio”, dijo Luis Barrantes, jefe de fracción de los libertarios.
Más complicado es el panorama en las reformas laborales. Hay dudas sobre la reingeniería para la flexibilidad laboral incluso en el PLN, el PUSC afirma que lo verá con lupa, y el PAC lo entierra de antemano.
40%
de medidas en Plan Escudo requieren de algún tipo de aprobación legislativa.
1.930
Millones de dólares en que se incrementaría el endeudamiento externo, con cuatro créditos.
Mayores son las posibilidades de la iniciativa para reducir las jornadas, pero aun aquí hay recelo socialcristiano: no hay que olvidar que el Código de Trabajo es herencia directa del doctor Calderón Guardia.
El PAC se muestra más anuente a esta alternativa, pero la amplitud no es mucha. “Somos muy cuidadosos con las conquistas de los trabajadores, costaron muchas lágrimas. No queremos volver atrás”, dijo Rafael Madrigal, subjefe de fracción.
También hay poco ambiente para el proyecto de deuda subordinada en los bancos del Estado, con más dudas y alegatos de que podría encarecer el costo del dinero, tanto en PUSC y PAC, e incluso en las filas verdiblancas. Sacar este texto de este campo resbaladizo requerirá de una enorme labor de convencimiento.
Tiempo de actuar
Empero, el tiempo puede ser factor en contra: ejemplo de ello son los créditos, citados desde el año pasado como una de las prioridadades del Gobierno.
Al respecto, la oposición responsabilizó al Poder Ejecutivo por el atraso en la reacción. “Desde el año pasado sabían que venían vacas flacas (EF, abril de 2008, edición 663), y tardaron un año en presentar medidas”, dijo Francisco Molina, jefe de fracción del PAC.
Con otro argumento, Núñez también esquiva las críticas a la Asamblea. “A veces nos llaman a correr, pero la Asamblea no ha atrasado los proyectos. No podemos dictaminarlos y votarlos todos al mismo tiempo” dijo.
Sin embargo, en Zapote esperan que los diputados reaccionen con mayor premura que en otras ocasiones para estos temas. Así lo externó Roberto Thompson, viceministro de la Presidencia.
Hay otros factores para considerar. Hay una presa de iniciativas en la Asamblea tras tres años de Cafta, lo que dificulta la maniobrabilidad: de hecho, todavía se esperan dos textos de alto voltaje, las reformas de electricidad, así como reformas en combustibles y ambiente.
Por si fuera poco, además de la presión de la crisis, está el aspecto electoral: al ser el último año de la gestión de Arias, la dinámica es diferente.
Esto puede actuar a favor de proyectos si logran consenso, pero también puede provocar debates con matices electorales, en los que partidos de oposición procuren distanciarse del Gobierno y marcar la cancha.
Por ello es importante la relación entre el paquete legislativo y el resto del Plan Escudo. Sin embargo, aun las acciones que dependen de Zapote no arrancarán de forma inmediata.
Es decir, aún se requerirá de tiempo para dar forma definitiva a este escudo. Aunque desde ahora, recibe algunos golpes.
