A hacer las cosas bien este año
Francisco de Paula Gutiérrez pide no descuidar visión de largo plazo al adoptar medidas contra la crisis
Edición 706De que la crisis económica internacional nos va a golpear fuerte ya no queda duda.
El tema es cómo tomar medidas que nos ayuden a mitigar los efectos de esta crisis en el corto plazo pero que no traigan consecuencias negativas a largo plazo.
En palabras del presidente ejecutivo del Banco Central, Francisco de Paula Gutiérrez, la “tarea” consiste en tomar decisiones que le permitan al país soportar la recesión mundial, pero que también lo preparen para aprovechar las oportunidades que se presentarán cuando la recuperación asome la cabeza.
Adquiere sentido, entonces, un llamado a hacer las cosas bien este año a pesar de la oscuridad que arrojan las cifras macroeconómicas mundiales. El Fondo Monetario Internacional (FMI) es más pesimista con cada revisión.
“Este va a ser un año difícil, pero si hacemos las cosas bien, podría ser un año que nos prepare para aprovechar las oportunidades que se van a presentar en la economía internacional una vez que se recupere”.
Con esta frase, Gutiérrez cerró la charla organizada por EF en la que analizó el impacto que podría tener la crisis en Costa Rica, el pasado 10 de febrero.
Bajo el lema de hacer las cosas bien, este economista de 59 años actuó como un buen dealer en una partida de póquer: repartió responsabilidades y tareas entre Gobierno, Asamblea Legislativa, bancos y empresarios.
A todos les toca trabajar, pero hay que actuar teniendo en cuenta las fortalezas del país (superávit fiscal, baja deuda pública, buena producción, reservas monetarias considerables y solidez en los bancos) y sin olvidar sus debilidades (alta inflación y déficit externo).
¿Qué hay que hacer?
El reto es no perder la visión de largo plazo y, según esa perspectiva, hay asuntos que atender haya o no crisis, afirma .
Al Gobierno le corresponde seguir avanzando en temas de reforma del Estado como atacar la tramitomanía (exceso de trámites) en instituciones claves para el sector productivo.
También mejorar en la concesión de obra pública, delegando en el sector privado obras de gran envergadura que permitan un mayor flujo de inversiones a futuro. Carreteras, puertos y aeropuertos encabezan la lista.
No obstante, y con carácter de urgencia, el Gobierno debe proteger hoy más que nunca a los grupos más vulnerables de la población, los cuales serán más golpeados por la crisis.
Gutiérrez mencionó que será clave vigilar la educación: evitar que las familias decidan sacar a sus hijos de las escuelas para mejorar el ingreso familiar.
“Las consecuencias que eso tiene no es la de perder un año sino son consecuencias de tener una fuerza de trabajo menos capacitada a largo plazo”, dijo.
La ventaja es que el país gozó de dos años de un fuerte crecimiento económico, lo cual permitió bajar el desempleo. Eso hace pensar que hay menos familias en posición vulnerable.
La desventaja es que este año habrá un mayor desempleo.
Es ahí donde resulta crucial aumentar la inversión pública este año, ya que las arcas del Gobierno no son suficientes para realizar la “tarea”.
La obtención de créditos del exterior es más clave que nunca y, al repartir la baraja, esa responsabilidad recayó en los diputados de la Asamblea Legislativa.
Entre manos tienen seis empréstitos concedidos por organismos financieros internacionales que permitirán, en su mayoría, fomentar la inversión en infraestructura.
El principal es el de $850 millones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El Banco Mundial ofreció otro más por $500 millones la semana pasada.
De paso, ese flujo de dólares ayudará al Banco Central a cerrar el déficit de cuenta corriente, una de las debilidades que le impide usar la política monetaria para fomentar el crecimiento interno.
La ventaja es que el país ha logrado bajar el peso de la deuda externa respecto a la producción en los últimos cuatro años: pasó del 18% al 12% del Producto Interno Bruto (PIB). Si el país se endeuda en $1.000 millones más la relación aumentaría al 15%.
Empero, ese “colchón” no es una “patente para hacer lo que se quiera”, advierte Gutiérrez.
La responsabilidad del Ministerio de Hacienda en este caso es vigilar que el inminente déficit fiscal no se salga de las manos y que la ejecución de esos recursos se haga sin contratiempos.
El presidente de la República, Oscar Arias, anunció –en entrevista con EF la semana anterior– que dejará a su sucesor un déficit entre el 4% y 5% del PIB. Será responsabilidad de Hacienda tener claro cómo va a cubrir ese faltante.
La ventaja, de nuevo, es que el país logró bajar el peso de la deuda pública y que el Gobierno cerró con un leve superávit fiscal el año pasado.
Gutiérrez insistió en que el desequilibrio externo y la alta inflación impiden que el crecimiento se pueda impulsar mediante la política monetaria. Por eso, la política fiscal adquiere relevancia en esta coyuntura, pero hay que verlo con cautela.
“Si el Gobierno no puede financiar adecuadamente su déficit, entramos en problemas complicados porque se acaba presionando el financiamiento del Banco Central o se termina presionando las tasas de interés a niveles muy altos”, afirmó.
¿Y qué pasaría si los diputados no aprueban esos créditos externos? ¿Cuál es el plan B? preguntó uno de los participantes en la charla.
La respuesta sería un ajuste interno más fuerte, léase tasas de interés más altas y posiblemente una mayor devaluación.
Central no está exento
Si bien algunos cuestionan esa limitación que tiene el Banco Central para fomentar el crecimiento aflojando las llaves de la política monetaria, eso no significa que la entidad no tenga responsabilidades.
Las cartas en su mano son conocidas: bajar la inflación, reducir el déficit externo, asegurar que el mercado financiero tenga liquidez (pero no mucha) y seguir avanzando hacia el esquema de metas de inflación.
Gutiérrez considera que lograr estos objetivos es clave para garantizar la estabilidad macro a largo plazo.
A favor de la inflación, el país enfrenta hasta ahora una caída en los precios del petróleo y de las materias primas a nivel internacional, unas menores pérdidas del Banco Central, una contracción en la liquidez y una menor demanda interna.
Algunos cuestionan que la institución siga preocupada por bajar la inflación en momentos en que debería preocuparse por fomentar el crecimiento.
Gutiérrez rechazó que exista tal disyuntiva, pues asegura que el Central no puede relajar su política monetaria si a largo plazo hay un peligro de no poder cerrar el déficit externo, lo cual implicaría tasas de interés más altas y menor crecimiento.
Precisamente, para lograr su objetivo de bajar el déficit externo del 9% del PIB al 5,7% este año, el Central está contando con que el petróleo se mantenga bajo y las importaciones controladas.
Empero, la caída en las exportaciones y en la inversión extranjera directa complican la fórmula y por eso se considera que la aprobación de los créditos internacionales es crucial.
Finalmente, a los bancos también les tocó un par de naipes.
“Este es un año cuando el tema principal debería ser el fortalecimiento de sus balances patrimoniales, más que la búsqueda de utilidades”, expresó Gutiérrez.
Les pidió entonces no apartar los ojos de su cartera de crédito, porque es un hecho que la morosidad será mayor. Eso obligará a las entidades a hacer más provisiones y ganar menos.
Empero, los 14 bancos del sistema financiero no pueden quejarse: el año pasado ganaron ¢160.000 millones, un 26% más en términos reales. Nada mal si se toma en cuenta que el crédito estuvo prácticamente cerrado en el último trimestre del año.
Gutiérrez también les pidió no ser muy entusiastas en la colocación de crédito en el 2009.
Con este panorama y esta lista de cosas por hacer “bien”, no hay que perder de vista que el fin de la crisis aún no está cerca y que la recuperación podría empezar hasta el próximo año.
“Nunca se pone más oscuro que cuando va a amanecer y me parece que todavía nos falta un poquito de oscuridad”, sentenció Gutiérrez.
Varios de los participantes en la charla de Francisco de Paula Gutiérrez aprovecharon el espacio para hacerle consultas.
¿Se ha pensado en algún programa de ajuste estructural para enfrentar la crisis?
“La reforma del Estado creo que es una tarea con crisis o sin crisis. Avanzar todo lo que podamos este año en temas de reformas del Estado para hacer esta una economía más competitiva y para tener un Estado más ágil que pueda responder con mayor prontitud a los restos, es una tarea que tenemos que hacerla de todos modos.
“Es una tarea que ha sido muy hablada en Costa Rica y los resultados no son tan favorables como lo que quisiéramos. Una d e las áreas que se ha hablado es el tema de la tramitología (sic) y ahí por lo menos yo he escuchado a la Presidencia de la República con mucho interés de que eso camine.
“Desde luego el año electoral siempre plantea retos y aquí el reto más importante es tratar de actuar para tener beneficios de corto plazo, aun y cuando tenga consecuencias de largo plazo y me parece que eso (el año electoral) al menos en las discusiones que yo he tenido con el Ministro de Hacienda no es un tema que esté a lo interno. Desde el punto de vista del Banco, esa cancha no va a estar disponible”.
Nombre:Cristóbal Pérez. Cargo:profesor de la Universidad Interamericana.
¿Por qué no abandonar el sistema de bandas para dolarizar la economía y reducir así la inflación?
“Me llama mucho la atención hablar de política cambiaria porque si hacemos una encuesta, y EF la hizo, la gente dice que no está de acuerdo con el sistema (de bandas), pero no está de acuerdo con cuál sistema debemos cambiarnos.
“Yo no estoy claro de las ventajas de la dolarización en global. Estoy muy claro y sí me parece que los países dolarizados tienden a tener una menor inflación que los países no dolarizados, pero no todos los países no dolarizados tienen inflaciones altas y la pregunta es qué cosas no estamos haciendo bien a lo interno de Costa Rica y qué debemos resolver.
“Es un tema que hay que discutirlo, pero no creo que en el corto plazo, aun dolarizando, la inflación se desacelere muy rápidamente porque tenemos una serie de elementos inerciales complicados. El tema, al menos desde mi óptica, es cómo hacer para tener una política monetaria que no haga necesaria la discusión de si dolarizamos o no para bajar la inflación porque la política monetaria es la correcta”.
Nombre:Luis Loría. Cargo:Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas, UCR.
Ante la posibilidad de una depresión, ¿qué herramientas se está reservando el Central?
“Todavía a nivel mundial estamos hablando de una recesión. A nivel mundial uno esperaría que algunos de estos programas de apoyo económico y de acciones fuertes que está tomando el Senado de Estados Unidos mitiguen el impacto que tenga la desaceleración en la economía.
“Por lo menos las proyecciones que he visto no nos están apuntando todavía a un escenario de depresión. En ese caso, desde luego, el arsenal de políticas monetarias no es mucho.
“Es decir, para enfrentar depresiones no es la política monetaria la solución, tiene que ver más, creo yo, con políticas fiscales o políticas que estimulen la demanda en una forma mucho más directa a través del gasto público, pero para eso requerimos financiamientos.
“Cuando todo el mundo cae, es muy difícil no caerse y para mí el tema más importante va a ser cómo hacemos para proteger a los grupos más vulnerables de la sociedad en estos momentos con una visión de largo plazo. (Sé que) es una respuesta muy vaga, para una pregunta muy compleja”.
Nombre:Vidal Villalobos. Cargo:Economista de Scotiavalores.
¿Cuál es el rol que deben desempeñar los bancos del Estado en esta coyuntura?
“En el caso de los bancos (y no voy a hablar de los bancos estatales, sino de la banca en general) este es un año de mucha prudencia. Es un año cuando el tema principal debería ser el fortalecimiento de sus balances y de sus posiciones patrimoniales más que de la búsqueda de utilidades.
“Es un año cuando la demanda de crédito no necesariamente va a venir de los mejores clientes en lo cual también requieren tener una visión crítica para valorar adecuadamente esa expansión del crédito. No veo este año como un año de crecimiento fuerte del crédito. Sería muy riesgoso tener una política agresiva en el financiamiento de crédito.
“No veo que este sea un año de tratar de generar una enorme cantidad de utilidades a través de una expansión de crédito sino más bien de proteger los balances a través de generar provisiones y manejar con una política muy prudente de manera tal que no se debiliten patrimonialmente porque si las instituciones financieras se debilitan patrimonialmente se hacen muy frágiles y un entorno de fragilidad es más complicado”.
Nombre:Jessica Soto. Cargo:Departamento de Relaciones Públicas del Banco Nacional.
¿Qué posibilidades ve usted de que realmente en el 2010 vendrá la recuperación?
“Si usted ve las cifras que el Fondo (FMI) está dando en su proyección, para el 2010 tampoco hay una gran recuperación. Son crecimientos muy moderados y una de las cosas que he visto en el caso del Fondo es que viene en un proceso de aproximación sucesiva al pesimismo, es decir, cada revisión que hace es peor que la anterior y yo honestamente no tengo criterio para decirle que en el 2010 vamos a salir de este problema.
“Lo que sí pareciera es que en el 2009 no vamos a salir. La profundidad del deterioro en el 2009 es tan fuerte que es muy difícil tener una recuperación económica internacional. Yo quiero compartir con usted que aquí la visión sobre la economía mundial es muy compleja.
“Si usted me pide la opinión, diay, yo quisiera que se recuperara en el 2010, pero no le podría decir si ya están todos los elementos para que se pueda recuperar. Me parece que, parafraseando a Isaac Felipe Azofeifa, nunca se pone más oscuro que cuando va a amanecer y todavía nos falta un poquito de oscuridad para empezar a ver que amanezca”.
Nombre:Orlando Ortiz. Cargo:Gerente financiero de Artinsoft.
Muchas de las acciones necesarias requieren aprobación legislativa. ¿Tenemos un plan B en caso de que esto no avance en la Asamblea?
“Planes B siempre tiene uno. El problema de los planes B es son mucho más complicados que los planes A.
“Si el conjunto de apoyos financieros externos no se puede lograr, simplemente el país va a tener que vivir con mucha más restricción porque va a tener que vivir con la capacidad financiera doméstica y eso simplemente se traduce en tasas de interés más altas. Es decir, el Gobierno va a tener que presionar más en el mercado interno y va a producirse un estrujamiento del crédito.
“El Banco Central va a tener que jugar y utilizar la tasa de interés como mecanismo para defender la posición externa y entonces, desde el punto de vista de actividad económica, el país tendría un impacto mucho menos favorable.
“Desde la óptica del Banco Central, tomaremos las medidas necesarias para evitar una situación complicada desde el punto de vista externo y eso puede pasar por un proceso de ajuste mucho más fuerte en la economía local”.
Nombre:Mario Herrera. Cargo:ADT Security Services de Costa Rica.
Vea el video de la conferencia con Francisco de Paula Gutiérrez





