
José Gatgens /Para EF
Revertir el problema con mejores prácticas
MAG ha capacitado a más de 600 productores de piña
Edición 724Los consumidores europeos, quienes compran gran parte de la piña costarricense, ya están al tanto de la contaminación del agua con bromacil en tres acuíferos de Siquirres en Limón, de las denuncias por violaciones a la legislación laboral y las acusaciones por daño ambiental causados por la actividad piñera.
Estas noticias fueron publicadas en diferentes periódicos españoles o páginas digitales de organizaciones francesas, según constató EF.
De acuerdo con Nicolás Boeglin, abogado y miembro del grupo de la Universidad de Costa Rica (UCR) que analizó el tema de la producción piñera en el país, hay organizaciones europeas, entre ellas la Misión de Auditoría de la UE, que insisten en realizar inspecciones de la trazabilidad de la piña para conocer el estado del uso de pesticidas.
¿Qué pasaría si las naciones europeas dejarán de comprar la piña costarricense?
Para Boeglin, todo lo anterior es motivo suficiente para que las autoridades nacionales atiendan el llamado de algunas instancias, la UCR entre ellas, sobre la necesidad de aplazar la expansión piñera.
Hay un acuerdo, fechado en diciembre del 2008 por el Consejo Universitario de ese centro de estudios superiores, que pide al Gobierno una moratoria para que se puedan determinar áreas críticas por su vulnerabilidad; que se ejerzan controles y haya estudios técnicos suficientes para continuar con el crecimiento de la producción.
La preocupación también se asoma en el Tribunal Ambiental Administrativo (TAA). Su presidente, José Lino Chaves, considera que son insuficientes las certificaciones internacionales que establecen parámetros para proteger a los consumidores.
“El país carece de un mecanismo que permita a estas empresas entrar a un régimen de control ambiental, muchas de estas piñeras tenían una vocación diferente y se regían por una ley distinta”, dijo.
Búsqueda de soluciones
Sergio Porras, gerente del Programa Nacional de Piña, del Ministerio de Agricultura (MAG), cree que ya es momento de buscar un mecanismo de regulación de siembras.
5
microgramo por litro o Ug/L es el nivel de bromacil que podría aceptar el país. EE.UU. acepta 90.
17 - 20%
crecimiento anual que registra el Ministerio de Agricultura en cuanto a áreas de cultivo.
67
plantas empacadoras de piña fresca operan en Costa Rica. Hay 170 exportadores.
Pese a que considera que la problemática ambiental no es tan grave como lo pintan algunos organismos internacionales, reconoce que sí es mucha la presión que estos ejercen.
El especialista comentó que el MAG ha capacitado a más de 600 productores, trabajadores directos de las piñeras y transportistas sobre el manejo de buenas prácticas agrícolas para proteger el medio ambiente.
Además, se está terminando de confeccionar la guía de buenas prácticas, que será de acatamiento obligatorio.
La Cámara Nacional de Productores y Exportadores de Piña (Canapep) también lleva a cabo acciones para revertir el problema.
Por ejemplo, varias entidades, entre ellas el MAG, la UCR y Acueductos y Alcantarillados participan de una comisión socio-ambiental creada por esa cámara.
Desde julio pasado Canapep dio a conocer a la opinión pública sus compromisos ambientales compuestos por 10 puntos, entre ellos la promesa de cumplir con las leyes, conservar recursos naturales, prevenir impactos de las operaciones piñeras en la seguridad y salud humana, reducir desechos y utilizar prácticas sostenibles.
Definir parámetros
Todas las fuentes consultadas coinciden en la urgencia de que la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena) defina los parámetros con que se deben regir las fincas. Muchas de ellas carecen de viabilidad ambiental pues comenzaron a operar antes de la existencia de la Setena, creada en 1995.
El presidente del Tribunal Ambiental aseguró que es importante hacer análisis constantes de la calidad de los suelos y considera fundamental que los informes de Salud para certificar los niveles de agroquímicos se hagan con mayor regularidad (hoy son cada tres o seis meses) y las visitan sean sin cita previa.
Pide, además, que se exija a los empresarios contar con plantas de tratamiento y delimitar las zonas de protección. Lo anterior significa que Setena y Minaet impidan cultivos a menos de 15 metros de ríos o quebradas, 200 metros de nacientes ó 70 metros de nacientes intermitentes.
La Earth también ha tenido una experiencia positiva trabajando con pequeños productores de Guácimo, echando mano a sistemas orgánicos, sostenibles y saludables.