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El Financiero

¿Cambiaría usted de operador?

Siete de cada diez usuarios se pasaría a otro proveedor con la apertura

Siete de cada diez usuarios costarricenses le hace un guiño a la posibilidad de cambiarse a alguno de los operadores que ingrese al mercado con la apertura de las telecomunicaciones.

Uno de ellos podría ser Claudio Bonilla, gerente general de Ocean Air Cargo, dedicada a transporte de mercadería y agencia aduanal.

Según Bonilla, las tarifas locales de celulares del ICE son cómodas, pero el servicio es limitado: no incluye tecnologías que combinan el celular con radiocomunicación, Internet móvil es lento y la cobertura es deficiente, (incluso mientras conversábamos la llamada se interrumpió.)

Como el servicio roaming del el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) es muy caro, cuando está en Miami realizando operaciones de su firma usa una línea celular que obtuvo allá con solo ir a un supermercado.

Por eso en el momento que se ejecute la apertura de telefonía móvil en Costa Rica, él optaría por cambiar de operador. “Depende de las ofertas que hagan”, dijo Bonilla.

El cambio de operador de telefonía celular o de Internet es una decisión que adoptarían tres de cada diez usuarios, mientras otros cuatro lo harían dependiendo de las ofertas que realicen las compañías.

Este es el principal resultado de una encuesta de la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR) para el proyecto Inteligencia Financiera de EF, coordinado por el economista Ronulfo Jiménez.

La muestra se realizó la primera semana de noviembre del 2008 y cubrió 699 hogares.

Espacio abierto

Los resultados evidencian las posibilidades de crecimiento que existen en el país y en particular corroboran la oportunidad para los operadores de telecomunicaciones de arrebatarle mercado al ICE y a su subsidiaria Radiográfica Costarricense S.A. (Racsa).

Por ejemplo, la mitad de los hogares cuenta con telefonía celular y la otra mitad quedaría a expensas de las ofertas de las compañías en el futuro próximo, a partir de finales del 2009, según el Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones.

Ese grado de aceptación de los teléfonos móviles es similar al de las computadoras: las tiene el 49% de las familias.

Sin embargo, este avance no ha sido aprovechado para que las familias también adquieran en igual proporción los servicios de Internet, pues apenas un 21% tiene un enlace a la Red.

No sería por falta de demanda. El 18,5% de los hogares manifestó que en un futuro podrían contratar el servicio de Internet, porcentaje mayor que el 13% que dijo que algún familiar adquiriría un celular.

Empero, tres cuartas partes de las familias dijeron no tener interés en Internet, actitud que se acentúa fuera del Área Metropolitana.

La razón podría ser económica pues la misma encuesta reveló que fue el 85% de los hogares de menor ingreso que respondió no tener interés por Internet. Donde hay más interés es en las de ingresos superiores (68%).

El 11% contestó que no pagaría más de ¢5.000 por Internet; otro 28% no pagaría más de ¢10.000 al mes.

Esos presupuestos solo alcanzan para la mensualidad del plan básico de cable módem de Racsa de 256 Kbps en el primer caso; en el segundo, alcanzaría para un enlace de 1 Mbps de cable módem o el plan de 256 Kbps de Acelera.

Si ya eso podría ser un problema, el principal es que al contratar el servicio de Internet hay que pagar cargos adicionales de instalación o comprar el módem, si no lo hay.

Claves para Internet

La expectativa de escoger entre varios operadores la tienen tanto quienes tienen interés en adquirir el servicio como quienes ya cuentan con un enlace.

Entre las familias que adquirirían Internet por primera vez, dos de cada diez lo harían con un nuevo proveedor o lo escogerían dependiendo de las ofertas que ellos realicen.

Aunque la encuesta reveló que los usuarios actuales de Internet están satisfechos con el servicio del ICE o de Racsa, solo un 19% de ellos manifestaron que se mantendrían con estos entes.

En cambio, la mitad está dispuesta a escuchar ofertas y el 31% se pasaría a otra firma.

Los principales factores que empujarían a los suscriptores actuales a pasarse son la baja velocidad de los enlaces actuales y su alto precio.

Un 33% de los usuarios actuales calificó desfavorablemente (regular, mala o muy mala) la velocidad y las tarifas de los servicios de Internet del ICE y Racsa.

Bonilla, de Ocean Air Cargo, que usa actualmente Acelera del ICE, es de los que espera un aumento en las velocidades de las conexiones y mejor precio.

También Jorge Camacho, profesor universitario pensionado de Alajuela, espera que ingresen otros operadores para evaluar la posibilidad de pasarse.

Él se queja de que hay un desbalance en la velocidad y el precio que cobra el ICE y Racsa. Asimismo, que ofrecen conexiones cinco veces más caras que en otros países, como España donde residió cinco años.

Destacó que el ICE nunca concretó la rebaja de precios que prometió en mayo pasado. “No ha hecho nada”, afirmó.

Secreto a voces en celulares

En cuanto a telefonía celular, la situación es similar, pese a una mayor penetración del servicio.

El 69% de los usuarios actuales se manifestaron a favor de cambiarse a una nueva compañía o de hacerlo dependiendo de las ofertas que reciban.

Menos de una tercera parte se quedaría con el operador actual.

Eso es congruente con estimaciones de analistas de telecomunicaciones de que nuevos competidores le arrebatarían hasta el 60% del mercado al ICE, en la situación actual ( vea www.elfinancierocr.com: “Qué viene en celulares e Internet” ).

Aquí los factores que inclinarían la balanza, según la encuesta de la UCR para el proyecto Inteligencia Financiera de EF, son los problemas de cobertura (67% de opiniones desfavorables entre los usuarios) y la lentitud para otorgar las líneas (60%).

Entre quienes tienen interés por comprar una línea celular la inclinación hacia nuevos operadores es similar.

Solo un 39% optaría por el operador actual, mientras que otro 41% escogería definitivamente a un nuevo operador o al que le ofrezca más beneficios.

Aquí la ventaja la obtendría quien ofrezca una mejor mezcla de servicios.

Para más del 61% de los usuarios que tienen interés en una línea celular, los temas más importantes son la cobertura, la rapidez en entregar la línea, las mejores tarifas y que les den minutos gratuitos.

Este último factor podría ser muy relevante, en la medida que el precio más alto que pagaría el 60% sería entre ¢5.000 y ¢10.000. Solo un 17% pagaría hasta ¢15.000 al mes.

A los usuarios potenciales también les gustarían –en orden de importancia– obsequios de líneas adicionales si se adquiere varias en una familia, así como agilidad y menor costo del servicio roaming para recibir y hacer llamadas si se encuentra fuera del país.

También son atractivas las promociones, el financiamiento del teléfono celular y el servicio de prepago.

Encuesta al detalle

Datos de la muestra:

La población de interés fueron los hogares con teléfono en todo el territorio nacional (65% del total de hogares).

La muestra fue de 699 unidades, se realizó por teléfono y el informante fue el principal sostén económico del hogar .

FUENTEUnidad de Inteligencia de EF.

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