Es difícil dormir tranquilo en épocas de vacas flacas, pero Gastón Monge, presidente del Grupo M, asegura que él lo logró.
Grupo M, propietaria de Importadora Monge, Play, El Verdugo y Gallo más Gallo comenzó con mucha antelación a tomar medidas para enfrentar la crisis.
A finales de este año planea tener trasladado el 100% de sus deudas de corto a largo plazo, y mantener altas las reservas de liquidez.
Ejecutan acciones para el buen manejo de cartera de créditos, para disminuir la mora de sus clientes y proteger la rentabilidad por encima de la participación de mercado (estiman que podría perder uno o dos puntos porcentuales del mercado).
Su competidor, Gollo, también siente que el consumidor está alargando el tiempo en que sustituye un artículo de primera necesidad como las cocinas, pero dijo que el consumo en aparatos tecnológicos se mantiene.
Gollo aplica la política de ofrecerle al cliente facilidades de crédito de modo que las cuotas no afecten el presupuesto familiar. “Podemos decir que mantenemos la cuota más pequeña y la tasa de interés más competitiva de la categoría”, dijo Eduardo Córdoba, gerente de mercadeo.
Expansión en pausa
A finales del 2008, Grupo M cerró algunos puntos de venta y recortó 475 puestos. Ahora concentra esfuerzos en mermar gastos operativos por ejemplo, mejorar el manejo de inventarios y proyectar caídas en unidades vendidas.
Desde junio pasado detuvo el plan de expansión de tiendas. “No queremos ser más grandes. Hoy, reducir tamaño es sano sobre todo en un negocio financiero como el nuestro”, dijo Monge.
Optó además por fusionar formatos de tiendas y continuar con planes agresivos de financiamiento. De hecho, el 70% de sus ventas se hacen vía crédito.