El ICE hará bien las cosas
Edición 724Alexánder Mora D.
El tránsito desde el monopolio a la competencia en el mercado de las telecomunicaciones trae consigo amplias oportunidades para consumidores, empresas y Estado.
Esas oportunidades presuponen que el Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (Minaet) y la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) harán un buen trabajo en la rectoría y la regulación del mercado, supuesto que a la fecha no hay razón para poner en duda.
También es medular el tránsito que el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) haga desde su posición de operador monopólico hacia su nueva posición de operador principal e indiscutiblemente dominante en el mercado nacional.
En el corto y mediano plazo, el cumplimiento de las metas del Plan Nacional de Telecomunicaciones y la recuperación de la competitividad relativa del país en este sector, todavía dependerán directamente del ICE, algo que este puede aprovechar a favor de su transformación, consolidación de liderazgo y fortalecimiento.
Difícilmente uno podría imaginar mejores condiciones de entorno para que el Instituto saque provecho de esta coyuntura.
Pese a la recesión global, el sector de las telecomunicaciones en Costa Rica crecerá por sobre el 20% durante los próximos 5 años, según diversos analistas, y el ICE está en posición de recibir una amplia proporción de esos ingresos adicionales.
Incluyendo a Radiográfica Costarricense S. A. (Racsa), el Instituto cuenta con una sólida posición de reservas de efectivo, un flujo de caja positivo y amplia holgura para obtener financiamiento local o internacional, incluso con garantías soberanas.
Cuenta también con un extenso mercado cautivo, una amplísima base de clientes a los que ha servido en condiciones de exclusividad casi desde siempre.
Dispone, además, de una amplísima plataforma tecnológica de activos productivos habilitados y cuya vida útil está lejos de acabar, y de una red de gente y servicios que cubre todo el país.
Cuenta con valioso y abundante capital humano en sus miles de colaboradores y en sus equipos gerenciales que pese a algunos pecados por omisión en el pasado, son parte de un amplio acervo de recursos prestos a ser utilizados para beneficio propio y de Costa Rica en este proceso de transformación.
Además, para competir en el mercado, el Instituto Costarricense de Electricidad dispone de alianzas con empresas locales, regionales y globales dispuestas para complementarle en aquellas áreas en las que por razones estratégicas o tácticas, no se justifique utilizar sus propios recursos.
“El ICE tiene el reto de aprender a vender, pues hasta ahora ha sido un tomador de pedidos ”.
Presidente Camtic
Cámara de Tecnologías de Información y Comunicación
No obstante, tener las condiciones para emprender un proceso de transformación empresarial y de consolidación en el mercado no garantiza el éxito.
Hay múltiples ejemplos de empresas que con todo a su favor terminaron en problemas.
Parece un ministerio
Hay factores del mercado que el ICE no puede controlar ni cambiar y con los que debe lidiar.
Sin embargo, existen muchos factores sobre los que el Instituto tiene amplio control y que debe administrar con determinación para asegurar su desarrollo.
La lenta transformación de la cultura organizacional es posiblemente el mayor de los riesgos, pues aún el ICE se parece más a un ministerio rector que a una empresa de servicios tecnológicos.
La construcción y la venta interna de la nueva visión institucional, y sus estrategias asociadas, tiene que ser muy expedita, pues el mercado no espera y en un mercado en competencia es mejor corregir el rumbo que no iniciar la marcha.
La gente correcta debe estar en las posiciones correctas y habilitarla para tomar decisiones y ejecutarlas, lo que requiere mezclar gente que conoce profundamente al ICE con mentes nuevas que conocen la competencia y el mercado.
Aprender a vender
No menor es el reto de esta entidad para aprender a vender, pues hasta ahora ha sido un tomador de pedidos, acostumbrado a que los clientes lleguen a comprarle.
Un reto no menor es disponer de herramientas de inteligencia de negocios para “leer constantemente el mercado” y facilitar a sus gerentes la toma de decisiones con información cierta, objetiva, y no con base en impresiones o rumores.
Conocer y plantear para los negocios del futuro, y no para los del pasado, es otro enorme reto.
Particular atención debe poner el ICE a sus procesos de negocio y a sus sistemas de información tanto de gestión empresarial como de entrega y aseguramiento del servicio al cliente.
Entender de dónde viene el dinero y hacia dónde va es una tarea central.
Como costarricenses debemos tener claro que esta institución sigue siendo un activo nacional. Su gestión exitosa beneficiará al país desde cualquier óptica que se le mire. El equipo humano del ICE debe confiar en que hará las cosas bien y con esa convicción acelerar la marcha y hacer realidad su éxito.