Incentivos a inversión aún verdes
Proyecto de ley no está listo y Gobierno desconoce cuándo irá a la Asamblea Legislativa
Edición 709Por más presión que hayan hecho las empresas y aunque el presidente Óscar Arias lo incluyó en su Plan Escudo, la reforma a laLey de zonas francas parece estar colgando de la cola de un venado.
Mientras el ministro de Comercio Exterior, Marco Vinicio Ruiz, dice que no lo ve en el Congreso antes del 31 de marzo, la Ministra de Comunicación, Mayi Antillón, dice que buscarán el momento para presentarlo. Que sería imprudente de su parte adelantar una fecha.
Sin embargo, en la presentación de esta iniciativa a los empresarios la semana pasada les dijeron que se pondrá en la corriente legislativa en marzo.
Si se le pregunta a Ruiz, responde que el documento está ya terminado, pero Antillón asegura que lo que está listo es lo que corresponde a comercio exterior y lo que sigue pendiente es la definición del porcentaje para el impuesto sobre la renta. Este detalle lo estudia Hacienda.
Entretanto, al sector privado Comex le dice que aún están sin definir varios aspectos de fondo.
En medio de todos estos pases, el texto parece estar secuestrado por el Ejecutivo.
Ni las cámaras, ni la Asociación de Zonas Francas (Azofras) ni las empresas que operan bajo ese régimen conocen con detalle el proyecto de ley.
¿Cómo lo vamos a apoyar si no sabemos los detalles?, se pregunta la presidenta de la Cámara de Exportadores (Cadexco), Mónica Araya.
El año pasado, el Gobierno les dijo que aún no podían llevarlo a la Asamblea porque la prioridad era el tratado comercial con Estados Unidos (Cafta).
Desde el 1 de enero ese acuerdo entró en vigencia. Han pasado dos meses y el futuro de las zonas francas sigue oscuro.
El sector privado justifica su interés en esta ley porque para ellos le da seguridad jurídica a las inversiones y por ende mayor competitividad a nivel global.
Sin embargo, reconocen que el aspecto más sensible es la exención en el pago del impuesto sobre la renta.
La presión viene desde las disposiciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC), según la cual en el 2015 deben desaparecer todos los incentivos ligados a la exportación para evitar distorsiones comerciales.
El actual régimen de zona franca beneficia solo a los exportadores con no pagar renta durante los primeros ocho años de operación en el país.
En los siguientes cuatro años, las firmas cancelan la mitad de la tarifa (15% sobre sus utilidades netas), pero después del año 13 pagan el 100% del impuesto (30% de las utilidades).
Las firmas están pidiendo que la nueva tarifa que regirá a partir del 2015 sea de un dígito.
Cinde siempre ha sostenido que un impuesto de renta bajo es necesario para mantener la inversión de las transnacionales.
No obstante, hasta el momento ningún representante del Gobierno revela cuál porcentaje se incluirá en el documento.
“Nos dijeron que aún eso se está discutiendo. Que será de un dígito y que no habrá descalabro fiscal, pero no más”, dijo Araya.
La pregunta es si no hay descalabro fiscal, ¿por qué lo manejan con tanto misterio?
EF intentó hablar con el ministro de Hacienda, Guillermo Zúñiga, pero ha estado fuera del país. Insistió con la viceministra Jenny Phillips, pero al cierre de edición no respondió.
Dentro o fuera del Plan Escudo
“El compromiso (del Gobierno) como parte del Plan Escudo es que sea enviado en las próximas semanas a la Asamblea”, dijo Chéster Zelaya, gerente de Baxter, que opera en zona franca.
Sin embargo, la ministra de Comunicación, Mayi Antillón, admitió que el proyecto es sensible para los partidos políticos.
El lobby con las fracciones legislativas aún no se ha hecho.
Si el Ejecutivo decide enviar el proyecto este mes para aprovechar las sesiones extraordinarias donde el Ejecutivo convoca la agenda, tendría solo un mes para discutirlo y aprobarlo, pues el plazo termina el 30 de abril.
En ese mes tendría que publicarse enLa Gaceta , entrar a la corriente legislativa, darle tiempo a que lo analice una comisión, lo dictamine y luego que haga fila en el Plenario al lado de los demás proyectos dictaminados. Luego esperar a que se discuta para ser votado.
El proyecto tendría además que competir con otras leyes que han sido presentadas como prioritarias en esta época de crisis, como las leyes de electricidad y los empréstitos internacionales.
Si deciden esperar al próximo periodo de extraordinarias sería para agosto y solo tendrían un mes de tiempo.
Para empeorar las cosas, uno de los aspectos que más preocupa a Cadexco es que la iniciativa solo contempla a las empresas manufactureras. Deja de lado las de servicios, agroindustriales y agrícolas, en época de crisis donde todos los sectores esperan incentivos para producir.
“Será muy difícil lograr apoyo cuando es solo una parte del sector privado el que se beneficiará”, reconoció Araya.




