ENTREVISTA
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“Prefiero inflación a una recesión”

“El encaje de 15% trae siempre una distorsión. Hay que bajarlo hasta llegar a un 5 % en un año”

El economista Thelmo Vargas es partidario de una política más activa del Banco Central en pro de evitar la caída del sector real de la economía ante la actual crisis.

Para Vargas, si bien esta no es una responsabilidad del ente emisor, su política monetaria podría jugar un papel favorable en contrarrestar la capacidad ociosa en el sector productivo.

Según el exministro de Hacienda, lo óptimo es reducir el encaje mínimo legal del actual 15% al 5% en el término de un año. El ente emisor piensa lo contrario: bajar el encaje podría traer inflación.

¿Don Thelmo, usted cree que hay que bajarle el encaje a los bancos?

Sí. Actualmente los bancos están previendo una situación difícil, y por eso están haciendo una reserva de liquidez. Si se baja el encaje ellos pueden prestar más y, aún así, mantener la liquidez que requieren para operar. Un encaje de 15% es distorsionante siempre. Lo ideal es anunciar ya una rebaja que, paulatinamente, nos lleve a un encaje del 5% en un año.

El Banco Central piensa que si se baja el encaje aumenta la inflación. ¿Coincide usted?

El punto es: si por bajar el encaje se dispara la inflación, ¿qué importa? Es peor arriesgar que se quede una capacidad ociosa en el aparato productivo causada por tratar de sostener la inflación. Si hay que escoger entre un poco más de inflación o mayor recesión, prefiero lo primero. Aún así, no creo que tenga necesariamente que darse esa inflación.

¿No necesariamente habría más inflación?

No. Porque la inflación se da cuando hay muchos colones cazando a muy pocos bienes. Pero cuando hay capacidad ociosa y el crédito la pone a producir, hay una contrapartida de bienes y servicios que compensa la emisión monetaria; entonces, no tiene por qué haber inflación.

“Ahora, el Banco Central le tiene miedo a que parte de este aumento de la cantidad de dinero se vaya en importaciones. Eso es cierto. Y ya el saldo de la cuenta corriente está suficientemente alto para que suba aún. Entonces hay que dejar que el tipo de cambio controle el déficit de cuenta corriente.

“No hay que evitar que el tipo de cambio suba. Obviamente una elevación muy alta del tipo de cambio puede poner en problemas a quienes están endeudados en dólares y ganan en colones, pero es una situación que muchos bancos y usuarios ya están arreglando.

“Ahora bien, un tipo de cambio que suba estimula la producción doméstica, porque si todo afuera es más caro, la gente busca opciones locales. Sería un pecado no dejar que el tipo de cambio se ubique en donde tenga que ubicarse, porque podría estimular la economía”.

¿Por qué cree que el Banco Central no opta por esa vía?

Miedo a que se les vaya la inflación arriba, pero le ha sucedido tantas veces… Además, este año no hay que temer una inflación provocada desde afuera, porque los precios del petróleo y de los granos básicos bajaron.

¿Entonces, hay exceso de cautela en el Central?

Lo que pasa es que trabaja en una trinidad imposible: tiene una cuenta de capital abierta, debe mantener la estabilidad interna de precios (baja inflación) y también tiene como misión secundaria mantener la estabilidad externa del colón (tipo de cambio). Esas tres cosas no se pueden dar a la vez.

“El Banco está actuando en función de mantener la inflación baja y una devaluación baja. No se ha preocupado por el efecto que puede tener en el sector real. Entonces, el Banco dice “si logro este par de cosas, es la mayor contribución que puedo hacerle a la economía”. Pero en una crisis uno tiene que fijarse en otras variables: no detener el crédito de manera innecesaria y estimular la producción, a pesar de que eso no sea su deber.

Pero bajar el encaje aumenta el déficit del Banco Central. ¿Qué hacer con eso?

¿El mejor escenario?

Sería una mala medida pensar en bajar el índice de suficiencia patrimonial.

Sí, es cierto, aumenta el déficit. El Central dice que heredó pérdidas cuasifiscales en los años ochentas. Eso es cierto, pero no es toda la verdad. Costa Rica negoció la deuda externa en forma benévola en 1990, y esas deudas cuasifiscales ya quedaron atendidas en gran medida.

“Las pérdidas del Banco Central son por su propia culpa, porque en algún momento han comprado más divisas de la cuenta, han inyectado dinero y luego han salido a recogerlo, colocando bonos de estabilización. Es el Central, con su política cambiaria, el que ha permitido que esta situación ocurra”.

Pero entonces, ¿lo que le queda al Banco Central es apechugar ese déficit provocado por una reducción del encaje? Ecoanálisis estima que bajarlo a un 5% implica un déficit de 1, 25% del PIB.

El déficit lleva a un poco más de inflación y a una pérdida de reservas por balanza de pagos, pero Costa Rica tiene líneas de crédito que puede utilizar para financiar esa posible pérdida.

“Endeudarse por endeudarse no es justificado”.

¿Y cómo ve la idea de bajar el índice de suficiencia del patrimonio de los bancos? Es parte de lo que se escucha como medida alternativa a disminuir el encaje mínimo legal. ¿Es viable?

Es una mala medida porque lo que se necesita en este momento es que los bancos estén sólidos.

“Si se baja este índice de suficiencia del patrimonio lo que se está haciendo es aumentar el riesgo.

“Eso no se debe pedir. Es verdad que bajar ese índice permitiría a los bancos prestar más dinero, pero la medida más ortodoxa, más sana, más limpia, para lograr eso es reducir el encaje.

“Tampoco convendría subir el índice de suficiencia de patrimonio, porque eso sería secar un poco el mercado. Yo lo dejaría tal y como está”.

Aparte de bajar el encaje y “soltar” un poco más el tipo de cambio. ¿Qué medidas son útiles para atacar la crisis?

Se ha aumentado la pensión no contributiva. Eso es una medida buena siempre, pero no es de emergencia, como por ejemplo el aumento, por seis meses, del seguro social a la persona desempleada.

“Me parece bien que hayan propuesto la depreciación acelerada, pero el precio de eso es que lo que deprecio hoy no lo puedo depreciar después.

“Las medidas tributarias de corto plazo no tienen efectos favorables, porque la gente sabe que después le cobran lo que le habían dado.

“Las únicas medidas tributarias que sí sirven son las de largo plazo: un inversionista sí reacciona y produce más si la baja de impuestos es permanente. Las medidas fiscales temporales no engañan a la gente”.

¿Entonces, si la política del Banco Central se mantiene, qué podemos esperar?

Inflación baja pero con algunos problemas en el sector real de la economía.

Nombre: Thelmo Vargas Formación: Economista. Trayectoria: Ministro de Hacienda (1990-1992), miembro de la Academia de Centroamérica y asesor económico.

Papel del Ejecutivo

Ante el Banco Central: Organizar sesiones técnicas para convencer al ente emisor de un cambio de política. No se debe imponer, porque se arriesga a una renuncia del presidente de la institución.

Ante el sector productivo: Generar confianza, evitar una sobrereacción ante la crisis.

Ante otros sectores: Combinar medidas de emergencia con medidas de largo plazo. Generar empleo debe ser algo inmediato. De poco sirve ofrecer opciones que se activan en cinco años si la crisis de empleo es ahora y en un lustro ya no estará ese problema.

Fuente Entrevista a Thelmo Vargas.

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