Hora de aceptar cualquier trabajo
Las empresas constructoras recortan gastos y están dispuestas a hacer obras más pequeñas
Edición 710La constructora Van der Laat y Jiménez recortó personal, bajó los gastos y aceptó contratos que hace un año rechazaba porque al ser muy pequeños era imposible atenderlos.
En enero del 2008 y antes de esa fecha, el sector construcción vivía un excelente momento, pues trabajaba al 100% de su capacidad.
Durante la segunda mitad del año pasado la situación empezó a cambiar para firmas como Van der Laat y Jiménez, que vieron como algunos de los proyectos se paralizaron y otros nunca iniciaron.
Debido a esto, las compañías activaron estrategias para una condición caracterizada por la poca demanda de sus servicios.
Aceptan trabajos
El gerente general de Van der Laat y Jiménez, Víctor Acón, ilustró la situación que viven en este momento al explicar que en el 2007 construyeron proyectos por $60 millones, en el 2008 por $80 millones y para el 2009 habían presupuestado construir $100 millones, pero ahora pronostican que llegarán a los $40 millones.
En julio del año pasado la firma tenía 3.000 trabajadores en su planilla, hoy cuenta con 800.
Esas condiciones llevaron a esta firma a ser más flexible con la aceptación de trabajos.
Acón detalló que actualmente están dispuestos a hacer obras más pequeñas en comparación con lo que hacían antes, como centros comerciales u hoteles.
Según datos de la Caja Costarricense de Seguro Social, en este sector quedaron sin trabajo unas 16.000 personas de julio del 2008 a enero del 2009.
Para Acón, con este tipo de trabajos la ganancia es poca, pero garantiza el empleo del personal y la utilización de maquinaria.
Eliseo Vargas Fagre, presidente de la constructora del mismo nombre, reconoció que hicieron cambios urgentes.
Según Vargas, además de reducir agresivamente los gastos, ahora volvieron su atención hacia el sector público y las obras que este podría necesitar.
El empresario aseguró que lo nuevo sería trabajar para el sector estatal, que tiene diferentes reglas, pero que estarían en capacidad de hacer proyectos para instituciones como ministerios, bancos o universidades.
15%
Descenso en metros cuadrados que se tramitaron ante el CFIA en febrero con respecto del 2007.
La ventaja consiste, agregó Vargas, en que estos clientes trabajan con un presupuesto y tienen los recursos asignados.
Al igual que otras constructoras, Vargas reconoció que ahora tienen más disponibilidad para atender obras más pequeñas.
“Los proyectos que antes uno rechazaba por la situación del mercado, son los que ahora uno busca”, dijo Vargas.
Sin embargo, atender este tipo de trabajos tampoco garantiza la salvación financiera, pues una empresa mediana o grande necesita varios proyectos para poder cubrir todos los costos fijos.
Gerardo Volio, presidente de Volio & Trejos, afirmó que su empresa tiene una buena cantidad de trabajo y que incluso está haciendo contrataciones.
A pesar de eso, Volio también piensa que en este momento las empresas deben ser abiertas con respecto al tamaño de los trabajos que pueden aceptar.
Aseguró que, ahora más que nunca, se debe cuidar al cliente y ser más tolerante. Esto se logra cumpliendo los plazos establecidos o reduciéndolos.
Además, evitan el cobro de las omisiones que comete el diseñador en los planos, pues usualmente significaban nuevos costos que terminaban por ser cobrados al dueño del edificio.
Medidas internas
Norman Chang, presidente de Chang Díaz & Asociados, dijo que por el momento la introducción en otros sectores es solo una posibilidad y que en caso de hacerlo sería con mucha cautela.
Las principales medidas adoptadas por Chang fueron internas; por ejemplo, la optimización en sus procesos de transporte.
Coto y Compañía ha sentido las consecuencias de la crisis, pues ya tuvieron que despedir personal y suspender proyectos residenciales.
Esta compañía construye solamente sus propios desarrollos de vivienda. Esa condición es la que su presidente, Alejandro Coto, considera como una ventaja porque además se enfoca al nicho de clase media, en el que cree que las grandes constructoras tendrían poco interés.
A pesar de que el panorama para las constructoras es poco prometedor, ninguna recomienda la desesperación por la búsqueda de clientes y aseguran que siempre habrá demanda.
Cuidar a los clientes es ahora una acción común entre constructoras
Gerardo Volio
Cargo: Presidente
Constructora: Volio & Trejos
Acciones: La empresa tuvo que ajustar su plan estratégico para el 2009. Pretenden mejorar el servicio a los clientes, evitan el cobro de omisiones por parte de los diseñadores de obras y reciben proyectos que antes rechazaban.
Eduardo Arrieta
Cargo: Presidente
Constructora: Grupo AP
Acciones: Se concentra en el sector público. La firma desarrolladora del grupo busca nuevos créditos para reanudar siete proyectos y empezar cuatro más. Ofrecieron al personal trabajar medio tiempo y ejecutivos recortaron su salario.
Víctor Acón
Cargo: Gerente general
Constructora: Van der Laat y Jiménez
Acciones: Hubo un recorte de personal, bajó y eliminó costos internos como contrataciones, compras y buscó tener plazos más grandes para hacer sus pagos. Redoblará su atención al cliente y están dispuestos a realizar cualquier obra.
Alejandro Coto
Cargo: Presidente
Constructora: Coto y Cía.
Acciones: Al igual que otras tuvo que recortar personal. El año pasado tenía 175 empleados y ahora cuenta con 80. Pretende concentrarse en residencias para clase media en donde se mantendrán las facilidades de créditos.
Norman Chang Díaz
Cargo: Presidente
Constructora: Chang Díaz & Asociados.
Acciones: Revisaron cambios en cada uno de los proyectos que estaban ejecutando y realizaron ajustes a estructura interna (bodegaje, transporte). Mejoraron los procesos de proveeduría y compras.


