A mayor responsabilidad e independencia entre los empleados, mayor productividad.
Esta es la principal conclusión de un trabajo llamado “Autonomía disciplinada” , realizado por la Unidad de Inteligencia Económica de la revista The Economist ( EIU en sus siglas en inglés) y por la empresa Laserfiche y elaborado entre octubre y noviembre de 2008.
La investigación incluyó a ejecutivos de área como gobierno, educación, ciencias y servicios financieros.
La principal conclusión es que entre flexibilidad y control, tiene más peso la libertad , ya que los empleados consideran que pueden trabajar mejor y lograr más altos rendimientos de esa manera.
Al menos el 68% de los participantes confesaron haber aumentado la centralización del control de riesgos en los últimos cinco años, pero al mismo tiempo, han proporcionado una mayor autonomía a los empleados, de modo que tiene ahora más flexibilidad a la hora de interactuar con los clientes y de gestionar su flujo de trabajo.
Además, más de la mitad de los participantes suelen saltarse las normas para ser más productivos, mientras que el 32% afirman haberlo hecho para cerrar una venta o no perder a un cliente.