Conéctese a la nube y ahorre millones
Permite a empresas ahorros millonarios en tecnología
Edición 742El término estar en las nubes tiene ahora un nuevo significado. Se sigue usando para referirnos al precio de la gasolina o de la comida, o para referirnos a aquella persona que siempre anda distraída.
Sin embargo, hoy, estar en la nube significa, para una empresa o institución, ahorrar millones de colones en tecnología.
Se trata del cloud computing (computación en nube, en alusión a Internet), un tipo de outsourcing en el que las empresas contratan, de un tercero, servicios y recursos que se brindan y se consumen en tiempo real a través de la Web.
Estos van desde aplicaciones como el correo electrónico, el calendario, software para manejar la relación con los clientes y proveedores, hasta plataformas de desarrollo de programas e infraestructuras como capacidad en servidores y equipos remotos.
La gama de proveedores incluye gigantes como Amazon y Google, y empresas nuevas como GoGrid, y pioneras como Salesforce, que incursionó en este nicho hace una década.
Incluso Microsoft ofrece servicios en la nube, complementarios al software que comercializa. La compañía apuesta a “una solución que tiene las bondades de ambos mundos”, dijo el coordinador de programas de Microsoft para empresas de tecnología, Yuri Porras.
Lluvia de beneficios
Entre las ventajas de trabajar en una nube, la más cuantificable son los costos económicos.
Mientras que una licencia de Microsoft Office Standard cuesta $779, la versión empresarial de Google Apps. cuesta $50 por usuario al año.
Grupo Nación (al cual pertenece EF) es una de las empresas que decidió reemplazar hace seis meses su tecnología tradicional por servicios virtuales. Los ahorros en licenciamiento significaron unos $300.000 anuales.
“Antes los buzones siempre estaban llenos, la comunicación era lenta, se invertía mucho en infraestructura…”, dijo la directora de tecnología de información del Grupo Nación, Ana Eugenia Rojas.
A estos se suman ahorros en compra, mantenimiento y actualización de equipo.
“Los ahorros son extraordinarios”, afirmó Niels Christiansen, vicepresidente de sistemas del Banco Financiero Comercial Hondureño (Ficohsa), sin especificar montos.
Ficohsa utiliza una herramienta de Salesforce para programar el llamado a los clientes morosos.
“Básicamente, nuestro costo es el valor de las licencias, pues toda la infraestructura pesada está en la nube y solo requerimos Internet y una infraestructura local muy liviana”, añadió.
Para la empresa nacional de monitoreo de redes Gridshield, los costos de estar en la nube son hasta cinco veces menores que tener servidores locales, dijo su presidente, Bently Born.
El cobro bajo demanda, característico de estos servicios, convierte la inversión de capital en costos operativos.
Más que ahorro, esto es una gran ventaja para las organizaciones pequeñas, explicó el ingeniero en sistemas empotrados Santiago Núñez.
“En la nube, pueden romper la barrera de limitación de equipo y acceder a la misma tecnología que las grandes empresas, por un costo ajustado a su medida”.
El ahorro no es solo en equipo técnico, sino también humano.
“El tiempo de nuestros ‘soportistas’ ya no se dedica a apagar incendios, sino a desarrollar proyectos”, dijo el director adjunto de bioinformática del INBio, Erick Mata.
Los 180 funcionarios del Instituto Nacional de Biodiversidad (INBio) empezaron a usar Google Apps hace un año.
Otra ventaja que tienen los servicios en Internet es la escalabilidad.
De acuerdo con el informático cofundador de la firma de tecnología Internexo, Theodore Hope, esta característica “permite obtener recursos en la medida en que se necesitan”. Así, en la práctica, los recursos resultan ilimitados y su obtención es inmediata.
Además, se eliminan los recursos ociosos porque, al ser servicios bajo demanda, el 100% de los recursos se utilizan el 100% del tiempo.
Esto a diferencia de lo que ocurre el 90% del tiempo, cuando se usa solo un 10% de los recursos, aseguró Núñez.
“Tengo 25 años de estar en tecnología y es la primera vez que un cambio produce tanto positivismo”. Ana Eugenia Rojas, directora de tecnología, GN
“El cambio se hizo a inicios del 2009 y se está logrando lo que se propuso como objetivo”. Niels Aage Christiansen, vicepresidente de sistemas FICOHSA
Otra ventaja es que los usuarios no necesitan tener conocimiento ni experiencia, lo que facilita el paso al servicio en línea.
En Ficohsa, la migración tardó cuatro meses. En Grupo Nación, sus 1.200 empleados hicieron el cambio en apenas un mes.
A estos beneficios se suma la propiedad intrínseca de Internet: su ubicuidad. La información y los programas que estén en la nube se pueden acceder desde cualquier lugar, lo que facilita el teletrabajo.
Los nublados del día
Estar en la nube también genera desconfianza.
No poseer los datos ni los programas en los equipos de la compañía es el principal temor señalado por los empresarios, según revelan firmas internacionales de estudios de mercado.
Empero, para otros, esta situación es un beneficio.
“Si una empresa pierde su dispositivo de almacenamiento, pierde la información”, explicó la ejecutiva de ventas de Google, Silvia Córdoba.
“En cambio, si lo tiene en línea y falla un servidor, la información está replicada hasta nueve veces en otros centros de datos de Google”, añadió.
El ejemplo es generalizable a otros proveedores que suelen tener la información replicada más de una vez.
Además, como las compañías no tienen las licencias instaladas en sus equipos, es imposible utilizarlas indebidamente.
Por eso, explicó Rojas, de Grupo Nación, los contratos con proveedores de servicios en línea son más flexibles que con los dueños de software tradicional.
Otro temor es la exposición a virus y ataques informáticos.
“Los servicios en la nube están expuestos a los mismos riesgos a los que están todos los sistemas de cómputo”, afirmó Theodore Hope, cofundador de InterNexo.
Sin embargo, agregó, “es difícil argumentar que mi empresa tiene un equipo (humano y de infraestructura tecnológica) mejor preparado para protegerme que el que tiene Google, Amazon o Salesforce”.
Una crítica a cloud computing menos debatible es la necesidad de contar con un buen ancho de banda. No obstante, los proveedores del servicio argumentan que los requerimientos de conexión dependerán de las necesidades del cliente.
“En eso influye la cantidad de usuarios, el tipo de servicio y el tiempo que se usa Internet”, explicó el coordinador de programas de Microsoft para empresas de tecnología, Yuri Porras.
Otro factor que las empresas deben valorar si quieren migrar a la nube es la resistencia al cambio que podría tener su personal.
“Migrar a la nube no es solo un cambio técnico, es también un cambio cultural, que demanda tiempo en capacitación”, dijo Mata, del INBio.
Sin embargo, esto “no es un costo, es una inversión” y la aversión se convierte en satisfacción de los usuarios, una vez que viven los beneficios de la nube.
En lo que sí concuerdan los expertos es en que cada compañía deberá decidir si migrar a la nube le conviene o no.
Antes de dar el paso final, deberán analizar su funcionamiento y decidir qué puede estar en línea.
El objetivo debe ser ganar utilidad, ahorrar costos y mejorar cada paso del servicio.
En este proceso es usual que los empresarios identifiquen errores. “Dependiendo del problema, el costo administrativo de resolverlo puede no justificar la migración a Internet”, agregó Núñez.
El cambio puede demandar hacer modificaciones en algunas tecnologías que ya se tienen para aprovechar al máximo las disponibles en la nube.
Así, la migración puede no resultar en un gran ahorro, sino en una redistribución de los costos operativos, financieros y tecnológicos.
Para Hope, esto “no es diferente a lo que las empresas ya hacen cada vez que cambian a un nuevo sistema”.
La oferta de proveedores y tipos de servicios en la nube es amplia. Estos son algunos de los más conocidos y utilizados.
Amazon
Almacenamiento, capacidad de procesamiento, bases de datos, distribución de contenidos y de mensajes entre sistemas, procesamiento de datos.
Por hora o por Gb (desde $0,10)
Microsoft
Sistema operativo para desarrolladores de software y bases de datos.
Por hora o por Gb (desde $0,10)
Microsoft
Aplicaciones de comunicación y colaboración empresarial (correo, calendario, documentos, conferencias en línea, etc.).
Por usuario (desde $15 al mes)
Google Apps.
Plataforma de comunicación y de colaboración empresarial (correo, calendario, mensajería unificada, documentos, etc.).
Por usuario ($50 al año)
Salesforce
Aplicaciones de negocio (mercadeo, relación con clientes, relaciones con socios, flujos de trabajo, etc.)
Por usuario (desde $9 al mes)
Fuente Páginas web de proveedores.
Migrar a la nube tecnológica debe hacerse cuidadosamente.
1
Sea selectivo: Contrate proveedores certificados, que garanticen el servicio y el soporte las 24 horas diarias.
2
No invente la rueda: Seleccione algún servicio que ya funcione y adáptelo a sus necesidades.
3
Divida el servicio: Parta el flujo de trabajo en trozos autónomos, que contengan la menor información posible.
4
Migre lo necesario: Suba el trabajo que se optimice en línea y que pueda resistir interrupciones en la conexión.
5
Pida seguridad: Solicite estándares que provean criptografía, cifrado y mecanismos de verificación de datos.
6
De pocos permisos: Identifique los roles de los usuarios y defina cuáles serán sus accesos y privilegios.
7
Ingrese de forma segura: Use mecanismos de autenticación para el acceso a la nube.
8
Haga simulacros: Ponga a prueba el sistema para identificar huecos de seguridad.
9
Lleve un registro: Contabilice el uso de recursos por tiempo, proceso y usuario.
10
Involucre al personal: Informe e involucre a todo el personal en el proyecto de migración a la nube.
Fuente Especialistas consultados por EF.
Yuri Porras, coordinador de programas de Microsoft para empresas de tecnología
Enrique Perez, presidente para América Latina de Salesforce
Ana Rojas, directora de tecnología de información de Grupo Nación
Erick Mata, director adjunto de bioinformática y educación de INBio
