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El Financiero
Las expectativas de obtener un empleo en el sector privado se complican: se vislumbra un crecimiento limitado en la planilla. 

¡Alerta! Empleo privado retrocede

Sectores advierten recuperación más lenta de lo previsto

Las luces de advertencia se encienden en el ámbito laboral. La visión de que la crisis quedó atrás debe revisarse, luego de que el empleo privado dio señales de retroceder.

Los datos de trabajadores asegurados por el sector privado ante la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) mostraron en junio pasado un nuevo descenso. Con este se cumplió el tercer mes a la baja que interrumpió la recuperación que se presentaba desde enero.

En total, se han perdido 3.165 plazas desde marzo. La cifra no es elevada, pero interrumpió la recuperación que se registraba desde setiembre del 2009, cuando seis meses de ascenso en las plazas privadas permitieron la creación de unos 36.000 nuevos puestos.

Además, todavía se estaba lejos de reponer los más de 50.000 que se perdieron en el ámbito privado desde octubre del 2008.

Adicionalmente este registro confirma que el sector privado sigue sin acelerar en su aporte a la creación de trabajos. Del 2006 al 2010, el empleo total creció un 25%, mientras el privado lo hizo por debajo: un 19%.

Es decir, la locomotora del empleo es el sector público. Es una tendencia que pareciera incrementarse, en lugar de reducirse: en la primera mitad del año, más de tres cuartas partes de las plazas nuevas nacieron fuera del sector privado.

Esto complica la meta de la presidenta Laura Chinchilla de reducir el desempleo al 5%, ya que se requeriría de un aumento aproximado de 75.000 empleos por año.

Con un sector privado que en lugar de ayudar a acelerar más bien frena el paso, el peso de revitalizar las planillas cae sobre un sector público que cada vez tiene una carga mayor en la lucha para contener la caída del trabajo.

Reactivación se escabulle

Las cifras obligan a replantear los cálculos optimistas que esperaban una rápida recuperación.

“El repunte de la actividad económica que se esperaba tras la crisis no fue a la velocidad que esperábamos, y no solo aquí, sino en Estados Unidos y en Europa”, comentó Alan Saborío, socio director de la firma Deloitte Costa Rica, al destacar que las cifras de la CCSS son consecuentes con la última encuesta de percepción empresarial de la Unión de Cámaras (Uccaep).

Esta impresión es compartida por Shirley Saborío, directora ejecutiva de la Uccaep. “La confianza empresarial para la variable de empleo se ubica en 5,04, lo que significa que los empresarios no están pensando en contrataciones”.

Expectativas muy diferentes a las que se tenían al inicio del año.

En el primer trimestre, la encuesta Manpower sobre expectativas de empleo registró una tendencia neta de 23%, con un 28% de los encuestados pensando en aumentar su personal.

Los sectores hablaban de contrataciones que se aproximaban a las 40.000: unos 15.000 en construcción, 12.000 en industrias 6.000 en zonas francas, 4.000 en comercio... Sin embargo, ya en febrero empezaba a plantearse una moderación.

Luego llegaron las señales. En abril, el Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) registró una reducción en la tendencia creciente que traía desde mayo del 2009, como lo reportó EF. (“Recuperación perdió potencia”, edición 773, del 21 de junio).

También en el exterior la previsión de una recuperación rápida se diluye, particularmente en Estados Unidos (EE. UU.).

El resultado ha sido una revisión de lo que se puede esperar. “Llegamos a la conclusión de que la reactivación no se presentará en forma de uve, donde se pierden 64.000 empleos y se recuperan rápido, sino como doble uve, con periodos buenos, caídas y recuperaciones”, comentó José Salas, asesor de recursos humanos de la Cámara de Industrias.

Buscando pistas

Un factor importante es que la recuperación de EE. UU. y en general de los mercados internaciones se presenta con una velocidad menor de la esperada, pero no es el único.

“Hay un factor importante que está conspirando contra una recuperación económica a mayor velocidad y es el tema del tipo de cambio que afecta a industrias como la hotelería y las exportaciones, críticas para la recuperación pero de las más afectadas por la revaluación del colón”, comentó Alan Saborío.

75.000

Empleos que se deberían crear por año, con crecimiento de PIB de 4% para bajar desempleo a un 5%.

3.165

Empleos que se perdieron en el sector privado desde marzo, según los datos de la CCSS.

23,8%

Porcentaje que representa el sector privado en la creación de nuevas plazas en lo que lleva el 2010.

Según Saborío, los ingresos de las empresas se han visto disminuidos en un 20% por el efecto del tipo de cambio, lo que afecta con más severidad a las compañías que reciben ingresos en dólares y pagan sus costos en colones.

A esto se debe agregar cierto factor de incertidumbre en el empresariado, que quiere señales claras.

Esto no se ha presentado en todos los sectores. Álvaro Sáenz, presidente de la Cámara de Agricultura (uno de los sectores más afectados), dice que pese a sus reclamos, no existe una política agropecuaria ni se aprecia una defensa de la producción.

Shirley Saborío destacó que se requiere inyectar señales claras que transmitan confianza al sector productivo, con políticas para propiciar la creación de empresas, crear incentivos en esa dirección y recortar la tramitomanía.

Existe otro elemento que empieza a convertirse en sombra: el creciente déficit fiscal, que afecta la competitividad.

Sin embargo, dado que la receta para contener la caída del empleo ha sido la contratación pública, se camina en la dirección de aumentar la presión sobre unas finanzas públicas. Aquí se debe agregar la incertidumbre por una reforma fiscal anunciada, pero sin perfilar todavía.

Borrón y proyección nueva

Ahora, la prudencia es la norma, y la proyección es a poco o nulo crecimiento en el empleo privado.

En principio, el panorama se presentó más complicado para agricultura y turismo.

A pesar de ello, no hay indicios de crisis por el momento. “No esperamos una disminución, sino una estabilidad sin crecimiento”, comentó Sáenz, mientras Mauricio Céspedes, director ejecutivo de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), consideró que la caída no ha sido tan grande como otros años. “No hemos salido del todo de la recesión, pero la caída no fue tan abrupta como en los años anteriores”, dijo.

La visión es similar a la de Randall Murillo, director ejecutivo de la Cámara de la Construcción. “No va a haber aumento en el empleo del sector”, opinó.

Mejores son las perspectivas en otros sectores como la intermediación financiera y el sector inmobiliario, pero sus representantes no echan las campanas al vuelo. “Tenemos una tendencia creciente en la actividad financiera desde mayo del 2009, pensamos que mejorará conforme se acentúe la recuperación de la economía”, dijo Marco Garro, asesor económico de la Cámara de Bancos.

Bernardino Bravo, presidente de la Cámara de Propietarios de Bienes Inmuebles, fue más cauteloso. “Apenas vemos una pequeña mejoría. Dependerá mucho de la política económica del Gobierno”.

En esta proyección se matriculan dos de los grandes empleadores privados, los industriales y los comerciantes.

La Cámara de Comercio destaca que a pesar de que la producción perdió el impulso inicial, todavía hay una leve recuperación que se reflejará en una contratación cautelosa. Por su parte, José Salas, asesor de la Cámara de Industrias, considera que se mantendrá un crecimiento tímido.

Meta complicada

Esta nueva valoración complica la meta de la Presidenta, que requeriría cerca de 15.000 empleos nuevos por cada punto del PIB que se crezca, más una cuota adicional para recortar el desempleo que saltó en el 2009.

Es decir, se requeriría unos 75.000 empleos por año, volver a los niveles de crecimiento que se tenía en el 2006.

Esto puede ser complicado, ya que hay sectores como la construcción que requerirán años para retomar el crecimiento, como dijo Murillo. “Hay crecimiento, pero mucho es de papel. Además, una vez que se aprueba un proyecto, suele llevar dos años para iniciar las contrataciones masivas”.

Sin embargo, hay opciones. Sáenz y Salas resaltaron la aprobación de tratados con Europa y China como oportunidades de abrir nuevos mercados.

Sin embargo, requerirá de una política clara en Zapote para enlazar acciones y combatir trámites, así como la ayuda de una recuperación externa de la economía. No es complicado porque hay elementos para alcanzar la meta, pero tampoco será sencillo. Las señales de alerta están encendidas.

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