Renunciar al diálogo suma cero
Edición 751Margaret R. Grigsby
La negociación entre poderes, grupos y partidos adversarios en Costa Rica, tradicionalmente se ha basado en la teoría de juegos de “suma cero”, donde si alguien gana, el otro pierde. La ecuación es muy sencilla: los poderes y sectores pelean, uno de ellos gana y el pueblo es el que frecuentemente pierde.
En las negociaciones entre Poder Ejecutivo-Asamblea Legislativa-Partidos Políticos- Gremios-Sector Social, se ha multiplicado en todos los niveles y ámbitos, con triunfos de todo tipo y tamaño, muchos pírricos, que son significativos ante todo para el “triunfador”.
No olvidemos que el estilo de negociación de los líderes, tiene un efecto cascada sobre la voluntad o resistencia de la población en general hacia el manejo de conflictos en sus vidas y su apertura a la negociación. Este no es un tema menor en la coyuntura social actual.
“Una cosa es defender una postura, y otra saber cuándo y cómo negociar un acuerdo que funcione”.
Brainpower Latin America S.A. Coach de líderes. Egresada de la Universidad de Georgetown.
Las posibilidades de cada uno de los costarricenses, se van achicando irremediablemente cuando el liderazgo del país se centra en las nimiedades personales o partidistas, el entrabamiento y las amarras se entienden como logros y cada quien practica una suerte de fundamentalismo en la propagación de sus ideas, en vez de ampliar el horizonte dirigiendo la vista hacia las oportunidades. Privilegiar el drama a los resultados, tal vez fue útil en algún momento, ya no. Una cosa es defender una postura y otra muy diferente saber cuándo y cómo negociar un acuerdo que sea sustentable y que funcione.
Lo cierto es que la lógica es solo una partecita de la toma de decisiones y la distancia más corta entre un problema y una solución, rara vez es una línea recta. Llegar a una resolución constructiva requiere actitud, intención, voluntad, conciencia y destreza en construcción de consenso, manejo de conflictos y resolución de problemas.
El mundo de hoy se caracteriza ante todo por la interdependencia: todo es una red donde traslapan y se entrelazan los factores, las personas, las economías y los países. Ya quedó atrás la época en que funcionar por silos era efectivo. Aferrarse al mismo modelo linear de hacer las cosas únicamente asegura la involución. Se debe tener una perspectiva sistémica, estableciendo la interconexión entre los temas y sus ramificaciones económicas, educativas, sociales o de cualquier otra índole.
Una de las tendencias más fuertes mundialmente es hacia el liderazgo y la negociación adaptativos. Un líder efectivo debe saber intuir y concluir que no se puede usar el mismo estilo para solucionar todo con todos. Toca dejar atrás el “a mi manera o de ninguna manera” y tener la flexibilidad e ingenio para adaptar diferentes estilos de negociación o de liderazgo, dependiendo de la situación por enfrentar y cuales batalla se escoge ganar.
En una negociación, el mejor liderazgo se ejerce cuando se escucha, se muestra un poco de humildad y se reconoce que no siempre se tiene la mejor respuesta. Es vital sacar lo mejor de los instintos en vez de buscar lo peor de los miedos, para transformar la fuerza innata que lleva a atacar en defensa propia, en acción constructiva que lleve a nombrar, domesticar y enmarcar los temas, de manera que sean susceptibles de tener una resolución creativa. En una negociación integradora, se entiende la interdependencia sabiendo que hay que actuar en sociedad con otros, dejando de lado el fundamentalismo ideológico. El compromiso es encontrar la mejor solución y cuando se obtiene, reconocerla y apoyarla. Así ganará Costa Rica.