700 clientes usan firma digital
Ya funciona en Central Directo y Banco Popular; otras entidades se preparan
Edición 754La firma digital ya la usan 700 clientes de Central Directo del BCCR y del Banco Popular para transacciones financieras.
Asimismo la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) empezó un plan piloto con funcionarios de la subgerencia de tecnologías de información. “Queremos predicar con el ejemplo”, dijo Manuel Montillano Vivas, asesor de tecnologías de la CCSS.
Otras 60 instituciones más preparan sus sistemas para incorporarla en sus servicios como un mecanismo de seguridad para operaciones en Internet, así como para dar validez a los documentos electrónicos.
Así, el proyecto presentado en el 2001 a la Asamblea Legislativa por el exministro de Tecnología Guy de Terámond, se convirtió en una realidad aunque su masificación definitiva se dará cuando se incorpore a la cédula de identidad, posiblemente en el 2013.
“Permitirá digitalizar y ofrecer por Internet cualquier trámite que requiera la firma digital”, aseguró Carlos Melegatti, subgerente del del Banco Central de Costa Rica (BCCR).
Esta entidad es el administrador del Sistema Nacional de Pagos Electrónicos (Sinpe), que autoriza a los entes (conocidas como autoridades de registro) a entregar la firma digital.
Con solo un clic
La Ley 5484 –aprobada en el 2005– establece que la firma digital tiene la misma validez que la manuscrita.
Para solicitarla, el usuario recurre a una entidad autorizada por Sinpe: actualmente Central Directo y el Banco Popular.
Otros bancos ya están autorizados a entregar la firma digital, con lo que se tendrá 1.000 puntos donde solicitarla, pero esperarán a tener listos sus sistemas para que los clientes la utilicen.
En general se debe pedir una cita, completar un formulario, cancelar $35 y retirar la tarjeta con el chip y el lector.
Además, usarla es muy sencillo. Se debe tener la tarjeta en el lector conectado al puerto USB de la computadora.
Al ingresar al sitio electrónico habilitado para usar la firma digital aparece una ventana que pide un PIN o clave, se digita y se da clic. El certificado electrónico contenido en la tarjeta permite probar la la identidad del usuario para realizar pagos, transferencias, afiliación a servicios, etc.
Para firmar contratos, cartas y otros documentos elaborados en Word, hojas de cálculo o presentaciones de filminas se da clic al ícono de firma digital que aparece en el software . Para transacciones electrónicas, el website debe incluir ese ícono de igual forma.
Quien recibe el documento firmado ve un ícono. Al hacer clic sobre él aparece una ventana con el autor. Si se hace de nuevo, sale otra ventana indicando que no hubo alteraciones del contenido después de firmado.
Las instituciones afirman que este mecanismo es más seguro para compras y transacciones electrónicas.
Luis Guillermo Zumbado, encargado de tecnologías del BCCR, dijo que cuando se firma un documento, este viaja al chip y el “estampado” de la firma se hace ahí, no en la computadora.
Además, el chip se autodestruye si alguien quiere desensamblarlo. Tampoco es posible alterar un documento después de firmado digitalmente.



