Sindicatos ven poco positivo continuismo en Gobierno de Chinchilla
Organizaciones abiertas al diálogo con presidenta electa
08/02/2010 11:00 AMFallas en el modelo económico, aumento de la desigualdad y menores oportunidades de empleo son las principales críticas que el sector sindical hace al continuismo en el Gobierno.
“Yo no le encuentro nada positivo a ese triunfo. Respeto la voluntad popular, pero me pregunto ¿en qué está pensando este país?”, expresó Dennis Cabezas, presidente de la Central del Movimiento de Trabajadores Costarricenses (CMTC) respecto del gane de Laura Chinchilla en las elecciones presidenciales este domingo 7 de febrero.
Rodrigo Aguilar, presidente de la Rerum Novarum, manifestó similar postura: “Es una continuidad de un Gobierno que lamentablemente no ha hecho una serie de cosas que deba hacer”. Sin embargo, destacó que el hecho de ser la primera presidenta mujer podría ser un incentivo para mejorar los temas de equidad de género.
Por su parte, Ronaldo Blear, secretario del Sindicato de Trabajadores de Japdeva ( Sintrajap), destacó que el proceso electoral se mostró maduro y positivo. “Ganó Costa Rica, la democracia nuestra salió a relucir” . Agregó que la conformación de la nueva Asamblea Legislativa obligará a Chinchilla a concertar el diálogo, lo cual es positivo para el país.
Blear coincidió con Cabezas y con Aguilar en que el continuismo no es positivo. “Ojalá que su forma de tomar decisiones sea independiente, que no estén los Arias ahí metidos en esto ”.
Estas organizaciones sindicales, junto con la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), insistieron en que siempre estarán dispuestos al diálogo con el nuevo Gobierno.
Pobreza y desempleo: Lo pendiente
Los sindicalistas consultados coincidieron en que los grandes retos para Chinchilla están en el tema de la pobreza y el desempleo de Costa Rica.
Concordaron además que desean más participación del aparato estatal y del sector público, así como mejores condiciones para sus organizaciones de acuerdo con lo que establece la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Cabezas fue un poco más radical al opinar que los cambios deben ser drásticos , pues el nuevo Gobierno debería cambiar de modelo económico absolutamente. “Es la continuidad de un modelo económico carente de principios y valores que ha venido perjudicando a este país, el cambio debe ser radical”, precisó.


