
Jorge Arce EF
Negocios limitados en vía a Caldera
El acceso controlado en la nueva autopista limita los negocios usuales en las carreteras nacionales
Edición 755La nueva carretera a Orotina lucía “desierta” la semana pasada: sin restaurantes de paso, tiendas turísticas ni vallas publicitarias.
Esta vía, la primera bajo el modelo de construcción y administración privada, aún es un campo por explorar para el comercio. Pero dada esa modalidad de operación, también será novedosa la forma en que se hagan los negocios a lo largo de la vía.
Al ser Autopistas del Sol el concesionario de la obra, es el que tiene todos los derechos de explotación comercial sobre esta.
Además, el modelo consiste en un camino de acceso controlado, en donde las condiciones de infraestructura y la topografía en algunos sectores impide –por el momento– pensar en un negocio adyacente.
EF hizo un recorrido el pasado 2 de febrero en compañía del especialista en mercadeo Gustavo Vargas y del ingeniero civil Jorge Solano, con el fin de visualizar las posibilidades de negocios en esta nueva vía, específicamente en la sección que va hasta Orotina.
Los primeros negocios que se vislumbran son la publicidad exterior y el desarrollo de bienes inmuebles cercanos que aprovechen la cercanía de esta zona con la capital.
Otros podrían ser los que se instalen en las zonas de servicio que el contrato le exige construir a la empresa operadora.
EF consultó a Autopistas del Sol acerca de los planes de estas áreas y la explotación comercial, pero al cierre de edición no había respondido a las consultas.
Para Vargas, uno de los factores importantes será el rumbo que tome la inversión en estas zonas, pues dada la proximidad con San José podrían edificarse residenciales; y la cercanía con Caldera facilitaría la instalación de parques industriales o patios de contenedores.
Será diferente
La particularidad de ser un acceso controlado impedirá negocios como los restaurantes.
El control de las salidas y entradas a la carretera limitaría su instalación. Otro factor en contra, dijo Vargas, es la distancia total y el tiempo de recorrido, pues al ser menores es innecesaria la alimentación en el camino y las personas preferirán llegar primero a su destino.
La oportunidad estaría en locales que se instalen cerca de las intersecciones.
Según Vargas, estos negocios deberían enfocarse como un destino de los viajeros y no como una zona de paso, pues para llegar habrá que alejarse de la vía.
Adicionalmente, en sectores como los comprendidos entre Atenas y Orotina, las limitaciones se incrementan, dado que la topografía imposibilita cualquier tipo de construcciones en las márgenes de la carretera, confirmó el ingeniero Solano.
Sin embargo, añadió que en el segmento entre Orotina y Caldera sí existen más posibilidades para hacer edificaciones, pero se tendrá que considerar si el concesionario permitirá accesos directos a estos sitios.
Gustavo Cruz, administrador del Restaurante El Jardín en Santiago de San Ramón, dijo que exploraron la posibilidad de instalar un local en Orotina, pero están a la espera de lo que suceda con las reglas del concesionario para la entradas y salidas.
Negocio inmobiliario
Acerca del desarrollo de inmuebles, Vargas y Solano advirtieron que dependerá del tipo de edificaciones que las municipalidades permitan en las cercanías.
50
metros de ancho es el mínimo de derecho de vía que tiene la nueva carretera.
Uno de los cantones en donde hay certeza es Alajuela, debido que el Plan Regulador establece que las zonas por donde pasa el camino (San Rafael, Turrúcares, Guácima, Siquiares) están caracterizadas como semiurbanas, industriales o agropecuarias.
Esa clasificación deja por fuera cualquier desarrollo residencial, no así parques industriales, actividad agropecuaria o algún sitio turístico.
Atenas tiene condición similar a la de Alajuela, explicó Cristian Arias, director jurídico de ese municipio.
Orotina es el que presenta más libertad para las construcciones pues carece de plan regulador y tampoco está dentro de una normativa especial.
Al respecto, Gustavo Vargas explicó que la orientación de los negocios la marcará quien llegue primero y el tipo de proyecto.
Oportunidad limitada
La concesión prevé que la empresa administradora controle el derecho de vía, que como mínimo es de 50 metros de ancho y superior en otras zonas.
Según el reglamento sobre este tipo de publicidad exterior, en el país está prohibido instalar anuncios en el derecho de vía.
Es en este espacio o muy cerca donde precisamente los anunciantes querrán instalar sus anuncios, dijo Vargas.
De esta manera, las empresas interesadas deberán usar sitios ubicados en propiedad privada y alejarse, como mínimo, tres metros del límite de la zona de la carretera. Esto hace que se reduzcan la cantidad de lugares aptos para una valla.
María Soledad Guerra, gerenta general de la empresa Panorama, hizo un cálculo rápido y adelantó que la cantidad de vallas hasta Caldera no excedería las 40 unidades en total.
Otro aspecto es que probablemente parte de los clientes que están en la ruta que pasa por Esparza y por Desmonte, trasladen parte de su pauta a la nueva vía, por lo que ocurriría una redistribución y no un incremento.
Guerra detalló que actualmente tienen identificados cerca de ocho puntos para hacer sus instalaciones.
Otra empresa interesada es Equipamientos Urbanos de Costa Rica, dedicada a instalar paradas de buses y mobiliario urbano para información (mupi).
Su gerente general, Alexánder Zúñiga, dijo que tienen paradas en el primer segmento entre La Sabana y Ciudad Colón, aunque aún no han colocado publicidad a la espera de las reglas que defina el concesionario.
El ejecutivo reconoció que están interesados en ampliar el servicio a lo largo de la carretera y en hacer uso de la publicidad.
Zúñiga aclaró que uno de los accionistas de Eucor, la firma española FCC Construcción, también es socia de Autopistas del Sol.
Por el momento, los negocios usuales en las carreteras costarricenses aún están ausentes en la nueva vía a Caldera y tomará ventaja quien llegue primero y logre acomodar su idea al esquema de la concesión.
El contrato de concesión obliga a la empresa administradora a efectuar algunas inversiones:
Servicios generales: Deberá estar entre Ciudad Colón y Orotina, con estacionamientos para 50 autos livianos, cinco buses. Podrá tener restaurante y gasolinera.
Fuente Contrato de Concesión.



