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Bancos de Guatemala sortean crisis
Finanzas.Informe de la calificadora Fitch Ratings
Edición 760*Corresponsal en ciudad de Guatemala.
“Los sistemas bancarios centroamericanos han resistido relativamente bien la crisis financiera internacional. Aún cuando las utilidades de la banca cayeron sensiblemente en el 2009, los niveles de solvencia de la industria siguen buenos”, dijo la calificadora de riesgo Fitch Ratings.
Se trata del último informe sobre Bancos Centroamericanos: Resultados Anuales y Perspectivas 2010, divulgado la semana anterior en Guatemala.
Al respecto, José Porras, gerente general del Banco Americano de Guatemala, explicó que al conocerse las noticias del impacto de la crisis en Estados Unidos los banqueros guatemaltecos se vieron obligados a ser más cautelosos en su comportamiento, en especial en lo que se refería al endeudamiento.
Agregó que otro aspecto positivo fue que la banca nacional tradicionalmente ya es conservadora e invierte principalmente en bonos del tesoro del país, otorga préstamos de manera cuidadosa y además convive con una normativa que la restringe a la hora de invertir en el extranjero.
El Superintendente de Bancos, Edgar Barquín, explicó que la banca guatemalteca “no estuvo expuesta a la debacle financiera ya que no se habían adquirido inversiones en activos tóxicos o subprime que fueron los que detonaron la crisis”.
El funcionario enfatizó que a nivel global se restringió la liquidez en los bancos, pero para Guatemala las entidades corresponsales en el exterior se dieron cuenta de que no había exposición y las líneas de crédito se reactivaron rápidamente.
Barquín agregó que las líneas de crédito para el sistema financiero guatemalteco permanecen abiertas y a diciembre del año pasado se habían otorgado $3.000 millones a Guatemala, de los cuáles solo se ha usado el 50%.
En el istmo
De acuerdo con el informe, en la región centroamericana las ganancias de los bancos se vieron limitadas por la necesidad de tener más activos líquidos, así como por el aumento en el gasto de provisiones (reservas) por préstamos deteriorados “sin embargo, Fitch prevé mejores resultados en el 2010 sobre la base de un probable repunte en la actividad económica”.
El documento explicó que para enfrentar el entorno económico los bancos centroamericanos optaron por limitar sensiblemente el crecimiento de sus carteras de crédito canalizando los recursos disponibles hacia activos de mayor liquidez, como la inversión en bonos.
$3.000
millones se han otorgado en crédito a diciembre del 2009, de los cuáles solo se ha usado el 50%.
“Si bien lo anterior repercutió desfavorablemente en las utilidades del sistema, también mejoró la posición patrimonial relativa de los bancos”, señaló el documento.
El escenario de Fitch para Guatemala, Costa Rica y Panamá se basa en que los sistemas bancarios de esos países retomen ritmos de crecimientos positivos, aunque inferiores a los experimentados antes del 2008.
El informe también resaltó que el desarrollo del crédito si podría presentar rezagos en los países con perspectivas económicas menos favorables.
En el documento se describió que la calidad de las carteras de créditos presentó deterioros generalizados a lo largo del 2009, los que podrían extenderse durante los primeros meses del 2010 en países como Nicaragua, Honduras y El Salvador.
Las perspectivas económicas más favorables para Guatemala, Costa Rica y particularmente Panamá, permitirían la normalización de la calidad de los activos en un periodo comparativamente menor al que se previó originalmente.
Los riesgos
Pese al aparente escenario positivo, también existen peligros latentes. Por ejemplo, la elevada dolarización de algunos países, los riesgos políticos en otros y la ausencia de prestamistas de última instancia.
No obstante lo anterior, Fitch afirmó que la relativa estabilidad exhibida por los sistemas financieros, aún en medio de una profunda crisis financiera global, descansa en buena medida en que la gran mayoría del fondeo es originado domésticamente, a diferencia de lo observado en otras regiones emergentes que han experimentado mayor inestabilidad por su fuerte dependencia de fondeo externo.
La estabilidad del sistema también se ha favorecido al contar con bancos relativamente bien capitalizados o respaldados por entes internacionales con alta calidad crediticia.
Aunque persisten diferencias entre países, en términos generales los bancos de la región continúan fortaleciendo sus posiciones patrimoniales.
La firma concluyó que los bancos de mayor tamaño, con una amplia base de depositantes y fuerte franquicia han sido los menos afectados. Por el contrario, los pequeños y con poca diversificación de fondos han sido los más afectados, lo que se traduce en una reducción de su calificación de riesgo.