Pacto por una Asamblea del diálogo
Un Congreso más negociador, pero aún con nudos, se vislumbró en tertulia de futuros jefes de fracción
Edición 761La primera sesión de los futuros jefes de fracción se realizó en las oficinas de EF, el miércoles 17 de marzo pasado al ser las nueve horas. Cuando se levantó la reunión, los diputados electos se intercambiaron sus números de teléfonos.
La conversación entre los próximos conductores de las tres bancadas con más diputados tuvo como corolario el primer acuerdo interfracciones: el diálogo y la negociación deberá ser el camino para lograr una agenda-país y diferenciarse de la actual Asamblea.
¿Discurso o acuerdo firme? Al menos este debate inicial permitió perfilar visiones y prioridades, que permiten un borrador de lo que será el temario a partir del próximo primero de mayo, en el que despuntan eventuales acercamientos, pero aparecen con claridad nudos.
También fue escenario de los primeros piropos entre estos colegas, que se mezclaron con reclamos diplomáticos, a los primeros golpes políticos.
En esta conversación participaron Viviana Martín (Partido Liberación Nacional), Juan Carlos Mendoza (Partido Acción Ciudadana) y Danilo Cubero (Movimiento Libertario), ante “mociones” presentadas por los periodistas Alejandro Fernández, Mario Bermúdez y la editora Kattia Bermúdez. Se abre la sesión de la próxima Asamblea.
Directorio, el primer pulso
Martín: Si no nos unimos, la agenda común es imposible, por eso partimos de una negociación y un directorio compartido.
Mendoza: Hay que entender el mandato popular, el 64% de los legisladores son de oposición, eso obliga a la Presidenta a generar ese diálogo.
Cubero: Nadie puede oponerse a una agenda-país, pero creemos que se debe reivindicar la autonomía de la Asamblea.
Mendoza: Hay un tema. Toda democracia se basa en pesos y contrapesos. Coincido en que el Poder Legislativo debe generar ese contrapeso, eso puede dar gobernabilidad, con negociaciones que se dan de tú a tú.
Martín: Ambas visiones son coincidentes. El electorado habló, nombró a 24 diputados en una fracción, en otras 11, 9, 6, 4 y 1, 1 y 1. Concedemos que el Directorio sea compartido, pero solicitamos la Presidencia, porque somos la bancada que más se apoyó.
Mendoza: Lo de los puestos es un tema, pero no lo principal. De acuerdo con Danilo (Cubero) en que el control y los contrapesos no pueden estar sujetos a muñequeos desde el Poder Ejecutivo.
Cubero: Este tipo de acercamientos es lo que da madurez a la Asamblea. Caminamos por este escenario porque si el PLN hubiera logrado 29 votos, creo que la vocación de diálogo no habría sido la misma.
Martín: Aclaro, el perfil de la Presidenta ha sido claro, desde antes de saber cuántos diputados tendríamos estábamos convencidos que la única forma de sacar al país adelante es con diálogo.
El ambiente
Martín: Nos corresponderá tener una reunión entre nosotros para tener una agenda común y medirnos entre nosotros...
Mendoza: Yo hasta hoy los estoy conociendo (ríe).
Martín: Yo ya conocía a Danilo.
Cubero: En algún momento fui asesor del diputado Luis Barrantes, cuando estaba en el viceministerio, pero ya estamos estrechando lazos. Apenas se están nombrando las jefaturas, vendrá otro proceso para generar confianza.
Martín: Impera el optimismo, he visto un ambiente muy llevadero, lo que he visto es que no como choques de personalidad.
La negociación
Martín: Creo que los que estamos en esta mesa tenemos una visión coincidente, sorprende que las diferencias son las menos. El objetivo es transitar por caminos conjuntos, tender puentes para que se dé ese tránsito.
Mendoza: Estamos muy impresionados por la actitud que ha demostrado Laura Chinchilla de generar puentes de diálogo, eso es importante para arrancar. Esperamos que se ensanchen con el tiempo, y no se reduzcan.
Cubero: Compartimos que la Presidenta electa ha mostrado una apertura interesante, pero también debemos entender que en un sistema multipartidista debemos escuchar a todos.
Martín: En eso identifico una relación positiva, los 57 diputados son importantes.
Cubero: Creo que esta Asamblea pluripartidista permitirá fortalecer la democracia, si hay un escenario de diálogo.
La legislación
Mendoza: De entrada, hicimos una revisión de los planteamientos del PLN, planteamos en una carta los temas que apoyaríamos sin ninguna negociación. Pero hay que tener cuidado con los mitos de que una Asamblea es exitosa si produce una gran cantidad de leyes, hay que revisar la calidad. Incluso hay que hacer un balance entre la necesidad de derogar, casos como la ley del 4-3 en juntas directivas.
Martín: Definitivamente hay leyes que es mejor derogarlas que bachearlas, es el caso de la ley de Aviación Civil, que data de los años 70.
Cubero: Comparto con los compañeros en que a veces hay sobreposición de normas, como el caso de la ley del 4-3, y habría que hacer una revisión exhaustiva en casos de trámites.
La herencia
Martín: Para mí, la principal deuda de la actual Asamblea es la toma de decisiones, materializar muchos proyectos que se debatieron y no se logró acuerdo.
Cubero: Yo lo veo en el diálogo, hubo bastantes instancias en las que se quiso imponer, así es difícil lograr acuerdos.
Mendoza: Me indignó cuando se polarizaron los vidrios de la barra del público, un símbolo terrible de los legisladores, viéndose a sí mismos, en lugar de ver a las personas.
Cubero: En cuanto a la producción, durante dos años fue monotemática con el Cafta, pero en general todo respondía al Poder Ejecutivo.
Mendoza: Para reforzar, se llegó al extremo de que en las sesiones ordinarias, la agenda parecía de extraordinarias. Y uno veía que a veces la sesión se levantaba a las cuatro de la tarde, porque no había puntos en la agenda. Las negociaciones no se concretan si no hay debate.
Martín: Como todo en la vida, lo importante es el equilibrio. Ni esa imposición del Poder Ejecutivo en el Legislativo, ni pretender aislar los dos poderes, porque al igual que en la Asamblea, nos necesitamos todos.
Cubero: Así es, para eso están los diferentes periodos, el ordinario y el extraordinario, ahí deben estar las agendas de los respectivos poderes. Bueno, a seguir trabajando.











