Economía y Política
El Financiero
Jorge ARce EF

Pascal Lamy: “El proteccionismo no protege”

Director de OMC defiende labor de organismo

Se le conoce como un hombre estudioso, negociador, firme y adicto a su trabajo: regular el comercio internacional.

Este francés, excomisario de comercio de la Unión Europea, lleva cinco años a la cabeza de la Organización Mundial de Comercio, con una responsabilidad compleja: procurar que los 153 países miembros se pongan de acuerdo para profundizar la liberalización comercial.

Visitó Costa Rica para decir que el país ha venido haciendo un buen trabajo en dos frentes: el bilateral y el multilateral.

Aprovechó, no obstante, para insistir en que el paso que sigue es buscar la convergencia entre ambas vías de apertura comercial, dado que hay temas sensibles y de mucho interés –como la reducción de subsidios agrícolas– que no están presentes en los tratados de libre comercio, como los diez que ha firmado Costa Rica hasta la fecha.

“Esta protección la vas a conseguir a nivel multilateral”, defendió Lamy.

¿Se siente amenazada la OMC por la proliferación de tratados de libre comercio?

Depende, hay casos en los que los acuerdos regionales de comercio y los multinacionales pueden ir mano a mano y Costa Rica es un buen ejemplo. Hay otros casos en los que crear preferencias genera problemas. No hay una regla general. Depende de la articulación que un país le dé a estas políticas comerciales.

¿Qué retos asume un país como Costa Rica, cuyo comercio está regulado por tratados de libre comercio bilaterales?

Costa Rica ha suscrito muchos tratados pero tiene una participación activa en la OMC, donde hay muchas áreas que pueden servir como una póliza de seguros contra el proteccionismo, en especial en cuestiones como los subsidios agrícolas, que no están cubiertos por ningún tratado de libre comercio bilateral.

“En el acuerdo bilateral que tienen ustedes con Estados Unidos, para crear una situación de comercio justo, esa nación debe reducir el nivel de subsidios a la agricultura. No lo vas a conseguir de Estados Unidos a nivel bilateral pero sí a nivel multilateral (en el marco de la OMC)”.

La crisis mundial fortaleció a los críticos contra el libre comercio, quienes señalaron la necesidad de una revisión del modelo de desarrollo. ¿Qué opina?

Son dos cosas diferentes. Esta crisis económica no fue originada por el comercio sino por falta de regulación en entidades financieras. No tiene que ver nada con el comercio.

“Puedes abrir el comercio y regular tu sistema financiero. Canadá tiene un sistema totalmente abierto en servicios financieros y en cambio lo tiene bien regulado.

“Esta crisis no fue de regulación comercial sino de falta de regulación financiera. El comercio fue la víctima de la crisis, no la causa.

“Desde el punto de vista macroeconómico, muchos se preguntan cuál es el equilibrio adecuado entre el comercio interno y exportaciones. La respuesta depende de un país a otro. Países como Costa Rica han mostrado que el comercio exterior puede estimular la economía doméstica y aumentar la demanda interna.

“No es una cuestión de sí o no; se trata de lograr el equilibrio adecuado.

“Costa Rica ha sido capaz de ajustarse a los cambios tecnológico y a una mayor competencia. Si miras la estructura de comercio exterior hace 20 años, las exportaciones eran café, bananas y piña, que hoy representan menos del 10% del total de las ventas al exterior.

“En cambio, ahora se movieron hacia la exportación de productos con valor agregado que crea mejores salarios y estimula la demanda doméstica.

“Es una sinergia entre los dos. Normalmente países que han abierto sus economías han crecido más”.

Profundizar la liberalización comercial es tarea compleja, como lo demuestra la Ronda Doha inconclusa. ¿Debemos seguir por la liberalización pura o se requiere algún cambio?

Siempre tengo un problema con la palabra liberalización porque significa cosas diferentes.

“La liberalización quiere decir apertura, pero para mucha gente quiere decir desregulación.

“En la OMC no estamos en el negocio de la desregulación sino en el de la apertura comercial.

“La clave es cómo se encuentra la política adecuada que te permita beneficiarte de la apertura comercial y, a lo interno, la economía de un país. Esto tiene que ver con educación, innovación y redes de apoyo social. No todo es la apertura comercial, debe ir acompañado de todo eso”.

¿Cuáles barreras no arancelarias persisten?

La mejor protección no es proteger el comercio, el proteccionismo no protege. Si proteges tu comercio y limitas las importaciones, tu vecino hará lo mismo en contra de tus exportaciones. Lo que haces es perjudicar tu producción, lo que ganas en el lado de importaciones lo pierdes en el de exportaciones, y en general, los empleos ligados a la producción para exportar son mejores que los que generan las importaciones.

“A finales del 2008 pusimos en marcha un sistema de monitoreo de medidas proteccionistas. La expectativa era que había muchas, pero en realidad no fue así. La gente se ha dado cuenta de que si tomas medidas unilaterales, tus socios comerciales harán lo mismo y todos acabaremos disparándonos en el pie”.

¿Cuál es la causa principal que evita un acuerdo global?

Es una compleja y enorme negociación.

“Los miembros de la OMC han intentado acordar un acuerdo en 20 áreas distintas. Cada una de estas áreas está dividida en diez tópicos más, es decir, son como 200 negociaciones entre 153 miembros.

“Hemos hecho el 80% del trabajo y queda el 20% por hacer, y esto es lo que estamos intentando lograr ahora.

“Las dificultades que aún quedan son, principalmente, si lo que ha sido hasta ahora acordado en acceso a mercados en productos industriales y en agricultura tiene que estar ligado a una serie de cosas como sensibilidades de cada país en concreto.

“En el caso de agricultura, evitar que haya un aumento vertiginoso de importaciones agrícolas, que destruya el mercado de pequeños agricultores, como el caso de India. Para eso se está negociando una salvaguardia especial, a fin de proteger a los países de este enorme incremento de importaciones.

“Para otros países, como Estados Unidos, se trata de equilibrar sus intereses en las negociaciones con la necesidad de un mayor acceso a mercado en productos industriales en India, Brasil y China.

“Estos son ajustes que tienen que venir por encima de toda la arquitectura que se ha construido”.

¿Cuál es su meta?

No funciona cuando se habla de plazos fijos. Funciona cuando se habla de sustancia.

“Quizás necesitará un poco de tiempo, dependiendo de la postura política de los países, al final del día la conclusión de la Ronda Doha necesita flexibilidad, concesiones y que los principales jugadores estén dispuestos a hacerlo”.

¿El cambio climático puede convertirse en una excusa para incrementar el proteccionismo?

La clave es lograr un acuerdo que sea multinacional y de cumplimiento obligatorio.

“Si esto se hace así no hay ninguna razón para que la gente tome medidas unilaterales. Y después, si es necesario ajustar el comercio, también se buscarán soluciones entre todos.

“Si quiero reducir las emisiones de carbono lo que puedo hacer es asegurarme de que otros países lo hagan en un acuerdo multilateral.

“Proteger el comercio haciéndolo de forma individual no va a mejorar el medio ambiente”.

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