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El Financiero

Malabarismo fiscal

Viejo conocido vuelve al Banco Central

En noviembre del 2006, Rodrigo Bolaños escribió que en su época de alumno en la Universidad de Chicago le daban terror las preguntas que lanzaba su profesor Milton Friedman (Premio Nóbel de Economía) cuando se trataba de encontrar errores en los análisis económicos de otros.

Sin embargo, para algunos, a sus 59 años, Bolaños tiene esa capacidad de análisis y los atestados suficientes para volverse a sentar en la presidencia ejecutiva del Banco Central, silla que había ocupado entre 1995 y 1998.

El pasado 18 de marzo, la presidenta electa, Laura Chinchilla, lo designó en el cargo y le encargó una tarea nada sencilla.

Esa capacidad de análisis le ayudarán a este Chicago boy a enfrentar los retos que tiene la Autoridad Monetaria a corto y a mediano plazo.

De entrada, debe corregir las fallas que tiene el sistema de bandas cambiarias, en lo que se refiere a las fuertes volatilidades diarias que a veces muestra el dólar, la falta de información y la inexistencia de un mercado de coberturas cambiarias.

Más adelante tendrá que abandonar ese sistema y pasar a una flotación administrada como un paso previo para establecer un sistema de metas de inflación, en el que el Central se compromete a lograr una tasa usando todos los instrumentos posibles.

En el camino tendrá que buscar la forma de que la gente le crea al Banco Central cuando anuncia una meta de inflación y consolidar una tasa cercana a la de los mercados internacionales.

De paso, tendrá que resolver temas pendientes, como las pérdidas del Banco, la falta de un mercado de capitales e impulsar proyectos de ley de índole financiera que están en el Congreso o van camino a este, entre ellos, el que crearía un seguro de depósitos.

Camino recorrido

De verbo pausado, que de vez en cuando deja escapar una risilla nerviosa, Bolaños tiene la ventaja de que ya le ha tocado enfrentar tareas complicadas.

Cuando asumió por primera vez el Central (en 1995, en sustitución de Carlos Manuel Castillo –q.d.D.g.–), el país tenía un convenio de estabilización económica con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Asamblea Legislativa había aprobado las reformas que rompieron el monopolio de las cuentas corrientes.

-0,8%

Déficit del Banco Central en relación con el PIB al cierre del 2009. Para este año es estima -0,5%.

-1,3%

Variación del PIB en el 2009. Para el 2010, el Central estima un crecimiento del 3,2%.

4.122

Monto en millones de dólares al que ascienden las reservas monetarias internacionales hoy.

Además, le tocó encabezar el proceso de la fallida venta del banco Bicsa, impulsar la primera emisión de eurobonos del país (por $200 millones) e incluso dejó firmado un convenio con el Ministerio de Hacienda para pagar las pérdidas del Central en un periodo de 25 años.

Aunque tuvo éxito en algunos de esos proyectos y en otros no, los números macro le permitieron obtener buenas calificaciones en su momento. EF lo designó funcionario público del año en 1997 junto con su hoy predecesor, Francisco de Paula Gutiérrez.

La inflación pasó del 22,5% en 1995 al 10,48% en mayo de 1998, además las tasas de interés cayeron cuatro puntos y la producción subió en casi dos puntos porcentuales, terminando en 5,6% en 1997.

Aun así el colón se devaluó un 30% durante su gestión (las minidevaluaciones seguían vigentes) y las reservas internacionales aumentaron en $140 millones.

Hoy, recibe una situación macro más favorable.

Aunque el país viene saliendo de una recesión, la economía ha empezado a recuperarse, la inflación apenas supera el 5%, aunque las expectativas la ubican por encima del 7% al final del año.

Las reservas suman más de los $4.000 millones y las tasas de interés en colones se han mantenido entre el 8% y el 8,25% en los últimos tres meses. Aún así, la situación fiscal es preocupante, tal y como también lo era cuando dejó el Banco Central en 1998.

Casualmente, le tocará coordinar este tema con un viejo colega de gabinete, el economista Fernando Herrero.

Luego de salir del Central, Bolaños fue un ferviente defensor del sistema de bandas y criticó las propuestas para flexibilizar las regulaciones financieras.

También ha dicho que es urgente eliminar las pérdidas del Central (pasándolas al Gobierno) y defiende la discusión sobre la privatización de activos del Estado.

Quienes lo conocen lo califican de pragmático y ejecutivo, y como persona que no le gusta discutir eternamente las cosas.

Él mismo se autocalificó como un jugador de equipo, pero no tardó mucho en poner sus cartas sobre la mesa y ya pidió que respeten la autonomía del Central.

El banquero

El banquero

Hombre pragmático. A Rodrigo Bolaños se le reconoce su capacidad académica y su conocimiento del sector bancario.

Brasa caliente

La intervención. Bolaños saltó a la luz pública cuando le tocó ejecutar la intervención del Banco Anglo en 1994.

Primer reto

Llega al Central. En 1995, el presidente José María Figueres le pide que asuma el Banco Central. La inflación superaba el 22%.

Reconocimiento

Su salida. Al dejar el Banco Central se le calificó como de los buenos funcionarios del Gobierno. La inflación quedó en 10,4%.

Posiciones

Crítico. En entrevistas pidió eliminar las pérdidas del Central y retomar la discusión de vender activos del Estado.

El regreso

Segundo aire. Con la salida de su excompañero de gabinete, Francisco de Paula Gutiérrez, Bolaños vuelve en junio al Central.

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