
Rafael Pacheco Archivo GN PARA EF
Viejos hábitos retan la supervisión
Caso Coopemex no generará cambios en normas financieras, pero falta regular los grupos financieros
Edición 761Aunque la reciente intervención de Coopemex desempolvó viejos males en el manejo de entidades financieras, autoridades y especialistas creen innecesario modificar o hacer más estricta la regulación actual.
No obstante, sí consideran fundamental dotar de más herramientas legales a los supervisores para ampliar su rango de observación de los llamados grupos financieros.
Por eso piden a la Asamblea Legislativa la aprobación del proyecto de ley de supervisión consolidada, el cual ya fue dictaminado en comisión.
Sin embargo, los expertos reconocen que no hay supervisión o regulación alguna para evitar que una entidad suministre información falsa o la quiebra de una empresa.
En los últimos 16 años, al menos diez entidades financieras han sido intervenidas y luego declaradas en quiebra y, en cada caso, hay irregularidades similares, principalmente relacionadas con el deterioro de sus créditos y la mala administración.
En el pasado, algunos de los casos más sonados, como el del Banco Anglo, provocaron cambios fundamentales en la regulación.
Coopemex fue intervenida el 17 de febrero anterior debido al manejo de una cartera de crédito paralela en mal estado y algunas anomalías administrativas, pero de momento el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif) descarta reforzar normativas.
“Siempre estamos revisando la regulación para estar seguros de que está caminando bien. Pero cuando hay engaño, no hay nada que hacer”, comentó su presidente, Alberto Dent.
Agregó que siempre es necesario una mayor transparencia de parte de las entidades y la aprobación del proyecto de supervisión consolidada.
Sonodas caídas
Después del cierre del Banco Anglo (1994), se creó una estructura de supervisión mucho más compleja de la que existía en ese momento.
Se aprobaron las reformas a la Ley Orgánica del Banco Central y a la Ley Orgánica del Sistema Financiero Nacional que crearon las tres superintendencias financieras y se elevaron las sanciones para delitos relacionados con el negocio de la intermediación financiera.
Además, el enfoque de la regulación pasó de una ser de una simple auditoría de cuentas a una supervisión prudencial.
Posteriormente, se aprobó la Ley Reguladora del Mercado de Valores , que creó el Conassif.
Bernardo Alfaro, extitular de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), comentó que después de la quiebra de los bancos Bancoop y Federado (1998) se introdujo la valoración cualitativa de las entidades, con lo cual se empezó a medir la calidad de las gerencias y la administración de los riesgos.
En esa línea, en el 2005 (después de que desaparecieron los bancos Solidario, Bantec y Elca) se modernizó y reforzó la normativa para medir la calidad de los deudores de crédito y para aumentar el nivel de provisiones por préstamos deteriorados.
Los cambios en regulación también se han observado sobre otras entidades financieras, como en los puestos de bolsa y los fondos de inversión.
Entre 1998 y el 2004 desaparecieron tres puestos de bolsa (América Capitales, CBC y Financorp) debido al deterioro en sus carteras y a manejos contables irregulares.
Adolfo Rodríguez, quien en aquel momento era titular de la Superintendencia General de Valores (Sugeval), explicó que luego del caso de América Capitales se reforzó la supervisión de riesgos y se dictaron normativas para separar las funciones de venta y de custodia de valores en los puestos.
También desaparecieron las figuras de OPAB y CAV (sustituidos luego por los fondos de inversión) y se separó el manejo de las cuentas de los clientes de las cuentas de los puestos de bolsa.
Además, se mejoró el sistema de rendición de cuentas y se dictó una norma contable más amplia.
Faltan piezas
A pesar de estos avances, las quiebras del Banco Anglo, de Banco Elca y la desaparición de Banco Bantec reflejan que todavía hay vacíos en la supervisión en lo que tiene que ver con empresas subsidiarias que no son supervisadas.
En Coopemex, también se presenta esta situación, aunque no se ha determinado si esto influyó en su deterioro.
Por eso, las autoridades piden la aprobación de la ley de supervisión consolidada, que le daría permiso legal a la Sugef para que pueda supervisar empresas de arrendamiento, de factoreo, inmobiliarias y de tarjetas de crédito.
“(La aprobación de esta ley) es un tema que ha sido urgente siempre. Además, es un compromiso que tiene el Gobierno con el Fondo Monetario Internacional”, recordó Alberto Dent.
Una opinión similar brindó el exsuperintendente de Sugef Óscar Rodríguez, para quien las entidades financieras deberían abstenerse de incursionar en negocios no relacionados con la actividad financiera.
“El negocio financiero es altamente complejo y requiere plena dedicación”, afirmó.
En relación con el tema de los deterioros en las carteras y los malos manejos administrativos (presentes en casi todas las quiebras) tanto el Conassif como los demás expertos descartaron que eso se resuelva creando más regulaciones.
“Puede ser muy difícil para el supervisor darse cuenta de que la información que percibe esté siendo manipulada y esto, en todo caso, no se solucionaría con mayor regulación”, explicó Bernardo Alfaro.
Una opinión similar emitió Adolfo Rodríguez.
De momento, a nivel internacional la corriente apunta a reforzar la regulación financiera más después de la crisis.
A nivel interno, vienen cambios en la supervisión basada en riesgos, lo que confirma que los ajustes en la regulación seguirán siendo una constante.
Estas son las entidades que han desaparecido en los últimos años.
Banco Anglo (1994): Perdió por la compra de bonos de deuda externa venezolana a través de una subsidiaria no supervisada.
América Capitales (1998): Entra en problemas por una caída de su cartera de títulos. Se descubre mal manejo de fondos de Fodesaf.
Banco Federado (1998): Sufre fuerte corrida de fondos luego de la quiebra de la cooperativa Coovivienda.
Bancoop (1998): Se registró un gran deterioro en su cartera de créditos.
Banco Solidario (2000): Se detectó una mejora en la cartera de crédito que no correspondía a la realidad.
CBC (2002): A nivel contable, la entidad empezó años atrás a registrar como ganancias sumas que más bien eran gastos.
Banco Bantec (2003): Aunque el banco estaba sano, se determinó que el patrimonio del grupo cayó por problemas en subsidiarias.
Banco Elca (2004): Hubo otorgamiento irregular de créditos, liquidez limitada y bajas estimaciones por préstamos.
Financorp (2004): Se detectaron movimientos en las cuentas de los clientes que no correspondían a operaciones bursátiles.
FuenteArchivo EF.










