
JORGE ARCE EF
Refugio de Montaña nació en Bermudas
De un crucero a un centro de cuido
Edición 823Mientras remodelaba un barco de crucero en las islas británicas de Bermudas, a Rónald García se le ocurrió reproducir en Costa Rica una forma de vida muy común para los ingleses: viviendas especiales para personas retiradas.
El empresario de 45 años trabajó de 1989 a 2004 en una constructora estadounidense que reparaba barcos y, en un viaje a esas islas, apuntó la idea en su mente y se trajo el concepto a su regreso al país.
Así fue como a finales del 2009 –después de constituir su propia empresa constructora Multiservicios RG y financiar la mitad del costo del desarrollo con el Banco Nacional–, Refugio de Montaña ya estaba listo para operar.
Diez habitaciones amplias, cada una con salidas de emergencia y baños diseñados para el acceso de silla de ruedas, y ubicadas en un complejo con facilidades para personas discapacitadas, con un pequeño gimnasio y un jacuzzi, forman parte del nuevo inquilino de las montañas alajuelenses.
Sin embargo, García se le adelantó a muchos y decidió convertir su negocio en un centro de recuperación pos-clínico. A él lo contactan clínicas, tour operadores y los mismos turistas para reservar el hospedaje a $90 por noche y la atención especializada de las siete personas que trabajan allí.
Refugio de Montaña, uno de los primeros afiliados de Promed, tardó un año para dejar de generar gastos y, aunque su promedio de ocupación ha rondado el 60%, García está decidido a sacarle más rédito.
Uno de los planes es continuar con la idea inicial de la comunidad de retirados, ya que cuenta con un terreno de 2,8 hectáreas.
El objetivo ahora es construir poco a poco 10 villas de 80 metros cuadrados –de aproximadamente ¢20 millones cada una– para alquilarlas como lugares de descanso a personas jubiladas.
Desafío de pequeños
“Este sector está todavía en una etapa de prueba y error”, comenta García al referirse a los desafíos que implica para una pyme aventurarse en el nicho del turismo médico.
Por eso, Refugio de Montaña junto a otras diez empresas, como la tour operadora Costa Rica Medical Solutions, la Clínica Unibe y la Clínica New Smile, formaron –con el aval económico y técnico del Banco Nacional– el Health Travel Network Costa Rica, un cluster de pymes dedicadas al turismo médico.
La red pretende unir fuerzas para negociar con grandes aseguradoras de compañías norteamericanas y ofrecerles un mismo paquete turístico, ya que la demanda es tan alta que una pequeña empresa no podría ser suficiente.
De acuerdo con Alfredo Oporta, gerente de Costa Rica Medical Solutions, ya hay 15 negocios adicionales interesados en formar parte del cluster . Hay otros más que han salido mientras adecúan sus estructuras a los requisitos que demanda el Instituto de Normas Técnicas y Promed (Inteco).
Lo anterior debido a que se busca presentar al cluster con el 100% de las firmas certificadas por lo menos a nivel nacional.
Mientras este grupo se termina de conformar, Rónald García todavía encuentra un poco de renuencia del sector en aceptar conceptos como el suyo.
“Uno de los obstáculos más grandes me lo han puesto las mismas clínicas, que no envían pacientes por considerar que este lugar queda muy largo”, explicó García.
Un cambio en la cultura profesional del país es lo que a juicio del empresario atenuaría la negativa.




