“El ICC le da la voz al consumidor”
Valeria Lentini, a cargo el Índice de Confianza del Consumidor, destaca las implicaciones del indicador
Edición 850En noviembre pasado, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) que publica EF acumuló 83 observaciones. Es la misma cantidad de meses de hacer la encuesta que intenta medir el ánimo económico en los hogares.
En otras palabras, mide a uno de los más importantes agentes económicos, tal y como lo expresa la teoría, pues en las casas es donde confluyen varios de los principales indicadores de forma real: el nivel de precios, las tasas de interés y la producción.
En este momento, el ICC es algo más que un indicador de la condición presente de los consumidores, pues tiene la capacidad de explicar estacionalidades en ese estado de ánimo y también sirve como un instrumento para elaborar una predicción técnica del consumo que harán las familias del país.
Este ICC es elaborado para EF por la firma Unimer mes a mes y su coordinación la tiene a cargo Valeria Lentini, quien ya conoce las virtudes de este indicador, sus limitaciones y el potencial que encierra la historia recopilada desde enero del 2005.
En diciembre pasado, EF entrevistó a Lentini para conocer con más detalle las utilidades de este número mensual, tanto para las familias como para quien maneja una empresa y necesita de información para planear sus decisiones y dejar de lado los presentimientos acerca de cómo se comportarán sus clientes en los meses próximos.
¿Qué importancia tiene el ICC en este momento?
Uno puede ver las cuentas nacionales, como se va midiendo el IMAE, las tasas de interés y la inflación –con el Índice de Precios al Consumidor– que miden la información real de la economía, pero el ICC le da la voz al consumidor que, a partir de sus experiencias, dice cómo vive en su entorno con información que recoge de los medios de comunicación, de su lugar de trabajo o cuando va a hacer las compras. Con esa información, nos da su opinión de cómo va la cosa (condición económica).
“Lo que vemos es la situación con respecto al pasado y como vislumbra que estará el futuro en su hogar y en el país.
“La opinión que emite el consumidor está dadas por sus circunstancias como el tipo de trabajo que desempeña, los lugares en donde se desenvuelve o las oportunidades que tenga, porque muchas veces la opinión difiere por nivel socioeconómico, nivel educativo o por el ciclo de vida en el que esté, pues generalmente las personas de más de 40 años se vuelven menos optimistas porque probablemente el entorno no les ofrece las mismas condiciones que puede tener alguien de menor edad.
“Con el ICC estamos escuchando, con una encuesta, a los decisores de compras del hogar”.
¿Es una voz de hoy o abarca un mayor plazo?
Las preguntas obligan al entrevistado a revelar su circunstancia de hoy con respecto al pasado y cómo vislumbra a futuro.
El ICC de un mes es como una fotografía, ¿se puede ver algo más que eso?
Aquí es cuando entra la econometría que nos ayuda a entender la evolución, metemos las variables reales para ver dónde existe correlación y sus motivos. Se buscan esas evoluciones porque es como la película y no la foto.
¿Para que puede servir el dato del ICC a una familia?
El consumidor o jefe de una familia puede ver el agregado (opinión) de todos los hogares y si dicen que la cosa mejorará o empeorará.
“Es una encuesta de opinión donde puedo ver qué están pensando la totalidad. Por ejemplo, puedo tener una situación mala, pero veo que el Gobierno lleva a cabo acciones positivas y las empresas generan empleo, entonces puedo comparar mi situación con el resto.
“Sin embargo, no estoy segura de que las personas revisen el ICC solo para ver cómo va la economía en general. A las empresas si les es muy importante”.
¿Por qué le resta mérito a la función que puede encontrarle el consumidor?
Le quito mérito porque no es todo el mundo el que busca esos indicadores, ni en la economía real, ni en las encuestas de opinión. No todos son consumidores de esa información.
¿Y si es útil para las empresas?
Las empresas hacen sus proyecciones anualmente y quieren ver si lo que ellos están planeando va a suceder con base a su experiencia. Con el ICC se van a enterar si el consumidor está dispuesto a hacer compras o inversiones.
“Las empresas difícilmente van al día a día y planean para saber cuánto serán sus utilidades en el año, así que mientras más informados estén, menos a tientas harán sus proyecciones”.
¿Es posible asociar el ICC con indicadores internos de una empresa?
Una compañía podría ver su hay correlación con el comportamiento de sus ventas mensuales. Es posible que haya empresas que se mueven con el ICC y otras que más bien son contracíclicas, es decir, que cuando el indicador baja, las ventas más bien suben.
“Esto tiene valor en tanto le siga la pista y con los datos sacar lo suficiente para atarlos con mis observaciones de ventas. Luego con esa información pueden hacer sus proyecciones”.
¿Qué importancia tiene poseer 83 observaciones a noviembre pasado?
Sí importa porque puedo ver cómo estuvieron otros eneros o si este año luce parecido al pasado. Si solo vemos pocos meses estaríamos como a ciegas porque no sabríamos si es bueno o malo.
“Al tener varios años podemos hacer el ejercicio de la estacionalidad y saber que típicamente en diciembre y enero habrá una mejora del ICC y de eso no nos daríamos cuenta en un solo año.
“Las 83 observaciones ponen los datos en su dimensión correcta, sabemos si algo es positivo o negativo solo en relación con lo sucedido. En general, la acumulación sirve para relativizar la información, podemos ver la película y no la foto”.
¿Qué deparará el 2012 en cuanto al consumo?
Usamos tres escenarios posibles usando tres variables que son el ICC, el salario real y el nivel de empleo: que haya una caída de 4,7% con respecto al año anterior, que la curva baje un poco más.
“El escenario recomendado manejamos un crecimiento del 3,9% y el optimista prevé un aumento mayor. El modelo nos indica que la situación económica continuará controlada”.
El ICC: El Índice de Confianza del Consumidor es un indicador que empezó a usar la Universidad de Michigan, el cual está compuesto por cinco preguntas, dos de las cuales se relacionan con la percepción sobre la situación económica actual de las familias y otras tres relacionadas con las expectativas acerca de lo que sucederá en la economía.
La puntuación: Puede tener valores de 0 a 10, siendo 10 el valor más alto y favorable y 0 el más desfavorable. Cuando el índice supera los 5 puntos, las opiniones favorables en general superan a las desfavorables.
Encuesta: Se realiza vía telefónica a 400 jefes de hogar cada mes.
Fuente Unimer.







