Economía y Política
El Financiero
Clave. La educación sigue siendo fundamental en la movilidad social.
jorge arce Para EF

Ingreso se concentra en Costa Rica

Desigualdad subió en Costa Rica desde el 2000, contrario a la tendencia de la región a reducirla

En la lucha contra la desigualdad, Costa Rica nada contra la corriente dominante en América Latina y se ahoga.

Mientras la cancha del ingreso tendió a nivelarse en la mayoría de las naciones de la región en los años comprendidos entre 2000 y 2010; en el país, la brecha que separa a ricos de pobres se profundizó.

Durante los primeros años del periodo de estudio, Costa Rica ostentaba uno de los mejores y más bajos coeficientes de Gini de América Latina, superada solo por Uruguay. Esta es una medida de la desigualdad entre 0 y uno. El 0 se corresponde con la perfecta igualdad y el uno marca la perfecta desigualdad. En tanto más se acerca a uno, más desigual es la distribución del ingreso.

Como el cangrejo

Sin embargo, la situación a finales del periodo era dramáticamente distinta. De todos los países latinoamericanos, solo Costa Rica, Guatemala y República Dominicana vieron como crecía su coeficiente de Gini.

El Salvador, Perú y Venezuela representan la otra cara de la moneda. Son los países que lograron una mayor disminución en la concentración del ingreso durante esos años.

También en contra de la tendencia de América Latina, la participación en el ingreso del 10% más adinerado de la población se ha disparado 8,5%, el segundo mayor incremento regional.

Los pobres, por su parte, han visto decrecer en un 0,6% su participación en la riqueza generada por el país.

Evolución

Las transformaciones en el mercado laboral podría explicar el comportamiento negativo en del coeficiente de Gini en el país, dado que este indicador que se calcula sobre los ingresos que declaran recibir los hogares.

La polarización del campo laboral abrió una brecha entre los trabajadores que cuentan con secundaria completa o una mayor formación académica; y la mano de obra no calificada. Otro abismo en ingresos y oportunidades separa a la población empleada formalmente y aquella insertada en el sector informal.

“La educación, y cada vez más la educación de calidad, es un factor fundamental de movilidad social”, comentó Silvia Lara, directora ejecutiva de la Asociación de Empresarios por el Desarrollo (AED) y exjerarca del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS).

Una política de empleo podría ayudar a enfrentar los desafíos que plantea un mercado laboral compuesto por empresas ligadas a los mercados externos y que requieren alta competitividad.

Sin embargo, brilla por su ausencia en el país. “Desde hace más de dos décadas, no hay una política de empleo. El empleo se ha visto como un resultado esperado del crecimiento”, aseguró Lara.

Política social

Si bien los sistemas de movilidad social de acceso universal como la educación pública requieren ajustarse para que sigan cumpliendo su función en una economía que se transformó; las políticas sociales selectivas parecen requerir de cirugía mayor.

Esta política está compuesta por los mecanismos financiados por el Estado en el cual se seleccionan a las poblaciones que quedan al margen del sistema.

Actualmente en Costa Rica funcionan 22 instituciones dedicadas a desarrollar esta política a través de 44 programas. Sin embargo, los resultados todavía no son visibles en los índices de pobreza que durante los últimos 20 años han rondado el 20% sin que se logre una reducción estable o significativa.

“¿Sirve lo que tenemos? No hay manera de saberlo. Costó dos años determinar que había 44 programas. Pero nadie sabe si la ayuda llega a quien lo necesita, ni si esa ayuda hace bien”, acusó Ana Isabel García, exviceministra de Desarrollo Social.

La Contraloría General de la República criticó la ausencia de un sistema integrado que ayude a ejercer controles cruzados sobre los dineros que distribuyen el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) y otras entidades dedicadas la lucha contra la pobreza. No obstante, Fernando Marín, ministro de Bienestar Social, aseguró que el IMAS trabaja en una plataforma que una sus propias bases de datos con la de otros programas como el bono de la vivienda y el sistema de pensiones del régimen no contributivo.

“Hemos estado realizando pruebas, equiparando información y clasificaciones. Trabajamos en algo que ya existe en lugar de empezar de cero”, aseguró el Ministro.

Con una política social selectiva que naufraga en la incertidumbre y la realización de “pruebas” y los mecanismos de movilidad social de acceso universal como la educación luchando por elevar su calidad, es poco probable que Costa Rica logre recuperar la posición de liderazgo regional en cuanto a la distribución del ingreso.

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