Economía y Política
El Financiero

Análisis Estado de la Unión: Empleo para Estados Unidos y el mundo

Pocas sorpresas ofreció el discurso del Estado de la Unión del presidente Barack Obama ante ambas cámaras del Congreso realizado este martes por la noche.

Entendiblemente el tema central en los Estados Unidos es la preocupación por una economía que se recupera lentamente y en la que persisten altos niveles de desempleo (8.5%). Por ello no es de extrañar que el foco central del discurso de Obama fuese precisamente el empleo. ¿Cómo crear o recuperar más empleos?

En cumplimiento del mandato constitucional, el presidente rinde un informe que, más que concentrarse en las labores realizados en el año anterior (caso de Costa Rica), se focaliza en señalar el norte de prioridades para el año que está por delante.

Se trata de uno de los momentos cúspide de toda administración en los Estados Unidos, pero en este caso y tratándose de un año electoral, el discurso además tiene un fuerte componente político electoral. Simple y llanamente la reelección de Obama está en juego.

Ejes del discurso

Con excepción de una serie de elementos de política exterior iniciales y finales tales como el retiro de tropas de Iraq, la muerte de Osama bin Laden, el regreso paulatino de tropas de Afganistán y algunas referencias a Irán, entre otros, el grueso del discurso se centró en temas de política interna o doméstica, lo cual no es de extrañar dado que históricamente el electorado no tiene un marcado interés en la política exterior (salvo en momentos de guerra) pero sí en los temas que les atañen directamente.

Obama se centró en cómo generar y recuperar empleos y la necesidad de mejorar los niveles de calidad y cobertura de la educación, lo cual es entendible pues recientes estudios ubican a Estados Unidos por debajo de otros países de la OECD y algunos emergentes.

El norte: hacer las mejoras necesarias para que los estadounidenses obtengan empleos de alto valor agregado y de punta que les garanticen mejores salarios.

Lo anterior acompañado con un agresivo plan de apoyo a las pequeñas y medianas empresas por cierto nervio y motor de la economía estadounidense así como la creación de una unidad de investigación de prácticas comerciales desleales.

El tema de energía tuvo también un lugar de privilegio en dos vías: la necesidad de una menor dependencia a las energías fósiles y adopción creciente de fuentes de energías limpias y por la otra el respaldo gubernamental en la compra de energías limpias que garanticen mayores volúmenes y con ello se propicie un mayor atractivo en torno a una “economía o mercado verde” que genere además nuevos empleos.

Insistió en una nueva versión de Gobierno más efectivo e inteligente en defensa de la ciudadanía y la recuperación de un Estados Unidos más fuerte y que mantenga su histórico liderazgo mundial.

El corazón de la propuesta, una reforma fiscal en el que se le cobren más impuestos a los ricos (30%), y se otorguen incentivos fiscales a las empresas que generen trabajos e incorporen buenas prácticas ambientales.

¿Y qué significan estas acciones para Costa Rica?

En primer término tener presente que, pese a las buenas intenciones del presidente Obama por promocionar estos cambios, su capacidad de lograrlos queda disminuida ante la falta de control en la Casa de Representantes así como por el componente electoral.

No obstante, de aprobarse las propuestas mencionadas, para Costa Rica representarían tanto retos como oportunidades.

Entre los retos, mantener nuestro atractivo para la inversión extranjera directa proveniente de Estados Unidos de cara a los nuevos incentivos fiscales que ese país ofrecerá. Tema especialmente relevante en momentos en que se está tramitando en nuestro país un paquete tributario que pretende establecer una carga tributaria a las zonas francas.

Entre las oportunidades, en caso de incrementarse los niveles de empleo en los Estados Unidos, significará mayores niveles de crecimiento de la economía a los vaticinados por el Fondo Monetario Internacional esta semana (1.8%), mayor capacidad de compra y confianza de los estadounidenses lo que podría significar una oportunidad de incrementar nuestras exportaciones.

Por otra parte, ante un mayor impulso y mercado para las energías limpias y una economía verde, nos brinda a los costarricenses, gracias a nuestra rica biodiversidad y centros de investigación, la oportunidad de convertirnos en un socio estratégico en un área que cada día será de cara al cambio climático más relevante y generadora de oportunidades.

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