El 2011 cierra sin sobresaltos
Se cumplen las expectativas con ligeros ajustes, pero decepcionó el desempeño internacional
Edición 849El cierre de las cuentas del 2011 dejó por fuera las sorpresas. Los números están cerrando en los niveles que se habían calculado en enero pasado y los pocos cambios son discretos; no hubo sobresaltos.
Y así como está terminando el año, así fueron los meses previos en la economía nacional, es decir, el crecimiento fue discreto y las modificaciones en el camino, pocas.
El desempeño de la economía local mostró crecimiento, pero conservador, tal como esperaban los analistas. Mientras tanto, fuera de las fronteras, sí se vivió un año poco tranquilo, principalmente por la incertidumbre y las dudas ante una eventual recesión en Estados Unidos y Europa.
Sin embargo, Costa Rica se acerca a cerrar su economía en el 2011 con un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 4% (menor que lo previsto oficialmente) y una inflación que estará dentro de los objetivos establecidos por el Banco Central de Costa Rica (BCCR), es decir, que no superará el 6% y, más bien, estará cerca del 5%.
Igualmente, en relación con las tasas de interés locales y el tipo de cambio de dólar, no hubo mayor inquietud.
En cuanto a la producción, el Central ahora está siendo un poco más conservador con respecto a sus anteriores pronósticos, pues está restando medio punto porcentual a lo que se había esbozado en julio pasado (4,5%) en la revisión del programa macroeconómico 2011-2012.
“No hemos percibido presiones de demanda que nos desviaran de las metas establecidas”, dijo el presidente del BCCR, Rodrigo Bolaños, el 14 de diciembre pasado en una cita con la prensa.
El factor externo, es decir, la aceleración que llevaron algunos países, es una de las razones por las cuales el país reportó ese moderado crecimiento pero, al mismo tiempo, fue uno de los componentes que permitió mantener controlados los precios.
En una evaluación realizada por economistas nacionales, la mayoría (87%) piensa que Costa Rica está en un proceso de desaceleración en los últimos meses del 2011.
Ese es uno de los resultados de una encuesta hecha a estos profesionales por parte de EF, como parte de su proyecto de Inteligencia Financiera, el cual es coordinado por el economista, Ronulfo Jiménez.
El sondeo se realizó de forma electrónica entre el 23 de noviembre y el 4 de diciembre anterior. Respondieron 30 economistas.
Entre esas opiniones, el 77% considera que el motivo de esa pérdida de velocidad obedece a una mezcla de razones de carácter interno y externo.
Para Jiménez, buena parte de que el ritmo productivo no haya avanzado más rápido obedeció a aspectos que están fuera de las fronteras. Señala, como una de las primeras causas, el lento movimiento de la economía estadounidense.
En Costa Rica, la actividad productiva reflejó una pérdida de impulso a mediados de año. Más recientemente, al considerar el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), se nota un poco más de crecimiento de forma interanual.
Por su parte, Bolaños confirmó que en el último mes contabilizado (octubre) se notó más actividad, puntualmente del sector agropecuario y manufacturero.
El gerente general de la Bolsa Nacional de Valores (BNV), José Rafael Brenes, afirmó que ese porcentaje de crecimiento más bien es aceptable si se toma en cuenta el entorno.
Entre los sectores que Brenes destacó como de apoyo a ese ritmo están el de servicios y las telecomunicaciones. Agregó que la incertidumbre en el exterior llegó a sentirse a nivel local y se reflejó en la producción.
Para mediados del 2011, la posibilidad de otra recesión en Estados Unidos se percibió como más cercana, especialmente porque, para el término del primer trimestre, el PIB de esa nación venía con una tendencia a la baja.
Sin embargo, en los meses siguientes vino el alivio y, en setiembre, la producción estadounidense recuperó terreno y cerró en 2%.
En Europa, la historia es distinta y, hasta el momento, existen especialistas que creen que esa región pasará por un periodo recesivo, a pesar de la voluntad política de darle empujones a la economía.
Los economistas en Costa Rica argumentaron, en su mayoría, que esperaban más de Estados Unidos y los países desarrollados. Un 87% dijo que, de alguna manera, se incumplieron las expectativas del 2011, pues esperaban un avance más significativo.
Empero, otros observadores de las cuentas nacionales no han variado sus predicciones. Ese es el caso del puesto de bolsa INS Valores, que aseguró a inicios de este año que la producción estaría muy cerca del 4,5% y hasta la fecha mantiene la afirmación.
¿Por qué? La razón está en los últimos meses del año cuando, usualmente, se presenta un poco más de actividad que termina por empujar el resultado anual. Este comportamiento haría superar en unas décimas el crecimiento esperado por el BCCR.
En el sector industrial tampoco esperan sorpresas.
Pedro Morales, asesor de política industrial de la Cámara de Industrias de Costa Rica, afirmó que este segmento estaría con un aumento menor del esperado, que sería de 3%. Anteriormente el porcentaje que proyectaron para el Índice Mensual de Actividad Manufacturera estaba entre un 3,5 y 4%.
Pese a la reactivación vista desde agosto pasado, Morales indicó que el 2011 estará por abajo del 2010 en actividad.
El economista Luis Mesalles es otro de los que considera que en este año ocurrió lo que se esperaba. Reconoce que las cuentas probablemente cierren por abajo de las expectativas, pero que esos niveles no significan un escenario negativo por completo.
Para él, el programa macroeconómico del BCCR probablemente pecó de optimista en cuanto a producción, pero en las revisiones y ajustes de la entidad emisora, las estimaciones se han ido corrigiendo a la baja.
“El crecimiento fue tal vez un poco más bajo de lo esperado pero, dado lo complicado del entorno internacional, no nos fue tan mal”, agregó Mesalles.
Bajo control
En lo que sí coinciden los economistas es que el 2011 quedará como un año en el que el BCCR logró controlar la inflación.
Al igual que la tendencia en el cumplimiento de expectativas, la variación del 5% –con el rango de un punto porcentual hacia arriba y hacia abajo– parece que se cumplirá de manera relajada.
En la encuesta de EF, el desempeño en el control inflacionario es el factor que tiene la nota más alta, 7,9 de un máximo de 10, entre los economistas.
Esta es la mejor calificación en comparación con la otorgada a otras acciones como el combate a la pobreza, el crecimiento del PIB o la generación de empleo.
Sin embargo, el sondeo de EF muestra una cuota de desconfianza. El 63% de los economistas consultados cree que el control inflacionario es un tema coyuntural y que se puede revertir en los próximos dos años.
No obstante, para Pedro Morales, de la CICR, el hecho que en los últimos tres años el nivel de la inflación permanezca entre 4% y 6%, a pesar de las afectaciones de la economía, parece indicar que el control es algo más duradero que transitorio.
Brenes, por su parte, agregó que la inflación también se ha visto beneficiada por el desempeño de los mercados internacionales que no han presionado el precio de las materias primas hacia el alza.
El análisis de INS Valores coincide con esas apreciación y considera que el Central cumple con la meta, pero advierte que no al 100%, pues buena parte de ese control se debe a que los precios que vienen del exterior, como el petróleo, han estado moderados.
Bolaños reconoció la ausencia de presiones externas al nivel general de los precios y que, incluso, otros efectos, como el incremento del petróleo fueron compensados con un descenso en ese mismo producto en otros meses.
A pesar del nivel alcanzado en noviembre, el BCCR mantuvo su perspectiva en que la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) –usado para medir la inflación– estará cerca del 6% para el término de diciembre.
Morales recordó que el costo de aplicar políticas restrictivas de índole monetaria para contener la inflación tienen el costo de limitar el crecimiento económico.
Por otro lado, otros factores que tampoco sorprendieron fueron el nivel del tipo de cambio, el cual viene afectado por los hechos en el exterior, que mantienen los precios sin variación.
Según Jiménez, los flujos de la Inversión Extranjera Directa siguen financiando el faltante de dólares que provoca el aumento de las importaciones.
Lo anterior hace que la demanda de dólares siga contenida y, por lo tanto, el tipo de cambio se quede cerca de la parte inferior de la banda cambiaria.
Si se toma en cuenta el tipo de cambio promedio en el mercado mayorista Monex del 2 de enero al 14 de diciembre, se observa que el tipo se apreció en un 1% (¢6).
De igual manera, las tasas de interés no provocaron sorpresas ya que se mantuvieron en los niveles esperados apenas con un ligero repunte al final.
Pocos movimientos fuertes dejaron un desempeño económico estable, en donde las autoridades pudieron cumplir sus metas y hacen prever un 2012 similar al año que termina, aunque podría llegar con una variable adicional que provocaría cambios, es decir, la posibilidad de una reforma tributaria.




