Columna Clase Ejecutiva: Una rebelde llamada Pacífica


  • Facebook (Compartir)
  • Tweetea!
  •  
  • Imágenes

En el 2012 nació una chica irreverente: Pacífica Grey. Es una insolente porque no le gusta el cine de Hollywood que acapara el 99% de nuestras pantallas. Por eso, inventa otras formas de promover, difundir y distribuir cine independiente, en Costa Rica y Centroamérica.

Es una luchadora, capaz de presentar la película Agua fría de mar , de Paz Fábrega, en una noche estrellada, en Bahía Ballena. ¿Por qué? Pues, porque Pacífica es justa, y fue allí dónde se rodó la película y le pareció que el estreno tenía que ser junto a los que participaron.

Otra peli tica que Pacífica distribuyó fue Por las plumas , de Neto Villalobos, y también fueron a Puriscal. En San José, montaron un turno.

Porque a Pacífica no le gusta solo exhibir la película. Le pide a artistas diseñar afiches, busca músicos que acompañen los filmes y muchas veces sus proyecciones son en lugares raros: un bar en el centro de San José, o al aire libre en un restaurante de Escalante.

Pacífica nos ha traído películas arriesgadas, como Marimbas del infierno , del guatemalteco Julio Hernández; los documentales sobre músicos extraordinarios como Rodríguez, en Searching for Sugar Man , de Malik Bendjelloul, o Marley , de Kevin Macdonald.

Recientemente nos trajo dos filmes apasionantes: Paraíso Amor , del austriaco Ul- rich Seidi, y Force Majeur , del sueco Ruben Östlund.

Y lo mismo se arma eventos para acercar nuestro cine a comunidades marginales, que produce cine al aire libre en el glamoroso Escazú, con películas galardonadas en festivales de gran prestigio.

Y no se vaya a creer que anda pirateando. No, Pacífica es una distribuidora pequeña e independiente, creada por dos jóvenes productores –Karina Avellán y Marcelo Quesada– que todo lo hacen en regla: regalías, derechos de autor, etc.

Estemos atentos, pronto Pacífica volverá a atacar y, ella solita, es más poderosa que Los Vengadores.

Sostenbilidad y financiamiento