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Fabrizzio Berrocal, una conversación con uno de los mejores diseñadores costarricenses

Fabrizzio Berrocal logró ganar en el MBFW San José

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Crecer en los negocios de uniformes y maquilas de su papá hizo que Fabrizzio Berrocal desarrollara el conocimiento práctico sobre el negocio textil, pero sobre todo, desarrolló su gusto por el negocio de la ropa.

De esa niñez en medio de máquinas de coser y grandes piezas de tela, surgió el ganador a la mejor colección del Mercedes Benz Fashion Week 2014 (MBFW), y hoy diseña los trajes del presidente Luis Guillermo Solís.

Sin embargo, esa vocación tardó en manifestarse: Berrocal estudió administración y buscó trabajo en empresas de alto perfil. Pasó una temporada en Intel, donde fortaleció su noción de los negocios, y finalmente, decidió hacerle caso a sus instintos y cambiarlo todo para convertirse en diseñador.

EF conversó con él sobre su carrera, sus planes a corto y mediano plazo y, por supuesto, sobre las tendencias en moda masculina para ejecutivos.

¿Cuándo comenzó en el diseño de modas?

Fue hace unos seis años, antes de eso trabajaba en Intel. Siempre me llamó la atención el tema del diseño; mi papá tuvo una fábrica de uniformes hace muchos años y yo crecí entre máquinas de coser y telas, entonces siempre me gustó mucho el tema textil. Estando todavía en Intel, me apasionó el tema de la sastrería y decidí que mi camino era emprender hacia eso.

¿Qué tuvo que cambiar para lograrlo? ¿Cuál era su formación?

Yo soy administrador de profesión, pero viera que más bien no tuve que cambiar. Haber estado en Intel y toda esa experiencia previa me ha ayudado muchísimo, porque el diseño debemos verlo también como negocio y como negocio que es requiere muchos elementos que, por ejemplo, yo aprendí en inglés, como el tema de calidad, tomar riesgos, servicio, administración. Lo que sí tuve que cambiar fueron algunos paradigmas, porque en las corporaciones las cosas pueden ser un poco cuadradas y en el diseño uno debe ser más creativo e innovador.

¿Cómo aprendió la parte más técnica del diseño?

Yo soy autodidacta. Cuando decidí que quería dedicarme al diseño de ropa masculina, empecé a aprender con unos maestros sastres hasta un 80% de lo que sé ahora. Pero además, al ser autodidacta, me compré muchos libros de diseño y sastrería. También reviso blog especializados de moda, participo en uno global de sastres y he ido incorporando elementos que me podrían servir y así, rescatando documentos viejos de sastrería para ir formando una idea y una visión del producto que yo quería diseñar y trabajar.

¿Cómo pasó de este proceso de aprendizaje al Mercedes Benz Fashion Week?

Creo que estamos cosechando lo que venimos sembrando en los últimos seis años. Llegué al MBFW porque siempre presentaba en el Novias Show de Grupo Nación, y ahí la persona que se encargaba de organizar los desfiles, vio mi trabajo y digamos que él fue quien me descubrió, me sacó del anonimato.

¿Cuál fue la contribución de esta persona?

Era Carlos Villalobos, fue el que me dio muchísima confianza para participar hace dos años en un desfile que se llamaba Emerge, patrocinado por el Museo de Arte Contemporáneo. Yo era el único diseñador autodidacta y tuve dudas, pero él me dijo “hay gente que trae el talento innato”. Al final me convenció y cuando la gente vio mi trabajo comenzó a contactarme más, hasta lo que llegamos ahora, que nuestra propuesta fue elegida para el MBFW.

¿Y cómo fue el proceso para que usted diseñara el traje del presidente Solís, para el traspaso de poderes?

Llegué a don Luis Guillermo por Michelle de Matheu, quien diseñó el vestido de doña Mercedes. Ellos estaban buscando un diseñador que trabajara ropa para hombres, aunque tenían ofertas de marcas súper premium , pero querían ver si había un trabajo local que fuera bueno y se pudiera usar en esa ocasión. Satisfactoriamente, comenzaron a preguntar y la mayoría de las referencias que les dieron fue hacia mí.

¿Cuál ha sido el aporte que le han dado estas vitrinas a su trabajo?

Han sido muchos beneficios, por ejemplo, le sigo haciendo trajes a don Luis Guillermo, Canal 7 me invitó a vestir a los presentadores de Miss Costa Rica. Ganar la mejor colección del Mercedes Benz Fashion Week nos ha generado una mayor cantidad de eventos, pero creo que lo más importante para el diseño, en general, es que la gente se ha dado cuenta de que aquí podemos hacer trabajo de altísima calidad.

¿En este momento dónde se consiguen sus creaciones?

Me pueden llamar a mí directamente, yo las vendo. La mayoría del producto que yo hago es a la medida y eso es lo que vamos a ofrecer en Avenida Escazú. (

¿Cuál es el rango de precios de estos trajes de diseñador a la medida?

Van de los $450 o $500 en adelante. Eso varía por el tipo de tela que seleccionen. Todos son casimires importados, la mayoría de ellos italianos. La línea premium es de casimires de la casa de Hermenegildo Zegna. El traje más caro que tenemos tiene un costo alrededor de los $1.500. Las camisas, en algodones italianos, van desde los $90 hasta los $160. Un smoking puede costar alrededor de $600, en adelante.

Para Berrocal, la personalización de las prendas erradicará el fast fashion de producción en masa y dará un nuevo significado al gusto por el buen vestir.

Atelier a la vista

En agosto, Fabrizzio abrirá su primer estudio en Avenida Escazú.

A tiempo: “Todo se juntó para dar este paso. Ya veníamos trabajándolo y todos los planetas se alinearon para que sucediera”.

Tradición: “Vamos a ofrecer una experiencia de compra, donde la mayoría de las prendas que el cliente compre sean a la medida, tratando de rescatar la relación que tenían antes los caballeros con sus sastres. Y guardamos un archivo digital del cliente”.

Fuente Fabrizzio Berrocal.

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