Pablo Picasso y Alberto Giacometti son los platos fuertes de la subasta otoñal de Sotheby's

El cuadro Tête de femme se estima alcanzará los $30 millones y la escultura, los $50 millones


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El cuadro Tête de femme, de Pablo Picasso, que se estima alcanzará los $30 millones, y la escultura de Alberto Giacometti Grand tête de Diego, que podría llegar a los $50 millones, serán los platos fuertes de la subasta de arte moderno e impresionismo que Sotheby's realizará el 6 de noviembre.

Esta subasta, que tendrá en la sede que la casa de subastas tiene en Nueva York, es una cita obligada para los coleccionistas de todo el mundo y en ella se han reservado como ventas estelares las obras muy reconocibles del pintor español y el escultor suizo.

Tête de femme es una de las muestras más destacadas de la serie de retratos cubistas que Picasso realizó de una de sus musas, Marie-Thérèse Walter, y se enmarca “en la época en la que la creatividad de Picasso era más poderosa”, según David Norman, co-director del departamento de arte moderno e impresionista de Sotheby's.

Pintado en marzo 1935, un año antes del estallido de la guerra Civil española que inspiraría a Picasso su célebre Guernica, pretende repetir el éxito en subasta de otros cuadros de la misma serie, como Femme assise près d'une fenêtre, que se vendió por $44,8 millones en Londres, o Nature morte aux tulipes, adjudicada hace un año en la misma cita otoñal de Sotheby's por $41,5 millones.

“Su obra estaba renovada por su amor joven, que le inspiraba a pintar de manera más colorista, más alegre y con las composiciones más ambiciosas de toda su trayectoria”, añade Norman, quien señala el interés del mercado internacional por el pintor malagueño, si bien no aspira a alcanzar el récord de $106,5 millones de dólares que alcanzó con la venta de Desnudo, hijas verdes y busto.

La pieza a priori más cotizada de la subasta, no obstante, será la escultura de Giacometti, muestra inconfundible del estilo de esbeltez extrema y perfil plano de sus figuras, en este caso el busto de su hermano Diego.

Realizada en 1954 en bronce e inscrita en el existencialismo de aquella primera década de la Guerra Fría, la escultura “es quizá la más radical, visualmente atractiva y emocionalmente impactante” del artista suizo, aunque tampoco aspira a conseguir el récord de $103,9 millones que alcanzó en 2010 con L'homme qui marche.

Tanto la escultura de Giacometti como la pintura de Picasso, antes de ser vendidas al mejor postor, serán expuestas en Hong Kong, Londres y Moscú.

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