Cómo el ejecutivo puede dormir más y mejor

Logre el equilibrio entre la ajetreada vida en la oficina y las necesidades de su cuerpo

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El cuerpo humano está diseñado para el movimiento. Contamos con múltiples articulaciones, estructuras óseas y grupos musculares que nos permiten realizar distintas actividades.

Por eso, el sedentarismo propio de las rutinas de oficina va en contra de la naturaleza y atenta contra la salud. De hecho, muchas personas que padecen de enfermedades, inician una actividad física y observan mejoras sustanciales. Ese es el objetivo de esta nota: convencerle de ponerse en movimiento.

La calidad del sueño, la pérdida de peso y la ganancia de fuerza muscular son apenas tres de tantas áreas en las cuales el ejercicio regular juega un papel fundamental, y que son indispensables para mantenerse como ejecutivo de alto rendimiento.

Para dormir mejor

Está demostrado que una persona adulta debe dormir entre 6 y 8 horas diarias para mantenerse saludable. Y el ejercicio regular, en general, puede ayudar a dormir mejor, porque mejora los niveles de serotonina en el cerebro, un neurotransmisor que regula la calidad del sueño, el estado de ánimo y los niveles de energía en el cuerpo.

Lo ideal es ejercitarse regularmente, entre tres y cinco veces por semana, aun mejor si es en las mañanas, pues así la actividad no afecta la conciliación del sueño por las noches.

Es recomendable realizar ejercicios como el yoga, ya que no solo implica esfuerzo físico, sino que también desarrolla capacidades para una adecuada respiración y relajación.

Empero, si lo suyo es una rutina de ejercicio cardiovascular –como correr– o bien, de fuerza –como las pesas– no olvide (al final de su rutina) estirar y relajar sus músculos, con el fin de llevar el cuerpo a la calma y propiciar un buen sueño al final del día.

Busque un ejercicio que le encante, para que la práctica se le facilite y rápidamente se le haga hábito.

Para perder peso

Cualquier ejercicio que genere un gasto calórico mayor de lo que ingiere a través de sus comidas, le permitirá bajar de peso.

Comúnmente, se dice que el ejercicio cardiovascular como correr y caminar, le ayudará a perder peso y que el ejercicio de contrarresistencia como las pesas, colaborará con el aumento. La realidad es que los dos tipos le ayudarán debido a que ambos obtienen energía mediante la oxidación de ácidos grasos.

En todo caso, lo más importante es acompañar la actividad física con el cuidado en la dieta y los tiempos de comida: acostúmbrese a comer y merendar siempre a la misma hora, para que su cuerpo se lo pida y el trabajo no lo distraiga.

Empiece una rutina de entrenamiento acorde a sus gustos y preferencias y simultáneamente busque asesoría sobre la cantidad y tipo de alimentos que debe ingerir.

Para aumentar la fuerza

Los músculos deben trabajar contra una resistencia mayor a la que se enfrentan en sus actividades diarias.

Por ejemplo, el bíceps es un músculo que realiza la flexión del codo, movimiento fundamental utilizado a diario para levantar y atraer objetos hacia el cuerpo. Si desea un aumento de la fuerza, debe levantar un objeto de mayor peso.

El ejercicio cardiovascular, como correr o caminar, genera un aumento de la fuerza pero este es pequeño, principalmente en el tren superior del cuerpo. Por lo general, para aumentar la fuerza y mejorar la masa muscular se deben levantar pesos que abarquen los principales grupos musculares ubicados en piernas y tronco.

Para esto se pueden utilizar pesos libres como mancuernas y barras, que requieren un mayor sentido de propiocepción (ubicación de los músculos y capacidad de posición de las partes del cuerpo), máquinas u otros medios.

También se puede emplear el mismo cuerpo (ejercicios funcionales) y, para esto, debe tener otros componentes de la carga, como número de repeticiones, series, tiempo de descanso. Los ejercicios funcionales deben ser guiados por un profesional con experiencia en el entrenamiento con pesas y afines).

Finalmente, debe hacer ejercicio de manera constante, mantener una dieta saludable y comprender que los cambios o adaptaciones fisiológicas se verán con el paso del tiempo.

Los deportes para el ejecutivo

Ejercicios cardiovasculares: Caminar, trotar, bailar, etc. Este tipo de ejercicio es importante para ejecutivos debido que en su mayoría el trabajo los lleva acumular más grasa a nivel abdominal y propiciar otros problemas de salud. Además, este tipo de ejercicio está relacionado con una disminución en la glicemia, la presión arterial, mejora en los niveles de energía y disminución del colesterol, entre otras.

Ejercicio de contra resistencia: Mejora la fuerza y el volumen muscular, disminuye el porcentaje de grasa y fortalece articulaciones, aspectos de suma importancia en ejecutivos. La fuerza que se requiere para traer y levantar objetos, subir y bajar gradas, caminar y sostener el propio cuerpo proviene de un adecuado balance entre el tejido graso y la masa muscular.

Práctica de un deporte: Es importante incluir a lo largo de la semana diferentes actividades recreativas o deportivas que ayuden a contrarrestar el estrés propio de las oficinas, tales como caminatas, paseos en bicicleta, salir a correr, clases grupales o entrenamientos específicos.

Fuente Consultas Nutrición.

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