Cuando no se puede tener hijos

La infertilidad plantea retos personales y sociales para la pareja

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Cuando una pareja intenta embarazarse y ocurre un diagnóstico de infertilidad, se transita por un camino lleno de emociones diversas. La encrucijada moral: ¿debemos o no intentar ser padres por otros medios, o bien aceptar el diagnóstico? Es uno de los primeros dilemas por resolver.

En ocasiones, la infertilidad es transitoria y lo que ocurre es un bloqueo emocional más que un diagnóstico preciso de infertilidad. Por la exposición a altos niveles de presión y estrés, las parejas se bloquean y no logran concebir, sin que haya ninguna razón biológica que se los impida. Esta situación requiere ayuda especializada para disminuir la ansiedad y crear las mejores condiciones emocionales para la maternidad y paternidad.

Cuando sí existe un diagnóstico de infertilidad por razones médicas, la pareja debe conocer que no es una enfermedad, sino una condición específica, que puede tener un impacto emocional significativo .

Las implicaciones más inmediatas del diagnóstico son en el ámbito emocional y social. Los sentimientos y pensamientos esperables van desde el cuestionamiento a la función como procreador de familia, la continuidad consanguínea, el golpe a la autoestima, la sensación de que algo falla o está incompleto, la incertidumbre, el temor, la impotencia, la culpa, entre otros.

En la pareja se genera un espacio –que puede o no ser compartido– acerca de este sentir. Y en el ámbito externo, la familia y los amigos, también suelen involucrarse en la situación y reaccionar de formas diversas.

En este sentido, uno de los primeros elementos a enfrentar tras el diagnóstico, es la mirada social. Aquellos ojos que entre la compasión y el dolor, también juzgan y presionan porque a pesar de la rebelión ante estos mandatos de género y los avances en hacerla una elección y no una obligación; la reproducción sigue siendo una casi una tarea obligatoria.

Enfrente los prejuicios

Quienes han elegido ser padres y tienen obstáculos, deben prever los prejuicios sociales, que incluyen la lástima, las críticas, las preguntas inadecuadas, la imprudencia de muchos, la presión por cumplir con estándares, y el cuestionamiento a su esencia como mujer y como hombre. Por supuesto, no todo es negativo; también obtendrán apoyo y aliento de muchas personas, incluyendo amigos, familiares y personal de salud.

Afrontar un diagnóstico de infertilidad suele desatar una crisis matrimonial, que es punto final de un proceso de intentos frustrados de concebir, y punto de inicio con tres caminos típicos posibles: la inmersión en tratamientos médicos, la adopción o la renuncia a la posibilidad de experimentar la maternidad o la paternidad.

Estos tres caminos implican varias tareas por parte de la pareja:

* Tratamientos médicos: investigar de la mano de un especialista, cuál es el camino más adecuado a las particularidades de su condición, estudiar implicaciones, riesgos, duración y costo.

Una vez que la pareja haya valorado las opciones, pueden decidir si hacer pública o no su decisión, en el círculo familiar y de amigos; y también deben acordar cómo manejar el tema, preparándose para las diferentes reacciones posibles.

En este proceso, la pareja debe cultivar complicidad, apoyo, comprensión, paciencia y optimismo, en dosis elevadas.

* Adoptar : cada vez más parejas en nuestro país lo consideran como una elección válida. En primer lugar, conviene realizar un análisis profundo de las motivaciones para hacerlo, sus expectativas como padres, anhelos, temores, prejuicios hacia el tema, etc.

Deben prepararse para un largo e intenso recorrido burocrático y afectivo, pues, además del papeleo y las múltiples entrevistas, sus habilidades y capacidades como futuros padres serán evaluadas exhaustivamente.

* Renunciar a la maternidad y paternidad: algunas parejas prefieren aceptar su condición y dedicarse a proyectos conjuntos y a desarrollarse más en el área laboral o profesional. Lo importante aquí, como en las otras opciones, es la claridad al escoger cuál es la opción con la que pueden vivir mejor el resto de la vida.

En todos los casos, realizar un proceso de reflexión es sumamente importante, para tomar una decisión informada y asumir las consecuencias.

Fuertes y juntos

La pareja debe fortalecerse para enfrentar este diagnóstico y valorar sus opciones, pero, especialmente, para transitar de la mano, paso a paso, por el camino escogido.

Es importante cuestionarse los motivos para ser padres, reflexionarlos, madurarlos y no apegarse a exigencias sociales, ni a considerar el diagnóstico como una tragedia.

Las crisis pueden ser tanto una oportunidad como un peligro, todo depende de la perspectiva desde la cual se aborde. El peligro es aventurarse en la obligatoriedad de ser padres, como única respuesta a una situación de infertilidad, sin que corresponda realmente al deseo compartido.

El anhelo de construir una familia debe ser propio y genuino, más que cumplir un rol u obtener aprobación social. También lo es exponer la vida ante tratamientos costosos, potencialmente dolorosos y tal vez innecesarios, cuando podrían trabajar una realidad.

Oportunidad es aprender, reflexionar, meditar y aceptar las opciones que la vida nos presenta y que corresponden a lo que como pareja y personas deseamos ser y hacer.

* Psicóloga, especialista en pareja y familia. Codirectora del Centro de Psicología y Desarrollo. www.psicologiaydesarrollocr.com.

Reloj biológico

En términos estrictamente biológicos, la posibilidad de concebir no se ve limitada por la edad, al menos hasta que llegue la menopausia; pero sí se ve condicionada por ciertos riesgos físicos que aumentan con el paso del tiempo.

Los médicos suelen recomendar la primera concepción antes de los 40 años de la mujer, ya que después de esa edad, las posibilidades de tener complicaciones en la salud de la madre y el bebé aumentan.

Sin embargo, existen muchas excepciones. El ginecólogo, al realizar los análisis médicos respectivos, es la persona más apropiada para guiar a cada mujer o pareja.

Fuente www.psicologiaydesarrollocr.com

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