El acompañante italiano del Nacional

119.500 euros en piano Fiazoli F308

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Hamburgo primero y luego la ciudad de Nueva York, marcaron una historia de pianísticas notas musicales en el Teatro Nacional desde 1891, sin embargo, es el turno de la italiana Sacile, ciudad natal del nuevo integrante del principal teatro del país: un piano Fazioli modelo F308.

Con una inversión de 119.500 euros, el Teatro Nacional será el primer escenario latinoamericano en contar con un piano de esta marca, según especifica el reconocido músico y escritor costarricense Jacques Sagot. Fue adquirido por el Centro Nacional de la Música y reposa en forma de préstamo en la sala principal del más importante representante de la cultura nacional.

Su particularidad consiste en ofrecer cuatro pedales para producir un efecto especial de pianísimo (controla los bajos y los altos que hace el intérprete por medio de la caja de resonancia).

El Fazioli se une a uno de los dos pianos marca Steinway que se mantiene en la sala principal (el más nuevo, el de Nueva York).

El otro Steinway (el de Hamburgo) se dio en préstamo al Centro Nacional de la Música. “A pesar de que es un piano muy noble, ya no tiene el desempeño exigido para pianos de concierto en la sala principal del Teatro Nacional de Costa Rica. Seguimos conservando otro Steinway en el Foyer”, asegura Adriana Collado, directora del Teatro.

Escogencia

La selección estuvo en manos, oídos, talento y criterio del músico Jacques Sagot.

Lo escogió Sagot “porque conoce muy bien los pianos y cuenta con una formación desde su juventud. Básicamente después de la puntas de los dedos de Jacques Sagot lo que continúa es un piano”, explicó Guillermo Madriz, director general del Centro Nacional de la Música.

Sagot se trasladó hasta la fábrica de pianos Fazioli, ubicada a una hora de Venecia, en la ciudad de Sacile, Italia.

Tres pianos pasaron por sus manos, y fue el Fazioli modelo F308 el que lo capturó.

Sagot describe el sonido del nuevo piano como regular, homogéneo y parejo, y asegura que no hay segmentos del teclado brutalmente brillantes, o frustrantemente apagados.

“Su principal característica es la maleabilidad, el lirismo, la belleza del canto. Nunca había obtenido matices como los que logré crear en este piano. Era como si no hubiese límites para cuan suavemente pudiese tocar: en el borde del silencio”, dijo.

Para Costa Rica, el piano representa una joya musical que permitirá el crecimiento artístico de muchos pianistas costarricenses y que eleva la calidad de los espectáculos cuando se utiliza, agregó Madriz, director general del Centro Nacional de la Música.

Andrés Sáenz, crítico de teatro y de música, afirma que el Fazioli que se encuentra en el Nacional tiene una excelente calidad sonora, pero aún necesita estabilizar la sonoridad lo que usualmente se da con el tiempo y el empleo continuo del instrumento.

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