POR RENUNCIA DE GUILLERMO ZÚÑIGA

Bancrédito pierde a su tercer gerente en 10 años

Los demás bancos públicos tienen más estabilidad en su gerencia general


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El Banco Crédito Agrícola de Cartago (Bancrédito) ha tenido y perdido a tres gerentes generales en los últimos diez años y estrenará su cuarto en algún momento este año.

Lo anterior es una señal de inestabilidad ejecutiva en dicha entidad financiera, algo que no es nuevo, pues ya había ocurrido en el pasado en los puestos de subgerente.

Anoche se confirmó la salida del economista Guillermo Zúñiga como gerente general del Banco, tras solo un año y cuatro meses en el cargo.

Entre el 2003 y el 2013, en esa silla habían estado Max Alvarado (de 1999 al 2005) y Guillermo Quesada (del 2005 al 2011). Cabe aclarar que estos dos banqueros cumplieron con periodos de 6 años cada uno.

Sin embargo, al comparar la situación en la acera del frente, en el resto de los bancos públicos hay una menor rotación en su cuerpo gerencial.

En ese mismo periodo, en el Banco Nacional estuvieron William Hayden y Fernando Naranjo, quien tiene contrato hasta el 2018. En el Banco de Costa Rica (BCR) estuvieron Carlos Fernández y Mario Rivera, quien continua en el cargo, y en el Banco Popular, pasaron Renán Murillo y Gerardo Porras, quien estará en la posición hasta junio del 2014.

Bancrédito ahora tendrá que buscar un nuevo gerente, con lo cual tendría cuatro movimientos en ese cargo en cuestión de diez años.

Sin embargo, esta entidad atravesó una etapa de turbulencia gerencial entre 1999 y el 2008, pues en la subgerencia comercial pasaron cinco personas distintas. Casualmente, esa inestabilidad terminó en el 2008, cuando fueron nombrados Arnoldo Trejos y Gregorio Seguro en las subgerencias y ambos tienen contrato hasta el 2014 y 2017, respectivamente.

Guillermo Zúñiga había presentado su renuncia a principios de diciembre pasado, pero le fue aceptada este 2 de enero. Como el principal motivo de su salida, Zúñiga apuntó que con la eliminación del uso de autos discrecionales por parte de los gerentes de bancos estatales, según la nueva Ley de tránsito, sus condiciones de trabajo se transformaron drásticamente, dado que vive en Heredia y la sede del banco está en Cartago.

En octubre pasado, el economista había trazado su plan de acción para la entidad y quería convertirlo en un banco enfocado solo a atender micro y pequeñas empresas. Incluso, también pretendía rebustecer la figura del fideicomiso de obra pública.

No obstante, el banco perdió la administración del Fondo Nacional de Desarrollo (Finade), parte del Sistema de Banca de Desarrollo, que ahora pasó a manos del BCR.

En el 2012, la entidad aumentó sus activos en un 18% y su cartera de crédito en un 13%. Pero sus utilidades cayeron un 20% y su morosidad a más de 90 días está cerca del límite máximo permitido por la regulación (2,9%).

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