Costa Rica avanza hacia un sistema cambiario cada vez más flexible

El Banco Central admite que estamos a las puertas de una posible migración hacia un sitema de flotación administrada pero, que falta un avance final.


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Costa Rica avanza hacia un régimen cambiario cada vez más flexible, uno donde el valor del colón frente al dólar sea determinado cada vez más por las fuerzas de oferta y demanda; y cada vez menos por el piso y el techo de la actual banda cambiaria. 

El presidente del Banco Central, Olivier Castro, aseguró que se avanzará hacia un régimen más flexible, pero "para esto no existe una fecha definida", comentó. Sin embargo, el Banco Central admite que el país está cerca de una posible migración hacia un sitema de flotación administrada.

Pese a lo anterior analistas creen que técnicamente ya Costa Rica experiementa una flotación administrada. Entre ellos el ex presidente de la autoridad monetaria Eduardo Lizano, quien asegura que el tipo de cambio ya está en una flotación de 'hecho' y lo único que faltaría para finiquitar ese paso es que el Central lo admita y trabaje en la parte jurídica que lo oficialice.

"Para efectos prácticos ya lo estamos, por que el banco interviene intrabandas para evitar fluctuaciones excesivas, y eso es flotación administrada. Ni el piso ni el techo forman parte de la política cambiaria en este momento", agregó Lizano.

La flotación administrada permitiría que la intervención, para controlar el tipo de cambio por parte del Banco Central, ocurra solo en los casos de variaciones extremas del precio de la divisa estadounidense.

Pasos avanzados

Cuando las bandas cambiarian ya resultan irrelevantes se ha completado ya un primer paso hacia un sistema cambiario más libre.  

Carolina Hernández, de la firma bursátil Aldesa, explica que hoy el Central compra y vende cuando lo considere conveniente y participa activamente en el mercado cambiario para determinar el tipo de cambio, lo que deja entrever un sistema de flotación administrada "solapado".

Otro avance fue la exclusión del Sistema Público No Bancario (SPNB) del mercado mayorista de divisias (Monex) en junio anterior, y la consolidación de una Tasa de Política Monetaria.

En su momento, y con la salida de las entidades públicas del Monex, el Central advirtió que la medida pretendía acoplar los movimientos de las compras y ventas de este sector a la estacionalidad que existe en el comportamiento de las ventanillas bancarias. El resultado, reducir la volatilidad cambiaria y de esta manera evitar que el tipo de cambio presente movimientos abruptos en muy poco tiempo.

Sigue pendiente sin embargo, el tema de las coberturas cambiarias y así proteger a los participantes del mercado de los vaivenes del tipo de cambio.

Lo cierto es que durante la mayor parte de este año, para efectos prácticos, se puede decir que el tipo de cambio se encuentra operando bajo un esquema de "Flotación Administrada", en donde las bandas cambiarias, actualmente ubicadas en ¢500.00 y ¢844.00, son completamente irrelevantes en la toma de decisiones económicas y la formación de expectativas entre los agentes económicos.

Además, ya el Central posee reglas de intervención para definir el rango de fluctuaciones del tipo de cambio.

Pros y Contras

Tras la certeza de que la utilización del sistema podría ponerse en práctica en un futuro cercano, los actores económicos no dejan de señalar las ventajas y desventajas que traería consigo la puesta en marcha.

Por ejemplo, para el jerarca del Central, en este tipo de sistema cambiario una de las ventajas es que el tipo de cambio responde a la oferta y demanda y por tanto el Banco Central no tiene el compromiso de intervenir para mantener el precio dentro de determinada banda.

"Lo puede hacer cuando así lo considere necesario para suavizar alguna volatilidad pero, no para mantener una banda o valor meta particular, hay mayor independencia de la política monetaria, se potencia el desarrollo de instrumentos financieros para la cobertura cambiaria, las reservas monetarias internacionales no requieren estar en niveles muy elevados", citó Olivier Castro.

Dentro de las desventajas, Castro fue claro en que la volatilidad del tipo de cambio puede afectar las decisiones de los agentes económicos por mayor incertidumbre sobre el nivel de la variable y que se puede dificultar la evaluación de las inversiones porque podría ser más difícil el cálculo del retorno-riesgo.

En este punto, coincidió Lizano, quien agregó que en ese sistema el objetivo de "administrar" es el más importante. "A mi me parece que ese sistema deberia dar margen a suficiente fluctuación, pero cuánto es suficiente, es el tema...".

El sistema de bandas cambiarias comenzó a operar el 16 de agosto del 2006 y sustituyó el mecanismo de minidevaluaciones en el cual el precio del dólar aumentaba diariamente en menos de un colón.

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