Incremento salarial aumentará la presión sobre el déficit fiscal

Autoridades afirman que el faltante previsto para este año no subirá, pero analistas lo ponen en duda

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    / 08 AGO 2014
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El déficit fiscal de Costa Rica enfrentará este año dos presiones adicionales: el aumento salarial en el sector público del 4% y un crecimiento menor al previsto en la producción (3,6% real).

Son dos factores que, por un lado, harán crecer los gastos del Ministerio de Hacienda y, por el otro, atentan contra los ingresos, pues una menor actividad en la economía trae consigo descensos en la recaudación de impuestos.

A pesar de esas condiciones, las autoridades monetarias y fiscales mantienen la proyección de que el déficit fiscal cerrará en un 6% con respecto al Producto Interno Bruto (PIB). Según las cifras fiscales acumuladas a junio pasado, el déficit representaba el 2,6% del PIB.

En los egresos, el argumento de Hacienda consiste en que el incremento salarial estaba contemplado en el presupuesto, mientras que, en los ingresos, se considera que la disminución en la actividad productiva no será un problema y, más bien, se plantearon una meta más ambiciosa.

La proyección para el crecimiento de los ingresos en el 2014 es de 9%, porcentaje que sería idéntico al alcanzado en el 2013.

En lo que respecta a los gastos, la variación a junio de este año era de 9,5% al compararlos con el acumulado del mismo periodo del 2013. Para todo el año pasado, el incremento fue de 14%.

El alza salarial aprobado para el segundo semestre para los trabajadores públicos representará la erogación adicional de ¢39.000 millones, confirmó José Francisco Pacheco, viceministro de egresos. El monto no incluye los ajustes salariales que hagan las entidades que estén fuera del Gobierno Central.

La cifra anterior quiere decir que el total de pagos por el concepto de remuneraciones será de ¢995.716 millones este semestre.

Este rubro, junto con las transferencias, es la salida más importantes en las cuentas; ambos sumaron el 77% de lo erogado en el primer semestre pasado.

Para Hacienda, los ajustes que se presentarán en la segunda parte del año carecerán de implicaciones con un impacto severo en las finanzas.

“No se requiere más financiamiento al que ya se había previsto en la Ley de Presupuesto Nacional”, dijo Pacheco acerca del ajuste salarial recién aprobado.

Edna Camacho, economista y presidenta de Academia de Centroamérica, afirmó que el aumento salarial será el factor más importante en la presión que tendrá el gasto público. “El aumento de la deuda pública lo está reflejando”, agregó.

Para ella, el rubro de remuneraciones tiene mucho peso dentro del presupuesto, incluso a pesar de las implementaciones recientes para contener el gasto como el tope a las pensiones más altas o la paralización de más contrataciones.

Desequilibrio

Sin embargo, las opiniones sobre el resultado fiscal que se espera a final de año más bien sugieren un deterioro y, como mínimo, que se cumpla el faltante equivalente al 6% del PIB ya se considera como muy negativo.

Para el economista y expresidente del Banco Central, Francisco de Paula Gutiérrez, el ritmo de las finanzas indica que llegaremos efectivamente a un nivel cercano al proyectado.

Gutiérrez advirtió que si el aumento del déficit es mayor al proyectado implicará desequilibrio creciente que tendrá como consecuencias más presiones en el mercado de deuda y tasas de interés más altas.

De una manera similar piensa el economista Juan Muñoz, para quien la proyección del déficit a final de año será superior al 6%. “No veo posibilidad alguna de que baje”, dijo.

Muñoz también afirmó que los esfuerzos por controlar el gasto o reducir la evasión no serán suficientes para contrarrestar el impacto que generan los salarios.

Hacienda ha tratado de manejar la presión del gasto sobre las tasas de interés. En las subastas de títulos realizadas en junio y julio, la entidad se negó a otorgar rendimientos más altos de los ofrecidos inicialmente, específicamente para los instrumentos en colones.

Además, el pasado 7 de agosto presentó su plan de captaciones para el segundo semestre, en el que la utilización de los $1.000 millones obtenidos en la colocación de bonos soberanos de abril pasado fue parte del mensaje.

No obstante, las metas de captación de recursos no son tan inofensivas para las tasas de interés. La meta del Gobierno es de ¢890.000 millones, pero en los últimos tres años los planes siempre han excedido lo que al final se termina por ejecutar.

La diferencia está con respecto al segundo semestre del 2013. Para ese entonces, Hacienda disponía de otros $1.000 millones para pagar deudas y así quedó reflejado en el monto de captación que fue de ¢644.539 millones.

A pesar de que existen recursos disponibles, el apetito de Hacienda es mayor con respecto al año pasado, aún con dinero disponible de eurobonos .

Para Edna Camacho, sí habrá un repunte en las tasas de interés a finales del 2014.

Por el momento, se utilizan los eurobonos, pero cuando se agoten, vendrá la presión sobre rendimientos mayores.

Parte de la presión ya se ha reflejado, pues la Tasa Básica Pasiva pasó de 6,5% a cerca del 7% en los últimos meses por una disminución de la liquidez (dinero disponible) entre los bancos.

Juan Muñoz considera que a pesar del déficit creciente, las tasas pueden resistir sin ser afectadas, no solo por la disponibilidad de los eurobonos, sino porque a partir del 1 de enero del 2015 se podrá realizar una nueva emisión por otros $1.000 millones.

Sostenbilidad y financiamiento