Guillermo Zúñiga, exministro de Hacienda: "Tenemos una deuda soberana más riesgosa"



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Su paso por la calificadora de riesgo Fitch, el Ministerio de Hacienda y la Asamblea Legislativa hacen de Guillermo Zúñiga un conocedor de los detalles que aquejan a la Hacienda Pública y las razones fundamentales que llevaron al país a perder este martes su nota de grado de inversión.

El exministro de Hacienda, de la segunda Administración del expresidente Arias Sánchez, debió aplicar medidas contracíclicas para paliar los efectos de la crisis financiera internacional. Las decisiones de aquella fecha fueron determinantes en la dirección que tomaron las cuentas fiscales del Gobierno: se pasó de un superavit a un déficit que no ha parado de crecer.

Zúñiga conversó con este medio sobre los alcances de la decisión de Moody's de bajar la nota soberana de Costa Rica y sobre el camino que recorrió el país para llegar a la situación actual.

En su experiencia con las calificadoras de riesgo, ¿Qué señal da este cambio?

Moody's lo que está señalando es que el riesgo de nuestra deuda soberana es mayor. Es muy posible que los mercados ya hubieran descontado esta decisión pues se veía venir. Pero al hacer el anuncio, pues lo que hace es confirmar que tenemos una deuda soberana más riesgosa.

Es una señal negativa en varios sentidos. Llegar a grado de inversión no fue fácil; lo más serio es que volver al grado de inversión tampoco será fácil. La diferencia entre tener el grado de inversión o no tenerlo, es muy importante. Los mercados reconocen una cosa y otra.

No solamente se le vuelve más caro el endeudamiento al Gobierno, sino que esto también afecta al sector privado: Si las empresas nacionales quieren hacer emisores al exterior, estarán topadas por ese "techo soberano", y les será más caro. Hasta los créditos de proveedores posiblemente serán más caros. Y estos incrementos en los costos financieros , afectarán los precios de los productos internamente, entre otras cosas. En una mala noticia.

A usted le tocó la época del superavit fiscal y la crisis que llevó a un déficit. ¿Se vislumbraba en ese entonces una dificultad como esta?

Cuando vivimos la Gran Depresión en 2008-2009 la situación era distinta. Internamente habíamos logrado bajar la razón deuda pública a PIB casi 15 puntos porcentuales, hasta llevarla a 25% del PIB en 2008. Ese dato me parece se refiere a la deuda del Gobierno Central.

La Gran Depresión mundial se manifestaba en caídas dramáticas de las economías del mundo, crecieron las tasas de desempleo y la demanda externa por nuestros productos se contrajo. El saldo de reservas local era mucho más bajo que hoy.

Esas cosas son distintas hoy. Lo que enfrentamos es una situación fiscal muy comprometida que trae como resultado un crecimiento de la deuda como porcentaje del PIB. Moody's anota que no vislumbra que haya la voluntad para atacar los temas fiscales. Y por eso menciona que la propuesta de la Administración Solís no le convence, y piensa que el año entrante la deuda será mayor, proyectada quizás de igual forma al 2016.

Las gestiones para demostrar a las calificadoras sobre el potencial de Costa Rica para recibir el grado de inversión comenzaron desde su administración. ¿Cuáles fueron los beneficios de contar con el grado de inversión por cuatro años?

Déjeme decirle que en mis conversaciones con Moody's no solicité el grado de inversión. Ellos fueron observando el comportamiento hacendario y de la economía en su conjunto. Hace cuatro años, cuando anunciaron el grado de inversión para Costa Rica yo ya no era ministro de Hacienda.

Pero sí recuerdo que en sus razonamientos reconocieron la caída de la deuda en ese periodo, los años de superávits fiscales, la mejora en la capacidad para atender obligaciones y también reconocieron la capacidad que había demostrado el país para enfrentar la crisis, con lo que el país demostró tener margen de maniobra para actuar, ganó credibilidad y confianza.

Tener el grado de inversión nos dio la posibilidad de ir a los mercados internacionales, colocar deuda de Gobierno de Costa Rica y obtener condiciones favorables.

¿Qué tipo de acciones habrían evitado el cambio de la nota?, según su experiencia.

A principios de año, en un comentario que publiqué en El Financiero, antes de las elecciones, indicaba que era necesario que el grupo que ganara formulara un programa económico consistente y sobre todo creíble para las agencias de calificación, los bancos internacionales y las multilaterales. Un plan de acción creíble, con plazos y metas claras, pudo habernos dado espacio con todos estos actores.

Bueno, ya con Moody's no se logró, lamentablemente. De la lectura del comunicado entresaco que para la calificadora el no observar acciones por parte de la Administración, no nos ayudó para nada. Un comportamiento histórico reciente que nos muestra incapaces de hacer acuerdos en el campo fiscal, y una lectura de la propuesta gubernamental que no es bien valorada por la calificadora, nos da este lamentable resultado.

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