El barril del petróleo lastra los precios en EE.UU. a finales de 2014

El Índice de Precios al Consumo de Estados Unidos cayó debido a la caída en los precios del petróleo, lo que provocó el mayor retroceso de este indicador desde 2008.


  • Facebook (Compartir)
  • Tweetea!
  •  
  • Imágenes

La débil inflación en Estados Unidos, que cerró en 2014 en un 0,8%, renueva los temores de posibles presiones deflacionarias y complica los planes de salida de la política monetaria expansiva de la Reserva Federal (Fed) .

La caída del precio del barril de petróleo a niveles cercanos a los $50 fue el principal responsable de que hoy el Departamento de Trabajo anunciara el dato del Índice de Precios al Consumo (IPC) en diciembre más bajo desde hace seis años.

El IPC retrocedió en diciembre un 0,4% con respecto al mes anterior, con los precios de la energía un 4,7 % más bajos y los de la gasolina en una caída libre del 9,4 %.

Con respecto a diciembre de 2013, la inflación se situó en un mero 0,8%, por debajo del 1,3 % interanual del mes de noviembre.

No obstante, excluidos los volátiles precios de la energía y los alimentos, la inflación subyacente fue de cero con respecto al mes anterior y del 1,6 % frente a diciembre de 2013.

Los precios de los alimentos en Estados Unidos subieron un 0,3% en diciembre, mientras que los de vestimenta cayeron un 1,2%; los de vehículos nuevos bajaron una décima, y los de transporte cayeron un 0,5%.

Los datos de inflación siguen por debajo de los objetivos de la Fed (banco central) del 2% y, en el caso de la inflación subyacente, donde se excluyen los elementos de mayor volatilidad, esa debilidad podría levantar dudas sobre la solidez de la recuperación estadounidense.

La Reserva Federal prefiere utilizar otro dato de inflación basado en el consumo real de los hogares, el cual también se ha mantenido por debajo del 2 % desde la primavera de 2012.

Pese a que los bajos precios de la gasolina son un dato positivo para los hogares y las empresas estadounidenses, la debilidad de los precios levanta dudas sobre si el crecimiento del producto interior bruto (PIB) estadounidense, que fue del 5 % en tasa anualizada en el tercer trimestre de 2014, puede incentivar la sostener la subida de los precios.

La debilidad de la actividad económica global y la caída de los precios del petróleo ha llevado a la Eurozona o Reino Unido a enfrentarse a un escenario deflacionario que desincentiva el consumo, la subida de salarios y la inversión empresarial.

Por su parte, la Reserva Federal baraja una primera subida de tipos de interés desde que los colocó cercanos a cero a finales de 2008.

Pese a que la presidenta de la Fed, Janet Yellen, consideró en diciembre pasado que los bajos precios del petróleo son algo "transitorio" y que la inflación se irá acercando al 2%, el escenario no parece el idóneo para medidas dirigidas a normalizar la política monetaria.

No obstante, los analistas consideran que el precio del barril de petróleo comenzará a recuperarse lentamente, pese a que le producción mundial sigue estando por encima de la demanda, y de ese modo se normalizarán las presiones deflacionarias.

Los miembros del Comité del Mercado Abierto de la Fed consideraron el pasado diciembre que la inflación subyacente se mantiene en niveles aceptables y, si se observa una tendencia al alza, podría abordarse la primera subida de los tipos de interés desde que comenzó la crisis financiera que hundió al país en la recesión.

Las fuerzas deflacionarias y la debilidad de la economía mundial podrían poner en riesgo la recuperación estadounidense.

Esos factores ya han lastrado, desde que comenzó el año, el índice de industriales de la Bolsa de Nueva York.

Sostenbilidad y financiamiento