FITCH REDUJO CALIFICACIÓN DE BBB A BBB-, PERO MANTIENE GRADO DE INVERSIÓN

Nueva rebaja en la nota deja en la cuerda floja a la economía brasileña

Calificadora advirtió sobre una "recesión más profunda", con dos trimestres consecutivos de la economía en números rojos, falta de confianza política y la pérdida de la fuerza del Gobierno


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Sao Paulo. La nueva rebaja de la nota soberana de crédito de Brasil anunciada este jueves 15 de octubre por la agencia de clasificación de riesgo Fitch dejó en la cuerda floja a la economía brasileña, que, en caso de un nuevo descenso, perderá definitivamente su grado de inversión.

Fitch rebajó la nota, pero mantuvo el grado de inversión de Brasil, aunque con una perspectiva "negativa", lo que deja abierta la posibilidad para nuevas rebajas en el futuro.

La nota pasó de "BBB"  para "BBB-", el último escalón dentro del nivel de grado de inversión y al borde de una calificación de crédito de inversión "especulativa", según la agencia.

Fitch justificó que el motivo para la rebaja es la "recesión más profunda"  con dos trimestres consecutivos de la economía en números rojos, falta de confianza política y la pérdida de la fuerza del Gobierno, "algo que es muy difícil de revertir en los próximos seis meses", indicó el analista.

Para que el país pierda definitivamente su grado de inversión se necesita que por lo menos dos agencias retiren esa prerrogativa de calificación.

El pasado 9 de septiembre otra de las tres calificadoras internacionales de riesgo, Standard & Poor's, rebajó la nota de crédito del gigante suramericano hasta el llamado "bono basura"  y le retiró su grado de inversión.

La agencia Moody's, a su vez, redujoel pasado agosto la nota de la deuda brasileña a largo plazo en moneda extranjera de "Baa2" a "Baa3", el último escalón del llamado "grado de inversión", es decir los considerados como seguros para los inversores, aunque modificó la perspectiva de la misma de  "negativa" a "estable".

Igualmente, Moody's advirtió de que el mantenimiento del grado de inversión de Brasil depende de la estabilización de la economía a partir de 2016 y consideró poco probable una modificación de la nota este año.

Una segunda baja de calificación a este nivel tendría un mayor impacto en el mercado debido a que a muchos fondos de pensiones extranjeros y a otros grandes inversores se les exige vender los bonos una vez que dos agencias han considerado que la deuda del país es especulativa.

El analista Marcos Mollica, socio de la consultora Rosenberg Investimentos, dijo "la rebaja de la nota ya era anticipada y se notaba por el propio comportamiento del mercado, principalmente con los precios, y eso va a repercutir en las inversiones".

El economista jefe de la corredora TOV, Pedro Paulo Silveira, manifestó que la reducción "va a hacer que los costos de la captación, tanto del sector público como del privado, aumente y que eso empeore el trayecto de la economía".

En su informe, la agencia mencionó la "eliminación líquida de empleos, la pérdida de popularidad de la presidenta, Dilma Rousseff, las tensiones entre el Gobierno y el Congreso, el creciente alcance de la investigaciones (por corrupción) en Petrobras y los riesgos de destitución" de la jefa de Estado como factores que "nublan"  el escenario.

No obstante, Fitch indicó que el país consiguió, según sus criterios de calificación, mantener el grado de inversión debido a la solidez de las instituciones civiles, a un cambio fluctuante y a unas reservas internacionales del orden de $360.000 millones.

Además, la agencia reconoció que el Gobierno  "mostró alguna capacidad de corregir el curso bajo condiciones económicas difíciles", aunque auguró que el déficit fiscal de las cuentas públicas al final de 2015 será del 9,0% del Producto Interior Bruto (PIB).

Las proyecciones de contracción económica de la agencia fueron del 3,0% para 2015 y del 1,0% para 2016, además de un cálculo para la inflación de este año del 10%, que dobla la meta oficial del 4,5% y supera el techo máximo del 6,5%.

El Gobierno evitó manifestarse hasta ahora acerca de la nueva rebaja, pero el tema suscitó varios comentarios en el Congreso.

El presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, del aliado Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), pero opositor de Rousseff, señaló que la rebaja se produce "por varios factores", entre ellos que "el Gobierno no tiene base".

"Hasta el propio Gobierno solo habla del 'impeachment' (juicio político con fines de destitución a Rousseff) y eso aumenta la inestabilidad", recalcó Cunha.

Por su parte, el líder del gobernante Partido de los Trabajadores  (PT) en la Cámara de Diputados, Delcidio Amaral, atribuyó la rebaja a la paralización de las votaciones en el Congreso para concretar el ajuste fiscal.

El mercado, en tanto, presentó inestabilidad después de la divulgación, pero después restó importancia a la noticia y el índice Ibovespa de la bolsa de Sao Paulo subió un 0,96% y el real se apreció un 0,28% frente al dólar, que cerró la sesión a 3,800 reales para la compra y a 3,802 para la venta en el tipo de cambio comercial brasileño.

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