OCDE pidió ajustes al sistema financiero nacional

Seguros de depósito y publicación de las pruebas de estrés son las principales recomendaciones

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Durante el proceso de adhesión a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Costa Rica también debe resolver algunos temas que le preocupan a este organismo internacional, en cuanto a la organización y solidez del sistema financiero.

La OCDE emitió una serie de recomendaciones, en su informe del 2016, para reducir los riesgos de la banca pública y privada, generar mejor estabilidad en el sector y, además, equipararlo con el sistema financiero global.

Los consejos están encabezadas por el establecimiento de un esquema de seguro de depósitos que cubra todos los bancos. También acelerar la adopción de los principios de Basilea III, publicar los resultados de las pruebas de estrés de los bancos y afinar el gobierno corporativo de estos.

Aunque la organización no estableció una fecha tope para el cumplimiento de los requisitos, es importante que se cumplan para poder adoptar las mejores prácticas de ese organismo.

A pesar de que en casi todos los casos se tiene clara la ruta por seguir, no se sabe con certeza el plazo en el que los proyectos estarán listos, ni cuándo serán aprobados y ejecutados.

Respaldo a ahorros

Las principales recomendaciones están relacionadas con la creación de un seguro de depósitos y la publicación de las pruebas de estrés de los bancos.

En el caso del seguro, la Sugef maneja un esquema que crea un fondo mediante aportes de todas las entidades bancarias (públicas y privadas).

Este fondo funcionaría con una especie de primas aportadas por los bancos que, con el tiempo, permitiría al menos cubrir un porcentaje de los depósitos asegurables totales de las entidades supervisadas por la Superintendencia.

La idea con el seguro de depósito es mejorar la seguridad financiera del país, ya que en el caso de que algún banco o entidad tenga algún problema, se limitaría el contagio que podría generarse en el sistema.

El esquema está siendo manejado por la Sugef y contempla un proyecto de ley que determina esta y otras contingencias para el sistema financiero.

“En el caso de los bancos estatales, la garantía actual del Estado sobre todos sus pasivos representa una contingencia fiscal que en la eventualidad de hacerse exigible, podría generar presión sobre los presupuestos públicos y la deuda del gobierno y tendría efectos negativos en la inflación y el crecimiento económico”, aseguró el titular de la Sugef, Javier Cascante.

El jerarca afirma que un mecanismo de garantía de depósitos en el cual los bancos estatales sean contribuyentes, podría mitigar esta contingencia en la proporción de los depósitos asegurables.

De ser aprobada, esta propuesta eliminaría el beneficio de respaldo estatal que tienen los bancos públicos, que los “rescata” en el caso de que alguno presente problemas financieros o de rentabilidad. Es una opción que se está analizando en la Superintendencia.

Para la Asociación Bancaria Costarricense (ABC), la iniciativa de los seguros de depósito vendría a eliminar la “distorsión” existente entre las entidades financieras públicas y privadas, ya que, asegura, “las condiciones deben ser iguales para todos”.

Además de esta salvaguarda, este proyecto también establece otros mecanismos que permitirían la salida ordenada del sistema de entidades que eventualmente tuvieran problemas financieros, otorgando a las autoridades regulatorias un margen de acción más amplio.

Los mecanismos incluidos en el texto valoran como posibles esquemas de resolución la venta de algún negocio de la entidad, la transmisión de activos o pasivos a una empresa puente, la recapitalización interna, la fusión de una entidad con otra o la quiebra y liquidación de la compañía como última instancia, en caso de que no se encontrara otra opción.

Estos esquemas permitirían que el rescate de una firma sea más ordenada y pueda realizarse con tiempo, evitando la pérdida acelerada de capital o que los clientes se vean más afectados.

El proyecto aún no se ha presentado y, según indicó la Sugef, se encuentra en un proceso de afinamiento por ellos y por las autoridades del Banco Central.

Datos delicados

La segunda gran recomendación tiene que ver con la publicación de las pruebas de estrés, algo que preocupa a la Sugef y a las entidades bancarias.

La Superintendencia pretende publicar los resultados “hasta tanto exista la madurez necesaria del sistema financiero”, por lo que, por el momento, la recomendación no será aplicada.

Sin embargo, Cascante admitió que en el caso de que sean publicadas, no se requerirá de un proyecto de ley, por lo que la aplicación podría ser más expedita.

La ABC respondió que esta información es delicada y que puede ser malinterpretada por el consumidor financiero, por lo que, de ser publicada, debe evaluarse el uso correcto de los datos.

También se consultó a la Cámara de Bancos y Entidades Financieras sobre este punto, pero no se obtuvo respuesta.

Los otros cambios

En general, los cambios que prevé la OCDE en cuanto al sistema financiero nacional permitirían menor riesgo y mayor seguridad y estabilidad a la banca pública y privada.

Precisamente a esto es a lo que se quiere llegar también con la adopción de los principios de Basilea III.

Estas normas son un conjunto integral de reformas elaborado por el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea que rigen la mayoría de los sistemas financieros a nivel mundial, con el fin de mejorar la capacidad del sector bancario para afrontar perturbaciones ocasionadas por tensiones financieras o económicas, mejorar la gestión de riesgo y reforzar la transparencia bancaria a nivel mundial.

La OCDE pidió que el país trabajara en tres grandes áreas: liquidez, capital y valorar la adopción del Indicador de Financiamiento Neto Estable (IFNE).

Dentro de las áreas de interés, se contemplan nuevos niveles de composición interna del capital de los bancos y que además tengan colchones de capital.

En el caso de que no se cumplan, el regulador aplicaría restricciones sobre la distribución de utilidades o excedentes de las entidades financieras.

También se prevé la adopción de un coeficiente de apalancamiento, de un marco de gestión del riesgo de liquidez, crear un fondo de activos líquidos que permita cubrir las salidas netas de fondos bajo escenarios de estrés para un horizonte de 30 días y contar con una estructura de activos consistente con la estructura de financiación para horizontes de un año.

Estos dos últimos ya fueron adoptados en el 2013 y actualmente se encuentran en revisión para ser actualizados según las mejoras sugeridas por el Comité de Basilea.

La adopción IFNE, por su parte, se encuentra en estudio para ser aplicado en el la banca en el 2018.

Sin embargo, la adopción de estos principios no es algo tan atractivo para la banca.

María Isabel Cortés, directora de ABC, admite que la implementación de Basilea III se está consolidando internacionalmente como una fortaleza financiera.

Sin embargo, para ella, es importante considerar que se requieren condiciones y cierta capacidad financiera por parte de las entidades para asumir los costos potenciales que acarrean.

Finalmente, en cuanto al gobierno corporativo, la Sugef prevé cambios al Reglamento de Idoneidad y Experiencia, según el cual se selecciona el personal calificado para puestos bancarios.

La reforma legal incluirá mayores atribuciones que permitirán a las autoridades tomar medidas sobre la designación de directores que carecen de idoneidad para los cargos.

Menú de recomendaciones

Estas son las recomendaciones hechas al Sistema Financiero Nacional:

Recomendación Propuesta
Establecimiento de un seguro de depósito que cubra todos los bancos.Presentación de un proyecto de ley para el establecimiento de uno o varios esquemas de seguros de depósito y de resolución bancaria a finalizar en octubre de 2017 y ser presentado a la Asamblea Legislativa.
Acelerar la adopción de los principios de Basilea III.Hoja de ruta de la Sugef con el fin de lograr la adopción gradual de los principios en los próximos años.
Publicar los estados de las pruebas de estrés de los bancos. Hoja de ruta de la Sugef, Conassif y el BCCR para adoptar la publicación en los próximos años. Esta hoja toma en cuenta las capacidades técnicas de las entidades financieras y del supervisor, y la madurez y educación financiera del sistema y del público.
Mejorar el gobierno corporativo de los bancos y empresas estatales mediante la adopción de prácticas de OCDE. Nuevo reglamento de gobierno corporativo. Someter a aprobación definitiva el Reglamento de Idoneidad y Experiencia que aplicará para todas las entidades supervisadas por Sugef.
Sostenbilidad y financiamiento