Ticos tienen más tarjetas pero deben menos en cada una

Las tarjetas de crédito en circulación van en aumento, pero el monto adeudado por plástico cayó

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La deuda total de los costarricenses en las tarjetas de crédito aumentó en el último año, a raíz de un ritmo creciente en la cantidad de plásticos en circulación y al mayor uso de este producto por parte de más población.

Aun así, el monto que debe el tico por tarjeta de crédito sí presentó una disminución, lo cual puede tener varias explicaciones: que el cliente diluya su deuda en varias tarjetas o que esté haciendo un uso más racional de su crédito.

Por ejemplo, puede estar optando por una migración a otros instrumentos de financiamiento para ordenar sus finanzas, como lo es la compra de saldos de deuda de plásticos. Esta última opción se ha vuelto más dinámica.

A julio pasado, el saldo total real de las deudas con plásticos ascendió a ¢802.111 millones, tras un aumento interanual de ¢49.343 millones, según datos del último informe trimestral de la Dirección de Investigaciones Económicas y de Mercado, del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC).

El crecimiento llega a raíz de un aumento en la oferta y una mayor agresividad del mercado con tal de dinamizar el negocio.

Sin embargo, al afinar el detalle de cuánto debe el tico por cada uno de los plásticos que posee, la conclusión es que los compromisos reportaron una ligera reducción.

En promedio, el tico adeudaba, a julio pasado, un monto real (es decir que elimina el efecto de la inflación) de ¢397.169 por tarjeta, un 4% (casi ¢17.000) menos que hace un año.

Sin embargo, es relevante destacar que un mismo cliente puede contar con varias tarjetas de crédito, inclusive de distintos emisores, por lo que no se puede concluir que la deuda por persona haya disminuido, pero sí por tarjeta.

Además, las cifras de deuda que entrega este estudio están conformadas tanto por los montos que los consumidores pagan de contado, como por los que sí optan por el financiamiento.

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¿Un consumidor más racional?

La relación que encuentran los bancos entre la disminución de la deuda por tarjeta y los programas de compra de deudas de tarjeta, se debe al empuje que le han dado a estos últimos productos.

Hay una tendencia a la compra de saldos, cada vez con ofertas más beneficiosas para el cliente. Esto conlleva a una mejor distribución de la cartera. En otras palabras, los clientes que aún mantienen sus tarjetas, les dan un uso más racional, dijo Adrián Zúñiga, gerente de Banca de Personas de Banco Cathay.

El tarjetahabiente muestra un comportamiento más racional de hacer abonos adicionales al mínimo y también de buscar opciones de crédito con cancelaciones a mayor plazo, dijo Lorena Blanco, jefa del Centro Nacional de Tarjetas del Banco Popular.

Aun así, los emisores destacan que se ha ejecutado un esfuerzo, en conjunto con el MEIC, en educar a los consumidores sobre distintas opciones y manejo de su deuda, lo que sí ha tenido buenos resultados en la morosidad, rubro que sí se redujo.

También, con la entrada en vigencia de la nueva normativa de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), a partir de setiembre de 2014, las condiciones para obtener crédito son más restrictivas.

Ahora se mide la capacidad de pago de los sujetos de crédito tomando en cuenta todas las deudas que posea el cliente en el sistema financiero, incluyendo las tarjetas, lo que ha limitado las posibilidades de obtener nuevos plásticos o aumentar el límite de su crédito, comentó Blanco, del Banco Popular.

“La cantidad de tarjetas en circulación aumentó y la morosidad disminuyó, esto nos hace inferir que la disminución en los saldos en un año se ha dado por migración hacia otros instrumentos de financiamiento”, añadió Zúñiga, de Banco Cathay.

En el sétimo mes de este 2015, el porcentaje de la deuda con un atraso de pago menor a 90 días se ubicó en 7,85%, debajo del 9,08% reportado hace un año y del 11,12% en julio de 2013.

Por su lado, el monto de la deuda con un atraso de pago mayor a los 90 días se mantuvo relativamente estable en el último año, pasando de 4,82% en 2014 a 4,91% este año.

Oferta en crecimiento

Más allá de la morosidad o la deuda que posean los ticos, las cifras evidencian un crecimiento constante en la cantidad de tarjetas que están a manos de los consumidores.

En la actualidad, hay un total de 2.019.570 plásticos en circulación, luego de la entrada de más de 200.000 nuevos entre julio de 2014 y el mismo mes de este año.

El crecimiento ha sido tendencia en los últimos cuatro años, periodo en el que llegaron en promedio 221.111 tarjetas más cada año.

En 2014 fue el año cuando más entraron plásticos en circulación, con 530.663.

Entre tanto, la oferta también se ha ampliado en lo que a tipos respecta.

A julio, el MEIC registró 440 opciones de plásticos distintos, 46 más que hace un año.

BAC Credomatic mantiene el liderazgo del mercado desde hace cinco años, con un total de 92 tipos, seguido de Banco Promerica con 59.

“Desde nuestra perspectiva, en tanto exista diferenciación y una mejora continua en la oferta integral del producto, la tarjeta de crédito como medio de pago tendrá opciones de expandirse sobre todo bajo un enfoque de competir de manera directa contra el uso del efectivo”, indicó Bernal Alfaro, gerente de Tarjetas de Crédito de Promerica.

Entre tanto, las cooperativas y Financiera Desyfin se ubican entre los que poseen menos opciones, con solo dos o una opción disponible.

Respecto a la oferta de tasas de interés, el 70% (167 tipos de plásticos) de la oferta de tarjetas de crédito cobra una tasa financiera anual de entre 40% y 50,4%.

En dólares, el 74% de los plásticos cuentan con una tasa que oscila entre 30% y 36%.

Además, del total de 440 tipos de tarjetas, 367 no cobran al ser emitidas por primera vez.

Sostenbilidad y financiamiento