Moody's anunció este martes que rebajó la calificación de bonos del gobierno de Costa Rica a Baa3

Por: Andrea Rodríguez V. 16 septiembre, 2014
Uno de los resultados de la baja en la calificación es que, en caso de tener la necesidad de captar bonos en el exterior, los créditos se negociarán a tasas de interés mayores.
Uno de los resultados de la baja en la calificación es que, en caso de tener la necesidad de captar bonos en el exterior, los créditos se negociarán a tasas de interés mayores.

La firma calificadora Moody's elevó la calificación de riesgo soberano de Costa Rica a grado de inversión en setiembre de 2010. ¿Entendió el país lo que esto significaba? y ¿los retos que implicaba?.

Para Gerardo Corrales, gerente del BAC San José, la respuesta es un no rotundo. A su criterio, las autoridades no supieron apreciar la mejora en la nota y por el contrario, en vez de enforzarse por mantenerla, "simplemente dejaron que se perdiera".

"Era un privilegio que pocos países tienen. El deterioro en la nota del país va a significar, entre otras cosas, una mayor dificultad de acceso a los mercados internacionales. Y es que, no solo nos bajan la nota sino que también nos bajan la perspectiva", comentó Corrales.

Mario Rivera, gerente general del Banco de Costa Rica, agregó que desde el año pasado (2013) ya se esperaba un resultado por parte de la calificadora como el anunciado esta mañana.

"Era algo que se esperaba que sucediera ya que la empresa calificadora ya lo había anticipado desde que puso la perspectiva negativa en 2013", enfatizó el gerente.

Principales consecuencias

Para los especialistas, la consecuencia más inmediata y que afectaría de forma más directa a la población costarricense, sería el encarecimiento de las tasas de interés, provocando mensualidades para los créditos en colones, más altas.

Alberto Franco, economista, explicó que ante posibles menores ingresos de capital del exterior por parte de las entidades financieras, se podría ver, además, una presión al alza en el tipo de cambio y, por ende, también de la inflación.

"Para la economía y el ciudadano común, esta noticia puede significar tasas de interés mayores, que aumenten el tamaño de las mensualidades de sus préstamos", enfatizó Franco.

Tal posición es respaldada por el gerente Gerardo Corrales, quien agregó que los bancos y el propio gobierno deberán buscar más recursos en el mercados local y por ende, eso se traduciría en pagar intereses más altos, donde los ahorrantes se verían beneficiados, no así, los deudores.

Mario Rivera, va más allá, y dijo que para los emisores locales como el BCR, con emisiones internacionales, "esto significará un mayor costo del dinero en el futuro e igualmente mayor limitación en el acceso de recursos del mercado internacional".

"Para el país, esto va a generar un incremento en el costo de financiamiento en el exterior, y podemos experimentar mayores limitaciones al acceso de los recursos ya que ahora no será posible acceder fondos de inversores que sólo invierten en emisores con grado de inversión", indicó Rivera.

Bonos anticiparon riesgo

Douglas Montero, gerente de mercado internacional del puesto de bolsa Mercado de Valores, explicó que los precios relativos de los bonos soberanos de Costa Rica han venido subiendo en semanas recientes debido a múltiples motivos, entre los que están la expectativas de crecimiento del déficit fiscal, la falta de una reforma tributaria y también el cambio en la calificación.

Según Montero, los inversionistas de los títulos costarricenses ya tenían contemplado en sus evaluaciones las condiciones económicas y fiscales locales.

El especialista dijo que se esperan pocos cambios en el mercado a partir de este momento y para determinar si el cambio en la calificación generó algún efecto directo es necesario esperar unos días más.

Mauricio Hernández, gerente del Portafolio Advisory Group de Scotiabank, coincidió en que el mercado ya había descontado el cambio en el grado de riesgo por parte de Moody's. Incluso, agregó que en este momento el rendimiento ofrecido por los distintos bonos costarricenses corresponde al de economías calificadas en la parte alta de la clasificación especulativa.

Según Hernández, el comunicado de Moody's de este 16 de setiembre es más bien la parte final de un capítulo de advertencias que se han venido señalando como el crecimiento del déficit fiscal y la falta de reformas.

Costa Rica mantiene cuatro bonos soberanos en circulación con vencimientos en el 2020, 2023, 2025, 2033 y 2044.

Castigados

Moody's enfatizó que la rebaja anunciada este martes refleja que las mejoras en el tema fiscal son poco probables en los próximos uno o dos años.

Y agregó, que como consecuencia de la falta de acciones, se espera que el déficit fiscal y la carga de la deuda continurán a futuro.

Es justo en este punto, donde los especialistas consultados ven una parálisis país, que podría seguir pasando la factura en calificaciones venideras.

"No hemos enviado las senales necesarias, como país, para convencer a los mercados financieros de que estamos comprometidos a hacer las tareas necesarias para ordenar las finanzas publicas", resumió Alberto Franco.

"Este anuncio debe servir para que el país "se pellizque" y que los principales sectores y actores políticos se sienten a negociar y acordar formulas para cambiar el rumbo actual de las finanzas publicas", complementó el economista.

Igual preocupación le genera a el también economista Gerardo Corrales, quien aseguró que la imagen que transmite Costa Rica en lo que a toma de decisiones se refiere, es deficiente.

"Me preocupa la visión de futuro que tenga el sector externo en cuanto a nuestro proceso de toma de decisiones, de disciplina fiscal...", concluyó.

Colaboró: Sergio Morales Chavarría

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