Banca de consumo pierde jugadores en Costa Rica

Banco Cathay y Citibank decidieron salir del mercado a finales del 2014, y otros reducen sus carteras

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    / 20 FEB 2015
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La fuerte competencia en el segmento de consumo impulsó a dos entidades bancarias a prescindir de estas carteras: Banco Cathay y Citibank.

La estrategia de estos jugadores y otros que han perdido fuerza es incrementar su presencia en otros segmentos, mientras que algunas entidades más bien optan por ganar más espacio.

Otra razón de esas salidas tiene que ver con la fuerte competencia en el sector.

Al cierre del 2014, cuatro bancos tomaban cerca del 75% del saldo en las carteras de crédito de consumo y vivienda del Sistema Bancario Nacional, pero hay otros 10 bancos privados que están inmersos en este mercado.

Algunos que se reparten el 25% restante han disminuido esos préstamos, caso de Improsa y Bansol, pero otros han mostrado un fuerte repunte como BCT y Lafise.

Por ahora, solo dos han decidido salir del todo de este mercado: el primero fue Citibank.

La entidad sufrió por un proceso de fusión con Cuscatlán y Uno, que tardó más de dos años en llevarse a cabo. Además, nunca logró ganar una buena porción de un mercado ampliamente dominado por la banca estatal.

Ya hay ecos de quienes podrían adquirir esa cartera: en la lista de interesados destacan el Banco Popular de España, que a mediados del año pasado logró la compra del negocio minorista y de tarjetas de Citi en ese país. El otro es BAC Credomatic, propiedad de Grupo Aval, de origen colombiano.

Al cierre del 2014, las carteras de consumo de Citibank rondaban los ¢178.000 millones, luego de un repunte de un 3,7% respecto al resultado del 2013. Pero esta variación interanual se aleja por mucho del repunte de 23% percibido un año atrás.

A su vez, el año pasado, redujo su participación relativa en este nicho en casi 0,3 puntos porcentuales.

El segundo caso es Banco Cathay que, a finales del 2014, inició un proceso para vender una cartera de créditos prendarios a Banco Davivienda, según confirmó el Consejo de Promoción de Competitividad (Coprocom).

Cathay decidió vender, “por razones propias”, una cartera de unos 716 créditos prendarios, que corresponden al financiamiento de vehículos automotores, según indica el criterio emitido a la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) por parte de Coprocom. En esta opinión, el por tanto califica como favorable la fusión.

Este banco presentó una baja en el ritmo de crecimiento de su cartera de consumo. La entidad cerró el 2014 con ¢20.816 millones, luego de un crecimiento de un 10%; en el 2013 había repuntado cerca de un 84%.

Según explicó Hairo Rodríguez, gerente general de Cathay, el banco ha aplicado una reorientación estratégica, donde reafirma su esfuerzo en las pymes, por lo que han reducido el empuje en la cartera de personas.

Además, desde el 2011, la entidad venía aumentando su participación relativa en ese mercado, pero el año pasado ese ritmo se detuvo.

Disputa entre competidores

La brújula de las entidades bancarias apunta a otras carteras que también son rentables. Esto les permite administrar mejor el riesgo, explicó Ronulfo Jiménez, economista de la Asociación Bancaria Costarricense (ABC).

El segmento de consumo cuenta con 15 entidades jugadoras del lado de la banca, más las cooperativas, mutuales y financieras que también dan la pelea.

El Banco Nacional, el Banco Popular, Banco de Costa Rica y BAC San José, son los líderes.

En este segmento, estas cuatro entidades capturan el 75% del saldo de los bancos y, a su vez, apresan el 55% del total del sistema financiero.

En la banca pública, el que intenta diversificar sus carteras es Bancrédito, que creció un 20% en su cartera de crédito de consumo en el 2013, pero el año pasado repuntó solo un 9%.

Según Gerardo Porras, gerente de la entidad, en el 2014 implementaron la nueva estructura del banco, que pretendía fortalecer algunos rubros, con una reacción rápida en pymes y gran empresa, los que además crecerían al menos un 15% este año.

“Este año arrancamos con programas agresivos tanto en crédito personal como en vivienda”, añadió Porras.

La táctica de ampliar su público meta también llega tras la pérdida de la administración de los fondos de banca para el desarrollo, en junio pasado, y el cese de las tiendas libres del Instituto Mixto de Ayuda Social. Ambos rubros dejaron a la entidad con una pérdida del 59% en sus utilidades, el año pasado.

En la misma rama de entidades privadas, Bansol e Improsa también disminuyeron su ritmo de crecimiento.

Bansol repuntó un 68% en el 2013, pero ese número pasó a negativo en el 2014, con un 0,87%.

Improsa lleva dos años consecutivos en reportar una caída. En el 2013, la baja fue de 1,42%, y el año pasado fue de 20,28%.

Esta compañía se enfoca en los empresarios y no en la banca de personas, pero cuentan con estos productos para solucionar necesidades personales de los empresarios, dijo Irene Gallegos, gerente de Mercadeo de Improsa.

La banca empresarial tiene la ventaja de que no es necesaria la apertura de una gran cantidad de sucursales, ni la contratación de mucho personal, por lo que con menos recursos se puede atender a un público meta rentable.

A pesar de una competencia fuerte, algunas entidades privadas crecieron más de lo esperado. Tal es el caso de BCT y Lafise, que en el 2014 reportaron una variación interanual de 84% y 30%, respectivamente, mientras en el 2013 su crecimiento fue negativo.

Su apuesta se ha enfocado en la facilitación de trámites, mejor servicio al cliente y productos para un público muy específico.

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