Mercado valora costos de los cambios regulatorios para establecer condiciones diferenciadas en préstamos, incluidas las tasas de interés

Por: María Fernanda Cisneros 9 septiembre

Las estimaciones que realizan los bancos sobre los préstamos crecen a un paso más acelerado en este 2017, lo que obliga a esta industria a replantear las condiciones de crédito que ofrecen.

Esta reserva de dinero debe ser guardada por las entidades supervisadas, para atender posibles casos de impago de los deudores y, de este modo, salvaguardar la solvencia de las entidades financieras.

A julio de este año, las estimaciones sobre créditos e inversiones repuntaron 33% interanual, 12 puntos porcentuales por encima del dinamismo que mostraron un año atrás.

El Financiero | Archivo
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En igual periodo, la cartera de crédito al día presentó un dinamismo de 10,5%, dos puntos más baja, mientras que los préstamos atrasados crecían cuatro puntos más que hace un año.

Además del comportamiento de las carteras, el crecimiento en las estimaciones está relacionado con un cambio regulatorio.

En junio de 2016, la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) aplicó una reforma que cambió la reserva para riesgos de impago.

Cada crédito colocado deberá ejecutar como mínimo una estimación igual al 0,5% del saldo total adeudado de los créditos sujetos a esta reserva –según lo determine el reglamento–.

En el caso de la cartera de créditos de deudores personas físicas cuyo indicador de cobertura del servicio de la deuda esté por encima del indicador prudencial, debe aplicarse un 1% de estimación adicional.

Por último, si el crédito es en dólares y se entrega a un cliente no generador de divisas, la estimación adicional será de 1,5%.

Esas reglas no son excluyentes una de la otra, sino acumulativas. Lo anterior quiere decir que si un crédito en dólares está sujeto a estimación, el deudor tiene un servicio de la deuda superior a lo deseado y además de esto, gana en colones, entonces la reserva será al menos del 3%.

Por tanto, a la entidad financiera le resulta más “caro” colocar un crédito con una persona no generadora de divisas y algunas entidades ya está pasando ese costo al cliente.

Las estimaciones por estos préstamos han “repercutido definitivamente en un incremento en los costos de los créditos para estos segmentos”, afirmó Mauricio Camacho, gerente de Crédito de Banco Lafise.

Ese era el objetivo de la norma: que los bancos aplicaran más estimaciones en las operaciones de crédito que tuvieran una mayor exposición al riesgo cambiario, explicó Javier Cascante, jerarca de Sugef, al lanzar el reglamento.

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Impacto

Aun así, la banca prevé que los créditos en dólares crecerán, posiblemente a un mayor costo para los clientes y a un menor ritmo.

“Eso no se va a traducir en que los bancos dejemos de prestar. Eso se va a traducir en que las personas van a tener que pagar más caro el contrato”, explicó Leonardo Acuña, gerente a. í. del Banco de Costa Rica (BCR).

Por otro lado, las tasas en colones se han ido acercando a las tasas en dólares, y las nuevas cargas harán que el costo de financiarse en colones y dólares ande parecido, añadió Acuña.

De nuevo, esto está alineado con el objetivo del Banco Central de Central de Costa Rica (BCCR) y Sugef de reducir la dolarización del crédito.

El BCR ya aplica condiciones diferentes de créditos para los préstamos en dólares. Las tasas de interés de algunos de sus préstamos son mayores para no generadores de dólares.

Por su lado, el Banco Nacional de Costa Rica (BNCR) no ha aplicado una diferencia en los productos para estos públicos, pero está valorando si debe ajustar las tasas para compensar la disminución en el margen que causan estas disposiciones.

Lo mismo ocurre con gran parte del sector privado.

Otra repercusión de las estimaciones, es el comportamiento en el dinamismo del crédito.

La deuda en dólares que pertenece a personas o empresas que ganan en colones, y la cartera total de los créditos en esta moneda, crecen menos en este 2017.

En abril pasado, el saldo de los créditos en dólares a manos de no generadores prácticamente no creció, mientras un año atrás había repuntado 16%.

Por otro lado, las estimaciones constituyen un gasto y, por tanto, reducen las utilidades de los bancos.

Las entidades que percibieron un mayor crecimiento en las estimaciones entre julio de 2016 y julio de 2017, fueron BAC Credomatic, Banco General, Banco Lafise, Davivienda, Promerica y el BCR.

De ese listado, algunos bancos también coinciden en una contracción en sus utilidades: Davivienda, BAC Credomatic, Lafise y el BCR .

Acuña afirma que las nuevas estimaciones son un efecto menos visible que les recortó las ganancias en este año. A estas razones se suma el movimiento en las tasas de interés y el tipo de cambio.

En lo que llevamos del año, la cartera al día crece más en BAC San José, BCR, Improsa y CMB. En los bancos restantes se desaceleró.

Respecto a la cartera morosa, BAC, BCT, Bancrédito y Scotiabank registraron un mayor crecimiento a julio de este año, respecto de hace un año.