Productos financieros se abren paso fuera de la GAM

Bancos le apuestan a cuentas simplificadas, corresponsalía y servicios digitales para bancarizar a más población

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El acceso de la población que reside fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM) a los productos financieros no se equipara con el de las personas que sí habitan la zona, pero la banca da pasos para reducir la brecha.

La corresponsalía, la apertura de cuentas simplificadas y los servicios digitales son parte de las acciones que ha adoptado el sistema financiero para lograrlo.

Sin embargo, se enfrenta a retos como la resistencia cultural, la falta de educación financiera y la brecha regional en algunas tecnologías de información.

EF consultó a los bancos qué porción de los productos colocados (cuentas corrientes, cuentas de ahorro, créditos y planes de ahorro) pertenecen a residentes fuera de la GAM.

En promedio, la cifra alcanza casi la quinta parte (cerca de un 18%) entre los consultados.

El dato no es despreciable ya que, si bien el grueso de servicios es adquirido por clientes que sí viven en la GAM, es claro que esa área concentra la mayor porción de la población costarricense.

La cobertura de la población fuera de la GAM es muy buena, pero puede mejorar. No toda la población es consciente de la importancia de la bancarización, dijo Rafael Quirós, gerente de canales del Banco de Costa Rica (BCR).

Sin una cuenta bancaria, una persona resulta invisible para muchas entidades. Además, no es sujeto de crédito o de beneficios gubernamentales, como por ejemplo los subsidios del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), añadió Quirós.

Así, la apertura de una cuenta corriente o de ahorro es el primer paso que da una persona en el mundo de la banca.

La banca pública se abre espacio y ha logrado acaparar a una buena porción de la población que no reside en la región más urbanizada, poblada y económicamente activa de Costa Rica.

Del total de cuentas de ahorro del BCR y del Banco Nacional de Costa Rica (BNCR), el 37% y 21,5%, respectivamente, pertenecen a personas que no residen en la GAM.

En Cathay y Prival, las cuentas de ahorro abiertas fuera de la GAM abarcan el 19% y 1% del total de cuentas, respectivamente.

Se hizo la misma consulta a BAC Credomatic, Scotiabank y Davivienda, entre otros, pero no brindaron el detalle.

Destaca que en los clientes fuera de la GAM, el acceso a préstamos está por encima de la solicitud de productos de ahorro.

infografia

Cobertura física y electrónica

Entre tanto, la distribución de las sucursales del Banco Nacional está repartida proporcionalmente dentro y fuera de la GAM, y el BCR está cerca de ese equilibrio.

Lo anterior no quiere decir que la banca pública tenga presencia física en todos los cantones del país. Su expansión, entre otros, obedece a criterios comerciales.

La situación da un giro en la banca privada. El 90,8% de las sucursales de BAC Credomatic están ubicadas en la GAM.

Este no es un caso aislado. Los bancos privados están concentrados en la capital del país, que acapara el 56,6% de un total de sus 233 sucursales, según un mapeo realizado por EF en 2016.

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Más allá de la presencia física, la banca busca llegar a más población mediante canales digitales.

La consulta de EF mostró que la mayor porción de personas que ingresan a la sucursal electrónica vive dentro de la GAM. Esto puede estar asociado a la densidad poblacional.

Aun así, enfrenta ciertos retos para lograrlo.

Primero, aún existe una brecha regional en la tenencia de computadora en la casa.

Mientras en la región Central el 55% de los hogares cuenta con una computadora, en el resto de la región esta realidad la vive solo la tercera parte de los hogares.

En donde sí se acorta la brecha es en el acceso al teléfono móvil, ya que en todas las regiones más del 90% de los hogares cuentan con estos dispositivos.

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Además, las suscripciones a Internet móvil van en alzada continua en los últimos cuatro años.

Respecto al acceso a Internet en los hogares, la región con más rezago es la Huetar Atlántica. En el resto, poco más de la mitad cuenta con el servicio.

Esfuerzos de la banca

En Costa Rica, la población no bancarizada pasó de 43% en 2010 a 34% en 2015, según el Gobierno.

“Todavía es una cantidad elevada”, pero hay avance, afirma un comunicado de prensa emitido en febrero de este año.

La banca le apuesta a varias cartas para avanzar.

De entrada, está la apertura de las cuentas de expediente simplificado (CES), por parte del Banco Central de Costa Rica (BCCR). La herramienta trata de ampliar el acceso de servicios financieros a clientes que no cumplen con los requisitos para hacerlo del modo usual.

Así, mediante una documentación simplificada, una persona de bajos ingresos puede abrir una CES en una de las entidades que ofrezcan el servicio.

La expectativa del Central es que el 35% de los ciudadanos mayores a 15 años, que no cuenta con servicios formales (1,3 millones de personas), abra una cuenta de fondos.

Al corte de junio, se registraron 700.000 cuentas abiertas bajo este modelo, en un periodo de poco más de un año.

El BCCR, además, trabaja en un padrón único de cuentas que permitirá conocer información más detallada de cada persona que abra una de estas cuentas. Por ejemplo, su ubicación y a través de qué medio la abrió (sucursal o corresponsalía bancaria), dijo Carlos Melegatti, director de la División de Pagos del BCCR.

Las primeras versiones del padrón estarán listas en dos meses.

Por otro lado, están las corresponsalías bancarias. Se trata de comercios aliados a bancos que sirven de canal entre el cliente y las entidades bancarias, para la realización de algunos trámites sencillos.

Tucán, del BCR; Rapi Bac, de BAC Credomatic y BN Servicios, del BNCR son algunos ejemplos. Bancos como Scotiabank, Davivienda y Lafise se han aliado a este modelo de negocio.

Aunque un banco no tenga presencia física en un cantón, puede llegar a este mediante una corresponsalía.

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