Calificadora de riesgo rebajó la calificación de bonos del gobierno de Costa Rica de Ba1 a Baa3

Por: Andrea Rodríguez V. 17 septiembre, 2014
 El Banco Central advirtió que en lo que resta del año e, incluso en los primeros meses del 2015 se esperan niveles de inflación fuera del rango meta, es decir, por encima del 5%, pero que su expectativa es que esas variaciones luego regresen a los niveles deseables.
El Banco Central advirtió que en lo que resta del año e, incluso en los primeros meses del 2015 se esperan niveles de inflación fuera del rango meta, es decir, por encima del 5%, pero que su expectativa es que esas variaciones luego regresen a los niveles deseables.

El Banco Central de Costa Rica (BCCR) descartó este miércoles que los efectos de la rebaja en la calificación de bonos del gobierno de Baa3 a Ba1. por parte de la calificadora de riesgo Moody´s, vaya a provocar cambios repentinos en el tipo de cambio.

De acuerdo a un comunicado, la entidad tampoco espera movimiento importantes en el nivel de reservas internacionales ni en las tasas de interés del Mercado Integrado Liquidez.

Sin embargo, la autoridad monetaria no descartó que en el mediano plazo se manifiesten algunos efectos sobre las tasas de interés.

"Esta baja en la calificación no responde a una desmejora repentina en la situación de la economía o en las finanzas públicas; sino que es consecuencia de un deterioro en la situación financiera del Gobierno Central que se ha acentuado durante los últimos seis años", puntualizó la entidad en el documento.

Según el Central, la preocupación sobre el alto déficit fiscal del país ya es un tema conocido y preocupante para las autoridades fiscales en el país, tal y como fue mencionado en la pasada revisión del Programa Macroeconómico 2014-2015.

"El incremento en la carga de deuda del Gobierno pone de manifiesto la vulnerabilidad de su situación financiera para los próximos años. En ausencia de una reforma fiscal estructural que contribuya a generar un superávit primario (mayores ingresos tributarios y menores gastos primarios), el déficit financiero continuará elevado y la razón de deuda a PIB mantendrá su tendencia creciente hacia niveles en el mediano plazo no sostenibles", cita el texto del Programa.

Esta mañana el presidente Luis Guillermo Solís hizo además, un llamado a la calma, asegurando que los bancos internacionales seguirán ofreciéndole apoyo financiero al país y que las calificaciones de Costa Rica "no se han desplomado".

"No veo que haya una crisis, el país tiene que aumir las responsabilidades acumuladas, esta es una situación que heredamos después de mucho años de no atender el asunto. Hoy hay voluntad de gobierno de poner el tema fiscal a discusión con factores políticos", dijo Solís.

Por su parte, Helio Fallas, ministro de Hacienda y único vocero autorizado por presidencia para referirse al tema de Moody´s, atribuyó el retiro del grado de inversión y el cambio en la nota de riesgo del país a la decisión de no hacer en el pasado las reformas fiscales.

"Es preciso indicar que esta calificación responde a la situación heredada de las finanzas públicas, cuyo deterioro se mantiene. Sin embargo, el Gobierno actual reconoce responsablemente esta situación, por lo que las medidas fiscales que se han ejecutado en el corto plazo y las que se implementarán en los próximos meses tienen como fin lograr el fortalecimiento de las finanzas públicas y están en línea con los factores que Moody´s advierte podrían aumentar nuevamente la calificación", manifestó Fallas.

Empero, firma calificadora no contempla algunas de las medidas que el Gobierno está implementando.

Analistas económicos y banqueros coincidieron también en que el país no hizo nada para mantener el grado de inversión otorgado por la firma en setiembre del 2010, y por el contrario, propiciaron a que la calificación se perdiera.

Gerardo Corrales, gerente del BAC San José, fue uno de los especialistas que opinó de esta manera y quien fue enfático en que el que el país tuviera un grado de inversión era un privilegio de pocos.

"Me preocupa la visión de futuro que tenga el sector externo en cuanto a nuestro proceso de toma de decisiones, de disciplina fiscal...", concluyó.