A pesar del aumento en el precio del dólar, la entidad asegura que sus políticas de intervención se mantienen

Por: Sergio Morales Chavarría 12 junio, 2016
El tipo de cambio del dólar ha sufridó un incremento de más del 1% en lo que llevamos del año.
El tipo de cambio del dólar ha sufridó un incremento de más del 1% en lo que llevamos del año.

El hecho es claro. En cuestión de un mes, el valor de referencia del dólar subió ¢4,5 y ese incremento se manifestó con más fuerza en las últimas dos semanas.

La devaluación del colón reapareció en el mercado local y el Banco Central de Costa Rica (BCCR) dejó que se manifestara en el tipo de cambio, pero su tolerancia tuvo límites y de nuevo se apegó a su credo de mantener la estabilidad en el precio.

Después de unos días de aumento en el valor del dólar, el Central se hizo sentir y empezó a intervenir. Realizó ventas de divisas para la estabilización del precio.

 Banco Central se apega a su credo de estabilidad cambiaria a pesar de alza del dólar
Banco Central se apega a su credo de estabilidad cambiaria a pesar de alza del dólar

Lo anterior consiste en participar en el mercado en caso de que considere que hay variaciones abruptas o violentas, según lo han manifestado sus autoridades en diferentes ocasiones.

Entre el 6 y el 9 de junio, la entidad vendió divisas en el mercado por un total $9,7 millones con el objetivo explícito de estabilizar el mercado.

Ese monto representó el 24% del volumen total negociado durante esos días.

El Financiero | Archivo
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En los meses transcurridos del 2016, el Central solo ha intervenido en tres ocasiones y la más reciente fue a finales de marzo pasado.

Las operaciones excluyen las compras que haga la institución a nombre del sector público no bancario (para empresas estatales).

Según el gerente general del BCCR, Eduardo Prado, la política de intervenciones no ha variado y se mantiene la participación cuando se observen cambios importantes en el tipo de cambio.

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“En las sesiones del 6 al 8 de junio de 2016, se observaron variaciones abruptas en el tipo de cambio en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex) que activaron los criterios de intervención por estabilidad”, agregó Prado.

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Llega la devaluación

En cuestión de un mes, la devaluación fue de 1,3% al pasado 9 de junio, cuando llegó a un precio promedio de ¢546,10 por dólar en el Monex.

Antes de este periodo de aumento, desde que entró en vigencia el régimen de flotación administrada el 2 de febrero del 2015 e incluso desde el 2014, el valor de la divisa estadounidense se mantuvo relativamente estable.

Durante ese tiempo, el tipo de cambio estuvo entre los ¢530 y los ¢540 y, en ocasiones, hasta en un corredor más estrecho.

Algunos economistas denominaron a este comportamiento como la “preferencia revelada” del BCCR, término que tomaron prestado de la microeconomía y que acuñaron al comportamiento mostrado por la entidad emisora al preferir la estabilidad cambiaria.

Ahora bien, la devaluación del 1,3% en el último mes, ¿es mucha o poca?

Si se toma en cuenta el precio de la divisa antes de los movimientos recientes, se podría concluir que es superior a lo observado desde febrero del 2015.

Hasta el 5 de mayo anterior, el dólar había subido de precio 0,8% con respecto a la misma fecha de un año atrás, según el valor promedio reportado en el Monex.

Y si más bien se compara con la fecha en la que inició la flotación administrada (febrero del 2015), más bien hubo un descenso del 0,1%.

Por lo tanto, la reciente variación sí es relevante comparada con el comportamiento de los últimos meses. Además, es el primer incremento desde que funciona la flotación.

Y aunque el mercado volvió a enfrentar una devaluación, el Central se mantuvo apegado a su manual que dice que hay evitar que el dólar flotara libremente mediante las intervenciones de venta de divisas.

Es decir, que una parte de la presión se está liberando mediante aumento en el mercado cambiario y la otra parte es absorbida por medio de las reservas, que es donde salen las intervenciones.

De esa manera lo ve el economista Luis Mesalles. “Pareciera que si está dejando (el BCCR) que el tipo de cambio refleje las condiciones de mercado”, dijo.

Por su parte, Vidal Villalobos Rojas, gerente de estudios económicos de Prival Bank, detalló que la entidad parece estar preparada para permitir mayor volatilidad, pero todo dependenderá del impacto que ocasione en el nivel de inflación.

No obstante, considera que tampoco hay una mayor flexibilización a pesar de que los datos nominales parecieran demostrarlo.

A la hora de tomar en cuenta el valor promedio del dólar en el 2015 y en lo que lleva el 2016, la diferencia es de ¢2 y la desviación estándar es muy parecida entre ambos años, lo cual significa que las variaciones con respecto valor promedio han sido similares.

“La similitud de la variabilidad del tipo de cambio en ambos periodos (2015 y 2016) es un indicador del compromiso del BCCR en reducir la volatilidad que antes presentaba el mercado”, aseguró Villalobos.

En opinión del economista y exbanquero Gerardo Corrales, el Banco Central no está siendo más flexible y considera que se mantiene el dólar bajo control debido a que el propio Gobierno ha aumentado su endeudamiento interno en esa moneda y un precio más alto golpearía las finanzas públicas.

Menos dólares disponibles

Prado explicó que la presente tendencia al alza se debe a varias razones.

Una es que de mayo hasta finales de octubre suele existir una menor disponibilidad de divisas en el sector privado, de acuerdo con la experiencia de años anteriores.

También en los últimos dos meses la demanda por dólares ha aumentado por mayores precios de las materias primas que Costa Rica importa, entre las que están los combustibles.

“El requerimiento neto de divisas del sector público no bancario (SPNB) ha sido mayor, básicamente para atender la factura petrolera ante el alza en el precio internacional del crudo. Además, en este año, el SPNB ha dispuesto de un menor flujo de endeudamiento externo (particularmente el Gobierno Central)”, contestó Prado.

Hairo Rodríguez, gerente general del Banco Cathay, añadió que también influye el comportamiento del comercio con el exterior, pues en los últimos meses las importaciones crecieron más que las exportaciones, lo que claramente genera una mayor demanda de divisas para pagar las compras que se hacen en el exterior.

La menor disponibilidad de la moneda extranjera se aprecia en dos sitios.

Por un lado, en el Monex, donde se nota que desde mediados de abril el volumen negociado ha sido menor.

También en el resultado neto (compras menos ventas) que tienen los intermediarios se aprecia que el mercado fue deficitario, es decir, las personas y empresas produjeron un faltante de divisas en las entidades financieras.

Además, el Central aumentó en sus compras netas en el Monex a nombre del sector público no bancario, que es uno de los principales demandantes en el país.

No obstante, estas compras no compensaron las ventas que la entidad realizó a lo interno.

Rodrigo Bolaños, expresidente del BCCR, dijo que existe un cambio de tendencia y que la entidad ahora está haciendo uso de las compras que hizo en el 2015 y de las reservas acumuladas, pero que al mismo tiempo está dejando que una parte se vaya al Monex.

Freddy Quesada, gerente general de INS Valores, afirmó que en caso de que se materializan algunos riesgos, el tipo de cambio tendría más volatilidad este año.

Por su parte, el Central se limita a darle seguimiento a las expectativas que mide en sus estudios.

Eduardo Prado indicó que en la encuesta mensual de expectativas de inflación y tipo de cambio, los entrevistados aseguraron que, en promedio, la devaluación esperada es de 1,4%.

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