Los "bonos verdes", cuyos recursos serán destinados a financiar proyectos amigables con el ambiente, tienen un plazo de cinco años

Por: Sergio Morales Chavarría y César Augusto Brenes Quirós 20 abril, 2016
El Banco Nacional de Costa Rica tiene en su estructura administrativa cuatro subgerencias, de las cuales dos se encuentran vacantes.
El Banco Nacional de Costa Rica tiene en su estructura administrativa cuatro subgerencias, de las cuales dos se encuentran vacantes.

El Banco Nacional de Costa Rica (BNCR) realizó este 20 de abril la colocación de una nueva emisión de bonos de deuda internacionales por un monto de $500 millones y a un plazo de cinco años.

Esta mañana los medios especializados y entidades financieras dieron cuenta de la apertura del denominado libro de colocación, que consiste en el registro para recibir ofertas de compra por parte de los inversionistas interesados en adquirir estos bonos.

Inicialmente el rendimiento ofrecido para estos bonos fue de 6,5% anual o muy cerca de este porcentaje. No obstante, información extraoficial cerca del al cierre de la negociación apuntaba a un interés de 5,95%. Al final la emisión tiene un cupón de 5,875% anual.

Sin embargo, EF supo que el precio de colocación fue de 99,98%, lo cual aumentaría la tasa de rendimiento al vencimiento a 5,95%. Un menor precio significa que el Banco no captó los $500 millones exactos, sino que sacrificó una parte para aumentar el rendimiento de los inversionistas. Al final terminó recibiendo $498,4 millones.

Según fuentes del sector financiero la demanda por este bono fue de cinco veces la emisión, es decir que se recibieron peticiones de compra por un total de $2.500 millones de dólares.

Representantes de la entidad bancaria realizaron la semana pasada (11-15 de abril) presentaciones acerca de la colocación en diferentes ciudades de Estados Unidos y Europa.

En octubre del 2013 el BNCR realizó una emisión de $1.000 millones divida en partes iguales en bonos a cinco y diez años plazo. En ese entonces para el bono de cinco años la tasa de interés fue de 4,578% en interés del cupón (5,028% rendimiento al vencimiento), por lo que el costo fue de un punto porcentual más alto.

Sin embargo, desde ese año hasta la fecha, la calificación de varias firmas sobre la deuda soberana de Costa Rica ha empeorado debido al deterioro de las finanzas públicas, específicamente el crecimeinto del déficit fiscal y el aumento de la deuda pública como porcentaje del Producto Interno Bruto. La agencia Moody's y Fitch Ratings son parte de las que han llamado la atención y pasado a negativa su perspectiva sobre las finanzas costarricenses.

Las calificaciones de riesgo sobre la deuda soberana afectan directamente a las entidades del Estado como el BNCR debido no solo a la relación de los propietarios, sino que también por tener garantía estatal.

Douglas Montero, director de Aldesa Fondos de Inversión, explicó que la tasa de interés de este bono es prácticamente un bien negocio para el Banco Nacional si se considera todo lo que ha pasado desde el 2013 hasta el presente. "En el 2013 no se hablaba de incrementos en las tasas de interés en Estados Unidos, no habían ocurrido las rebajas en las calificaciones costarricenses; ahora hay un mayor déficit fiscal, hay problemas en los mercados emergentes y solo aumentó con aproximadamente un punto porcentual más", agregó Montero.

Antonio Pérez, director comercial del puesto de bolsa Mercado de Valores, coincidió con esta apreciación al considerar que la tasa ofrecida por el bono es relativamente baja.

Pérez solo cuestionó la elección del plazo, pues al ver la demanda recibida el BNCR pudo haber optado por hacer una colocación de diez años, aunque reconoció que son varios los factores que intervienen en la elección de la duración del bono y no solamente la demanda recibida.

Los nuevos instrumentos del BNCR se denominan "bonos verdes" que son instrumentos cuyos recursos se destinan a los denominados proyectos verdes, por ejemplo, los financiamientos de obras que tengan un impacto positivo en la mitigación o reducción del CO2, proyectos hidroeléctricos y de energía eólica.