"El Banco de Costa Rica se estaba olvidando de hacer banca comercial y estaba pasando a una dependencia cada vez mayor a fondos del mercado de capitales y fondos a plazo", dijo Mario Barrenechea, gerente general de la entidad

Por: Sergio Morales Chavarría y César Augusto Brenes Quirós 10 agosto, 2016
Mario Barrenechea, gerente general del Banco de Costa Rica, mencionó que el fondeo y problemas de rentabilidad fueron las dos principales debilidades en los últimos cinco años.
Mario Barrenechea, gerente general del Banco de Costa Rica, mencionó que el fondeo y problemas de rentabilidad fueron las dos principales debilidades en los últimos cinco años.

El Banco de Costa Rica (BCR) pretende mitigar el efecto de descenso en las tasas de interés en sus ingresos por intermediación financiera mediante captación de bajo costo, es decir en depositos del público a la vista, que son las cuentas de ahorro y las cuentas corrientes.

"Esto nos ha permitido una disminución significativa en el costo del fondeo y un aumento importante en la liquidez en colones, que a su vez ha derivado en un mayor volumen de inversiones en valores y por consiguiente más ingresos, tanto por intereses como por ganancias de capital en inversiones. La combinación de estos factores ha hecho posible mantener el crecimiento en el margen de intermediación financiera", indicó su gerente general Mario Barrenechea en un informe entregado este 10 de agosto en conferencia de prensa.

El gerente mencionó el fondeo y problemas de rentabilidad fueron las dos principales debilidades en los últimos cinco años.

Añadió que en años recientes el BCR optó por utilizar en mayor medida el fondeo en el mercado de capitales mediante la emisión de bonos locales, internacionales, certificados a plazo y con préstamos con otros bancos.

"El BCR se estaba olvidando de hacer banca comercial y estaba pasando a una dependencia cada vez mayor a fondos del mercado de capitales y fondos a plazo", dijo.

Lo anterior implicó que en meses recientes se le diera más fuerza a las captaciones a la vista del público con el fin de bajar el riesgo de liquidez.

De acuerdo con los datos aportados por el cuerpo gerencial del banco, la tasa promedio del fondeo pasó de 4,38% a 3,24% debido a ese cambio que consiste en atraer más depósitos en cuentas de ahorro y cuentas corrientes.

Según el informe semestral, a junio pasado el BCR obtuvo ¢138.587 por intermediación financiera, lo cual representó un incremento del 8%, mientras que los gastos por este rubro cayeron un 6%. Otras entradas de recursos reportaron un aumento del 9% y en estas en donde se incluyen los movimientos de índole financiero, como los intereses.

En lo que respecta a resultados finales o utilidades, la entidad reportó un aumento de 161%, pues pasaron de ¢9.575 millones a ¢25.031 millones .

Sin embargo, Barrenechea reconoció que en años anteriores pasaron por problemas serios de rentabilidad, específicamente se refirió a los resultados del 2013 y del 2014, años en los que la rentabilidad sobre el patrimonio fue deficiente.

"En los otros años el banco venía con utilidades decrecientes y muy pobres", dijo Barrenechea.

En lo que respecta a la cartera de crédito, esta tuvo un aumento del 5%, en donde la mayor parte del portafolio es de operaciones dirigidas a empresas; mientras que la de más crecimiento fue de la de vivienda con un 11%.

El total del saldo de la cartera de crédito alcanzó ¢2,62 billones.

Otra de las posibilidades mencionadas por Barrenechea y por el subgerente, Leonardo Acuña, consiste en realizar un pago anticipado de la emisión de bonos internacionales por $500 millones que tienen en circulación y que vencen en agosto del 2018.

Para eso, explicó Acuña, se están preparando al ahorrar paulatinamente el monto de la emisión, por lo que a la fecha tienen disponibles $180 millones en inversiones financieras. Por recomendación del banco estructurador, la cancelación anticipada debería de ser como mínimo del 50% del monto total, es decir, $250 millones.

Otra opción es realizar una otra emisión de bonos a un mayor plazo, por unos $250 millones y que serviría para cancelar la que está en circulación.