Entidad sufrirá duro golpe patrimonial a corto plazo pues normas panameñas lo obligarán a hacer estimaciones

Por: Édgar Delgado Montoya 23 octubre, 2016
 ‘Bicsa no puede ser siendo un banco independiente, es peligroso’
‘Bicsa no puede ser siendo un banco independiente, es peligroso’

En cuestión de semanas, el Banco de Costa Rica (BCR) y el Banco Nacional tendrán que decidir quién se queda con Bicsa, pues la entidad no puede ser eficiente ni rentable mientras tenga dos dueños que compiten entre sí.

La afirmación es de Mario Barrenechea, gerente general del BCR, quien aseguró que esta decisión es la segunda etapa dentro del proceso para potenciar a esta subsidiaria.

La primera fase incluyó los cambios a nivel de gobierno corporativo, que fueron aprobados a principios de octubre, por los socios de Bicsa.

La tercera incluye la aplicación de un nuevo plan de negocios para la entidad, que dependerá de quién compre el banco.

Actualmente, Bicsa –domiciliado en Panamá– pertenece en un 51% al BCR y en un 49% al Nacional y representa cerca del 10% de los activos de cada socio.

Sin embargo, la decisión de quién se deja la totalidad de Bicsa debe tomarse a la brevedad –a criterio de Barrenechea– pues no puede seguir operando como un ente independiente, pues genera un gran riesgo para sus socios.

También reveló que la entidad recibirá un fuerte golpe patrimonial debido a las nuevas regulaciones prudenciales aplicadas en Panamá. Eso provocará que el valor en libros de las acciones, hoy valoradas en $200 millones, bajen.

El jeraraca insistió en que el problema urgente a resolver es quién se deja el banco, pues no puede seguir siendo de los dos.

“El problema central es que en ningún lugar del mundo existe una subsidiaria independiente, que funcione por la libre”, afirmó. “Es un tema complicado porque históricamente siempre ha sido así. Y tiene que ver con las juntas directivas, que siempre se han visto como independientes”.

Pero eso también es responsabilidad de las juntas directivas de los bancos socios. Ellas lo permitieron.

Lo permitieron porque son ellos mismos, paradójicamente. Y eso es una aberración organizacional y, desde el punto de vista de riesgo, es inaceptable. Las subsidiarias son una unidad de negocio más y la casa matriz no puede abstraerse de esos riesgos; es peligroso.

“Bicsa representa para cada uno de los bancos estatales un poco más del 10% de sus activos totales y eso es mucho. Directamente, y en un caso extremo, puede poner en riesgo los depósitos del público del BCR”.

Si la primera parte del proceso de cambio fueron los ajustes en gobierno corporativo, ¿cuál es la segunda etapa?

Que Bicsa no puede ser un banco eficiente, integrado a su casa matriz, cuando su socio es un banco que compite con la casa matriz.

“Tiene que pertenecer a uno de los bancos, a cualquiera, eso es lo menos importante. Pero el paso que sigue, que vamos a empezar a conversar, es quién se lo deja, quién lo compra, pues de seguir así, no puede operar de una forma correcta.

“Eso debe definirse este trimestre. Pero no hay mucho que hablar. Bicsa es una banco pequeño, no hay grandes complicaciones. El fondo de todo es que Bicsa no puede funcionar en manos de dos bancos competidores”.

Pero un informe del Banco Nacional indicaba la necesidad de iniciar conversaciones con el BCR para venderle el 49%, es decir, parece que ellos estarían dispuestos a vender.

Vamos a ver si ocurre. Pero después de ese informe no ha habido conversaciones.

Desde su puesto de vista, ¿lo más razonable es que se lo deje el BCR?

No, a mí me da igual. Si nos lo dejamos nosotros, perfecto, yo sé qué hacer con Bicsa.

“Lo importante es que ninguno de los dos bancos podemos vivir con Bicsa en la situación actual. Quién se lo deja, es secundario.

¿Tiene el BCR la capacidad para comprarlo?

Sí.

Pero, ¿cuánto les afectarían sus indicadores?

Algunos indicadores se afectan y se están haciendo los cálculos. Pero es un bache rápidamente recuperable asumiendo que Bicsa funcione.

¿Cuánto valen esas acciones?

Primero, hay que tomar en cuenta que Bicsa va a enfrentar en los próximos meses disposiciones regulatorias nuevas en Panamá que van a afectar su patrimonio de una forma significativa, entonces una valuación fina tiene que tomar en cuenta eso.

“Muy posiblemente, de forma hipotética, esto haría que el valor de Bicsa esté por debajo del valor en libros, que anda en los $200 millones (de todas la acciones)”.

¿Cuáles son esos cambios?

Están relacionados con regulaciones prudenciales, más duras que las de aquí. Son estimaciones por posibles deterioros en créditos, que incluyen una serie de elementos.

“Pero este no es tema medular. Es un asunto que va a hacer que el valor en libros se reduzca un poco mientras vuelve a generar utilidades. Pero no debe ser obstáculo para la compra de uno a otro”.

Siguiendo con plan de potenciar Bicsa, ¿cuál es la tercera etapa?

El plan de negocios.

Usted dijo que sí sabe que hacer con Bicsa.

Se los quedo debiendo. Sé que hay hacer cambios muy grandes, pero los haríamos si llegara a quedar en manos nuestras.

Sin entrar en detalles, ¿qué tipo de banco tiene que ser Bicsa?

Debe ser un banco plenamente integrado como línea de negocios a su banco dueño. Tiene que ir alineado al plan estratégico del banco y no puede ser independiente. Debe ser el brazo internacional de la casa matriz.

¿Cuál es la gran ventaja competitiva de Bicsa? ¿Tener una oficina en Miami, por ejemplo?

Esa es la menor de las ventajas. Pero una ventaja fuerte es tener una oficina grande en Panamá; también su presencia en Centroamérica.

¿Quién fijará el precio de Bicsa?

Le he planteado de forma verbal a Juan Carlos Corrales (gerente del Nacional) de que no busquemos un valuador.

“Le he propuesto que lo hagamos estilo Wall Street, con una subasta holandesa, donde cada uno valúa por su cuenta las acciones y ambos ponemos cuánto pagamos en un sobre cerrado, y el que paga más, gana.

“Es el método más más justo, pues el que vende, obtiene un precio mayor que el que cree que vale y, el que compra, compra exactamente por el precio que cree que valía”.

¿Cómo está el banco hoy?

Ahí va. No tiene una alta rentabilidad, por un montón de razones históricas.

“Bicsa tiene que ser una subsidiaria de uno de los dos bancos, pero tiene que ser muy rentable y, si no, hay que cerrarlo.

“Este año sus utilidades andarán por $10 millones, pero debería andar por encima de los $20 millones a muy corto plazo y sí lo puede lograr”.

Los cambios

Estos fueron los cambios aprobados a principios de octubre pasado:

1. Directiva: Se redujo la cantidad de miembros de 9 a 7, entre quienes se incluirán dos miembros externos.

2. Sesiones: Se redujeron las sesiones de junta a solo 10 al año y casi todas se celebrarán en Costa Rica.

3. Funciones: La directiva de Bicsa se limita a ratificar acuerdos de la directiva del BCR o de su comité ejecutivo.

4. Comités: Los comités de directores de Bicsa desaparecen y ahora los comités ejecutivos del BCR asumen sus tareas.

5. Jerarquía: El gerente general de Bicsa reportará directamente al gerente general del BCR o a un miembro del comité ejecutivo.

Fuente: Mario Barrenchea.