Gobierno usa bono con vencimiento al 2050 para estirar su deuda

Hacienda ya canjeó nuevo bono por ¢62.667 millones

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Una nueva movida del Ministerio de Hacienda le dará más espacio para restar presión a las finanzas públicas y a las tasas de interés locales en colones.

La entidad emitió el título de propiedad de deuda interna, ligado a la Tasa Básica Pasiva (TBP), de mayor plazo en su portafolio.

Se trata de un bono con vencimiento a los 12.240 días o, 34 años plazo, que está aprovechando las condiciones históricamente bajas de la tasa de referencia en colones.

Sin embargo, la estrategia no se quedó ahí.

Aunque el título fue inscrito el 14 de octubre anterior, tan solo una semana después fue utilizado en un canje de ¢62.667 millones por otros títulos con vencimientos en 2017 y 2018.

En resumen, este intercambio le permite al Gobierno reestructurar su flujo de caja de corto plazo, renovando títulos de propiedad con vencimientos próximos, por otros a plazos mayores. De lo contrario, tendría que subastarlos y generar una nueva emisión.

Con esta táctica, Hacienda podrá continuar con su estrategia de alargar el perfil de su deuda, es decir, posponer sus obligaciones económicas.

Esto le dará más tiempo para conocer cómo atenderá el pago de esos compromisos más adelante.

Más aire para pago de deuda

El título de propiedad de deuda interna se emitió con la serie B200450, por un monto total de ¢400.000 millones y con vencimiento al 20 de abril de 2050.

La tasa de interés es TBP más dos puntos porcentuales, menos el 8% del impuesto de la renta, según dio a conocer el hecho relevante.

Una emisión de este tipo, al ser de tan largo plazo, solo genera un atractivo para los inversionistas institucionales, en especial para las operadoras de pensiones complementarias.

“Los títulos a Tasa Básica presentan una bursatilidad mínima. Son instrumentos poco negociados en nuestro mercado; el apetito es para las operadores de pensiones”, comentó Freddy Quesasa, gerente de INS Valores.

El beneficio para el inversionista es claro: logra adquirir un bono con descuento y con un premio que se ajusta a las actuales condiciones de mercado, en particular alas bajas tasas de interés.

Al ser un bono ligado a la TBP, tiene a su favor la reducción que ha percibido este indicador en este 2016, por su cambio metodológico, lo cual eleva su precio.

La TBP empezó el año en 5,95%, pero luego registró cifras mínimas que no se veían desde 2008. Sin embargo, el riesgo a futuro es un posible efecto rebote, pues un alza de las tasas puede traerse abajo el precio del título.

“De ocurrir este evento, la mayor afectación la tendrá el desempeño del portafolio de inversión del comprador, lo que comprometería los beneficios pretendidos por la entidad gestora”, explicó Karla Arguedas, gerente de trading de Prival Securities.

Hacienda ya tomó la iniciativa con este nuevo bono, y ya lo negoció por primer vez, en un canje de deuda que concluyó en una colocación de ¢62.667 millones.

La movida no fue tan sorpresiva, puesto que la autoridad hacendaria lleva varios años “pateando” sus obligaciones a futuro para reducir así las presiones en el mercado y las finanzas públicas.

LEA: Gobierno ‘patea’ la mayoría de su deuda a más de cinco años plazo

El título generó apetito y se negoció al precio relativo anunciado de 83, con un rendimiento de 7,46%.

“Hacienda, sin duda, sigue anotándose logros al poder cambiar deuda de corto plazo por larguísimo plazo. Además de los beneficios de colocar a tasas por el momento bajas”, dijo Johnny Mora, gestor de portafolios de Acobo Puesto de Bolsa.

El beneficio para Hacienda es tener más liquidez y bajar la presión sobre las tasas de interés en el corto plazo.

El canje es un mecanismo bastante utilizado por la Tesorería Nacional. En el primer semestre de este 2016 se canjeó un 48% más de deuda que en todo el 2015.

LEA: Hacienda canjeó un 48% más de deuda en el primer semestre del año, que en todo el 2015

Los intercambios realizados permitieron reducir las presiones de los vencimientos de algunos títulos en fechas focales.

Para el 2016, el déficit fiscal alcanzaría el 6,2% del Producto Interno Bruto (según la base 1991) o, en su defecto, ¢1,86 billones.

Empero, luego de la gestión realizada este año, Hacienda se prepara para reducir las presiones del 2017, cuando vence un 9,7% de la deuda (más de ¢1,2 billones), según datos al corte de setiembre.

Los canjes realizados en 2016, ya van contemplando esos vencimientos y los del 2018.

En adelante, la entidad espera continuar ofreciendo el bono al 2050 en las próximas subastas.

En el segundo semestre del 2016, tiene asignaciones en mercado primario por instrumentos tasa variable de más de 10 años, por más de ¢120.000 millones.

De acuerdo con el calendario de subastas, dado a conocer en la presentación del plan de endeudamiento del segundo semestre de 2016, las próximas fechas de negociación de largo plazo son el 31 de octubre, 14 y 21 de noviembre, 2 y 19 de diciembre.

Por último, hay una subasta programada para el 2 de enero de 2017.

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